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Los profesionales del sector primario están atravesando una situación límite, ya que cada vez resulta más difícil que una explotación sea rentable debido al aumento de los costes.

Para hacer frente a este problema, las cuatro organizaciones agrarias, ARAGA, ASAJA, UAGA y UPA, han convocado este miércoles, 7 de octubre, una concentración para exigir al Ministerio soluciones inmediatas ante la grave crisis de rentabilidad que atraviesa el sector.

El elevado precio del gasóleo y los bajos precios que reciben los agricultores por sus cosechas, pone en riesgo la siembra de cereal de esta campaña.

"El campo no puede más. Las medidas anunciadas son insuficientes y los agricultores no podemos seguir soportando unos costes disparados mientras nuestra rentabilidad se hunde", han manifestado los agricultores durante la protesta.

El incremento de los costes de producción, especialmente del gasóleo agrícola y los fertilizantes, se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación.

Los agricultores aseguran que esta situación ha llevado a numerosas explotaciones a trabajar con márgenes insuficientes o, directamente, a pérdidas, mientras los precios percibidos por sus productos no compensan el aumento de los gastos.

"Los agricultores estamos trabajando con pérdidas. Por ejemplo, los kilos de fruta nos los están pagando por debajo de costes. Al final, ningún negocio puede soportar producir por debajo de lo que le cuesta. Esta situación se ha vuelto insostenible" ha ejemplificado José Manuel Roche, secretario general de UPA.

Otro de los factores a destacar es el carburante. Según las organizaciones agrarias, el precio del litro de gasóleo agrícola ha pasado de situarse alrededor de los 0,90 euros a superar actualmente los 1,60 euros, llegando en algunos casos a los 1,64 euros por litro.

"A día de hoy, sacar los tractores a la calle a 1,64 €/litro es totalmente inviable. Por ejemplo, llenar el depósito de un tractor cuesta, en una situación normal, en torno a los 300 euros. A día de hoy, llenar un depósito son 540 euros, que es lo que nosotros nos gastamos cada día de trabajo", ha manifestado Roche.

Los agricultores se encuentran ahora mismo en plena campaña de siembra de invierno y esta situación provoca que hasta el 40% de la superficie de secano de Aragón podría quedarse sin sembrar si los agricultores no encuentran recursos para afrontar esos costes.

"Con la subida actual de los precios de los fertilizantes, el gasóleo limita mucho la siembra de invierno, pues sube un 40% los gastos, con lo cual, el que no tiene materias propias lo tiene muy difícil para abonar sus campos", ha relatado Raúl Jordán, vicepresidente de ASAJA Huesca.

Asimismo, desde la movilización se reclama un compromiso conjunto entre el Gobierno central, las comunidades autónomas y la Unión Europea para afrontar esta problemática.

"Los conflictos políticos se llevan por delante a miles de explotaciones agrícolas en Aragón, en España, en la Unión Europea. Lo que no podemos ser es los paganos de decisiones políticas que, al final, ponen en riesgo la seguridad alimentaria. Por eso creo que las administraciones, en lugar de mirar hacia otro lado, lo que tienen que generar es un pacto de Estado, todas las comunidades autónomas, todos los gobiernos de la Unión Europea, y proteger este sector", ha asegurado Roche.

Relevo generacional

El sector agrario aragonés sufre un grave problema, ya que esta pérdida de rentabilidad amenaza el relevo generacional y agrava el proceso de despoblación rural.

Las organizaciones recuerdan que aproximadamente el 95% de las explotaciones de Aragón son familiares, están vinculadas al territorio y a los municipios rurales.

"Lo que pretendemos es visibilizar el hartazgo que hay ahora mismo en el sector y la situación en la que estamos. La rentabilidad de nuestras explotaciones y el relevo generacional están en juego. Lo que queremos son una serie de medidas estructurales, consensuadas con las organizaciones agrarias y con los profesionales del sector, que permitan darle un futuro al campo, garantizar el relevo generacional y asegurar que nuestras explotaciones sean rentables", ha subrayado Federico Lorente, presidente de ARAGA.

En esta misma línea, el sector denuncia que pierde más de un agricultor al día en Aragón: "Llevamos mucho tiempo denunciando esta situación, una situación en la que el modelo de agricultura social y profesional de agricultores y agricultoras, de hombres y mujeres que trabajan en el campo, está en franca decadencia. Cada vez somos menos", ha expresado José María Alcubierre, secretario general de UAGA-COAG.

Más movilizaciones

Las protestas no han hecho más que comenzar. Después de las concentraciones y acampadas desarrolladas en distintos puntos de Aragón, las organizaciones agrarias no descartan trasladar sus movilizaciones a Madrid para reclamar respuestas directamente ante el Gobierno.

El objetivo es mantener la presión hasta conseguir medidas que, a juicio del sector, permitan recuperar la rentabilidad de las explotaciones.

"Indudablemente, esto no para aquí. Esto seguirá adelante. Aquí estamos en una primera fase de calentamiento, de unión y de movilización en los territorios, para luego ir a Madrid. Queremos ir a Madrid para que el Gobierno todavía pueda tomar medidas, porque aún no está en funciones y puede llevarlas al Consejo de Ministros, pero también tenemos que dar un toque de atención al futuro Gobierno que entre después de estas elecciones", ha anunciado Alcubierre.

"¿Quién nos dará de comer mañana" ha sido una de las preguntas que se hacen muchos de los agricultores, recalca Estrella Morata, secretaria provincial de Zaragoza de UAGA.