Poco a poco, Supervivientes está mostrando sus cartas con Olga Moreno. Si hasta ahora el reality era criticado por el evidente trato de favor que han dedicado a la mujer de Antonio David Flores, en la última entrega de Conexión Honduras cambiaban las tornas y el programa humillaba en directo a la concursante sin que ella fuese consciente.

Noticias relacionadas

La sevillana se ha enfrentado, sin saberlo, a la frase más contundente que Rocío Carrasco le dedica en su serie documental: "No tiene coño, no lo tiene", pero también ha tenido que leer que "el día que no haga trampas habrá una fiesta en los Cayos Cochinos" o que "viene aleccionada de casa". Estas tres frases las ha aportado el programa durante la prueba de recompensa para que Olga adivinara si sus compañeros habían pronunciado alguna de esas afirmaciones sobre ella.

Así, el reality ha dado un golpe de efecto para llevar hasta Honduras algunas de las críticas a Olga que más se repiten en España, dando el contenido que tanto deseaban sus detractores y preparando el terreno para el momento en que la mujer de Antonio David tenga que enfrentarse a la realidad que le espera fuera.

Belén Esteban, como otras tantas veces, ha actuado en Sálvame este lunes como la voz de la sensatez y no ha dudado en cuestionar la decisión de la cadena. "No entiendo que esté en Supervivientes y le pongan esa frase", ha defendido la de Paracuellos, a lo que Jorge Javier Vázquez se limitaba a contestar con humor que "es un crossover".

Algunos de los defensores de Rocío Carrasco han saboreado esta humillación a Olga como otro pequeño triunfo para la hija de Rocío Jurado, pero lo cierto es que basta con analizar con detenimiento el tratamiento que Supervivientes ha dado a la concursante en todo este tiempo para entender que la única beneficiada de todo esto es la propia cadena.

Durante estas semanas de concurso, el programa ha ignorado con total descaro las continuas trampas y artimañas de Olga Moreno. Algunas de esas irregularidades la han llevado a ser líder en dos ocasiones bajo sospechas de tongo en la 'ruleta infernal'. Sin embargo, desde este domingo algo ha cambiado, pues por primera vez se ha eliminado a la concursante de una prueba por saltarse las normas.

"Olga, estás tocando la nasa", le decía Lara Álvarez mientras la realización mostraba un primer plano del pie de Olga apoyado en la cesta. "No, no, no. No me digas que estoy tocando porque no la estoy tocando", aseveraba ella, pero la presentadora insistía: "Me están diciendo desde dirección que sí, que la imagen se ha visto". Tras ello, se confirmaba la eliminación de la concursante en la prueba de recompensa.

Olga fue eliminada de la prueba de recompensa por saltarse las normas. Mediaset

Las mentes más inocentes podrán pensar que este cambio de rumbo en Supervivientes viene motivado por un afán por responder positivamente a las críticas y demostrar ejemplaridad, pero la fijación de este domingo con ella viene a confirmar que Olga Moreno no es una concursante más, nunca lo ha sido.

Como ya hiciera Sálvame con Antonio David Flores antes de su fulminante despido, Supervivientes ha convertido a Olga Moreno en su toro de lidia particular: la han mimado durante dos meses antes de sacarla al ruedo y aprovechar su aturdimiento para darle la estocada definitiva. Telecinco se ha encargado de explotar la presencia de la sevillana en el reality, pero cada vez es más evidente que será defenestrada en cuanto vuelva de Honduras.

No está demás recordar las palabras que Carlota Corredera pronunció en Sábado Deluxe hace unas semanas: "Si la docuserie de Rocío la hubiese emitido Netflix, hubiera estado todo el mundo dando palmas", reflexionaba. La gallega comparaba así a Mediaset con una plataforma audiovisual que ha mostrado su compromiso contra la violencia de género con documentales como el de Nevenka Fernández, que ha abordado sin sensacionalismo ni doble moral el primer caso de acoso sexual que afectó a un político en España.

Mientras tanto, Mediaset tiene en uno de sus realities estrella a la mujer del hombre que convirtió la vida de Rocío Carrasco en un infierno. Las mismas voces que se indignaban con el trato de favor hacia Olga Moreno deberían rechazar con la misma rotundidad que ahora Telecinco utilice la docuserie de Rocío para atacar a la concursante. Más allá de la opinión que cada cual pueda tener sobre Olga, no hay que olvidar que la cadena presumía de estar haciendo justicia con la docuserie, cuando la realidad es que se ha limitado a hacer lo que mejor sabe: espectáculo y negocio. Y por eso, Carlota, Telecinco está muy lejos de ser Netflix.