MasterChef volvía a la noche del martes tras el parón de la noche electoral madrileña. Un cuarto programa que comenzó con la visita de varios exaspirantes de MasterChef Abuelos, que acudían como invitados para juzgar a los concursantes en una prueba de guisar legumbres. En ella, Arnau fue el mejor valorado, seguido de Ofelia.

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En la prueba de exteriores los participantes acudieron a la estación invernal de San Isidro en León y elaboraron un menú para 200 esquiadores, y que se desarrolló con varias tiranteces con Ofelia. La gallega “se lleva mal con todos”, explicaba Vero, y según María, “va de víctima”. “Es una egocéntrica, le gusta llamar la atención y hace cosas muy raras que todavía no había visto” decía por su parte Alicia.

Ofelia supo jugar sus cartas al elaborar los equipos, y por ejemplo, reveló que había elegido a Alicia para su equipo “porque lo iba a hacer mal e iba a ser un caos”. Pepe Rodríguez, juez del programa, le preguntó entonces si era una estratega, y un compañero respondió que tiene “más estrategia que Arnau”. “Es estratega por detrás”, añadía Alicia, justo antes de la prueba de expulsión.

En ese momento, Pepe, que había cocinado con Ofelia en la prueba de exteriores, la calificó como una persona que hay que “aguantar” y que es “muy pesada”. Además, en la prueba de exteriores le atacó con el comentario machista de que “no se iba a casar nunca”. También Dani manifestó su tirantez hacia Ofelia, que había sido la mejor en la prueba de exteriores. El programa le dio un poder especial, y era que eligiese a un compañero para bajar a eliminación, y sin titubear, ella eligió a Pepe.

Así, Pepe, Alicia, Meri, Vero, Dani, María y Arnau se enfrentaron a un último cocinado en el que la guardia civil salió mal parada. “Una prueba de eliminación no es el lugar apropiado para hacer aquello que no dominas, porque tu plato no estaba bien” le dijo Jordi Cruz a Vero. Pepe Rodríguez calificó su propuesta como un plato “seco” y Samantha Vallejo-Nágera señaló que había elaborado “un muestrario de elaboraciones en un plato, pero tienen que casar entre ellas”.

Vero no llevó nada bien las críticas, y Jordi Cruz le preguntó por la cara que estaba poniendo. “¿Qué le pasa a mi cara? ¿No te gusta mi cara? Me estoy enfadando. Si quieres saco las castañuelas... no me gusta lo que estoy escuchando” explicaba la de Cádiz.

No te enfades conmigo, porque me lo estás salpicando a mí. Nuestro veredicto es así porque no nos ha gustado tu plato. Un taco de bacalao que no es fácil de gestionar, no te ha quedado bien la cocción. Hay cuatro sabores: anchoas, almejas, queso y bacalao. ¿Alguien puede casarlo? Sí, alguien con mucho talento. En tu caso no has sabido conectarlo” le respondió el chef, molesto por la actitud de la aspirante, que terminada siendo la nueva expulsada. “Me da rabia, porque ahora empezábamos a aprender muchísimo y yo venía a eso” reconoció entre lágrimas, a su salida.