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PP y Vox ya han comenzado a diseñar la estructura de su nuevo Gobierno de coalición, el segundo entre ambas formaciones después de que el primero apenas durara 11 meses. El organigrama reestructura algunas áreas, si bien, en cuanto a nombres de consejerías, muestra una línea continuista con el pacto de 2023.

En esa estructura, el esquema se dibuja con alrededor de 50 direcciones generales, ligeramente inferior al anterior Gobierno, después de que algunas vayan a cambiar de manos, otras se fusionen y unas desaparezcan.

Pero en esas segundas ramas de la administración aparece un damnificado: el PAR. La formación de Alberto Izquierdo, ya sin representación en las Cortes, se hizo con 7 cargos de perfil medio en 2023, que ahora apunta a perder en su totalidad en la reestructuración de las áreas que se lleve a cabo en próximas semanas.

La primera cabeza ha sido la de Gloria Pérez, hasta ahora directora general de Patrimonio Cultural, a quien ya le han notificado que no continúa en el Ejecutivo. Su área será absorbida por la Dirección General de Cultura, que mantiene Pedro Olloqui, cuyo peso en el Ejecutivo ha ido ‘in crescendo’, sobre todo tras la polémica por las pinturas de Sijena.

Otra de las áreas que desaparece es la Dirección General de Educación Ambiental, que tenía Raquel Giménez, exconcejal de Tella-Sin. Además, es una de las áreas de Vox, que ya vetó a miembros del PAR en el anterior pacto.

Mientras, tampoco continuará en el nuevo Ejecutivo Eva Fortea, directora general de Familia, Infancia y Natalidad. Esta Dirección General se mantiene intacta, pero el hecho de que la Consejería de Bienestar Social pase a manos de Vox hace imposible que un miembro del PAR siga en el organigrama.

Estará por ver si tiene mayor suerte Estíbaliz Tolosa, responsable de Cuidados y Humanización. Esta Directora General seguirá existiendo en el Departamento de Sanidad, y será el nuevo consejero, Ángel Sanz, quien decida su futuro.

Tampoco seguirán en sus puestos los directores del Instituto Aragonés del Agua, Luis Estaún, y del Instituto Aragonés de la Juventud, Cristina Navarro. Ambas entidades pasarán a estar controladas por Vox, si bien la segunda ya cesó de su cargo el pasado 2 de enero para formar parte de las listas electorales del PAR.

La última figura del PAR en el aire es la de Luis Betorz, delegado territorial en Huesca.

Todo ello supone un nuevo mazazo para una histórica formación que ya sufrió un duro varapalo el 8 de febrero, cuando perdió su único diputado que mantenía en el Parlamento aragonés.

El PAR vive ahora un momento de ‘impasse’ y debate interno, con la mirada puesta en las elecciones municipales del próximo año. Unos comicios que serán clave para definir la continuidad de un proyecto que explosionó desde dentro en 2021 y todavía lucha por subsistir.