Cada jueves, Supervivientes disputa el collar de líder entre sus participantes; el que lo consigue se asegura permanecer dos semanas más en el concurso, así como algunos privilegios. En el programa de esta semana, el reality ofreció la noria salvaje, una prueba especialmente dura. Y es que en ella las supervivientes tendrían que mantenerse sujetas, con brazos y piernas, a unas barras de madera que no paraban de girar y las obligaban aguantar su propio peso.

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Tal como se acordó el martes en Supervivientes: Tierra de nadie, en dicha prueba se enfrentarían Melyssa Pinto y Olga Moreno. Ambas fueron las vencedoras de una semifinal en la que los concursantes debían permanecer totalmente erguidos, con las piernas y la espalda totalmente estiradas, y únicamente sujetos por una cuerda que sujetaban a sus espaldas.

Ya en aquella prueba las redes sociales señalaron que Olga había hecho trampa, que tenía las piernas flexionadas y que eso le permitía resistir mejor en dicha posición respecto a sus compañeros. Las capturas de los espectadores no daban lugar a dudas, pero Lara Álvarez no se lo reprochó y la convirtió en una de las vencedoras.

 

Este jueves, ya en la prueba final por el liderazgo, Olga Moreno ha vuelto a ser señalada por la audiencia. Mientras que Melyssa Pinto se mostraba más segura, a Olga le recomendaban que se volviese a colocar bien porque se resbalaba y así tenía menos fuerza. Tras 5 minutos de tensión, ambas se desestabilizaron y Olga fue la primera cuyos pies tocaron el agua, aunque logró recolocarse.

Justo después Melyssa de desestabilizó y no logró volver a su sitio, por lo que se proclamó a Olga Moreno como ganadora. Sin embargo, en las redes sociales pronto empezó a hablarse de tongo y favoritismos, pues se suponía que perdía la primera persona que tocase el agua.