ESTILO DE VIDA

Las 'gordibuenas' salen del armario

Este martes se publica el manual del movimiento 'gordi' que reivindica que la talla es lo de menos y la autoestima, lo demás. 

Las gordibuenas es un movimiento que reivindica la autoestima por encima de la talla

Las gordibuenas es un movimiento que reivindica la autoestima por encima de la talla

  1. Estilo
  2. Elena Anaya
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Uno de los propósitos con el que la mayoría de la población empieza el año es perder los kilos que nos sobran o apuntarnos al gimnasio para mantenernos en forma. La moda del culto al cuerpo sigue muy arraigada en nuestra sociedad. Pero les ha salido un movimiento que pretende acabar con esa presión social, principalmente entre las mujeres. El movimiento 'gordi' o 'curvy' cuenta con dos activistas en nuestro país: Elena Devesa y Rebeca Gómez. Las dos fundaron WeLoversize.com, una web donde la talla es lo de menos y la autoestima, lo demás. Su éxito es tal, que han ayudado a miles de gordibuenas a sentirse bien consigo mismas. A partir de este martes, en todas las librerías de nuestro país se podrá adquirir su manual Gordi fucking buena (Ed. Temas de Hoy).

Portada del libro

Portada del libro

Lo primero de lo que tiene que concienciarse una gordibuena, según las autoras, es de no tener miedo a la palabra “gorda”. No hay que considerarla un insulto, sino un adjetivo descriptivo como puede ser alta, baja, rubia o delgada. Hay que asumir lo que uno es para defenderlo con orgullo, siendo conscientes de nuestro atractivo seremos capaces de explotarlo.

Los únicos que mandamos sobre nuestros cuerpos somos nosotros mismos y, por lo tanto, somos los que tenemos que decidir si estamos bien como estamos o nos apetece cambiarlo. Ser gordo no afea a nadie. Se puede ser gorda y guapa a la vez. “Hay gordas deformes y gordas buenorras”, reivindican las activistas curvy.

A lo largo de este tiempo han podido recoger las experiencias de muchas usuarias que han usado su portal como un salvavidas a sus miedos y frustraciones. De ahí que hayan dedicado un capítulo a los miedos que provocan los kilos de más. Entre ellos desatacan: comer delante de gente, que no te abroche el cinturón del avión, conocer a los amigos de tu novio, hacer el amor con la luz encendida, ir a la playa o a cualquier sitio que implique llevar poca ropa, que te cedan el asiento por parecer embarazada o que te digan en una tienda: “aquí no hay ropa para ti”.

Todo el mundo tiene su público

WeLoversize.com ha sido y es una especie de salida del armario masiva. Por un lado, para las chicas que siempre se habían sentido diferentes y poco deseadas; y, por otro, para todos los chicos que siempre se han sentido atraídos por las gordibuenas, pero era casi pecado confesarlo.

Las autoras citan a Ceci Wallace cuando dice que “todo el mundo tiene su público. Busca el tuyo, que lo tienes, créeme y prepárate para él”. Su regla es infalible, si te gustas a ti misma, verás cómo se te acercan chicos a los que les atrae tu humor, tu sonrisa y tu culo sandía.

Pero como en toda revolución, hay enemigos. En este caso los hombres que no están preparados para ser el novio de una gorda, los “follagordas”, tíos majos a los que les encanta tener sexo contigo pero jamás te harán su novia ni pasará nada más allá de la habitación o los que desaparecen después de la primera cita. La descripción de estos prototipos masculinos esta basada en las experiencias de las lectoras de la web.

Si te gustas a ti misma serás capaz de conquistar a quien quieras

Si te gustas a ti misma serás capaz de conquistar a quien quieras

Pero, aunque parezca que esto pueda ser una oda a los kilos, nada más lejos de la realidad. Ser gordibuena no implica abandonarse a la deriva y despreocuparse de la salud. Más bien lo contrario. Cuando uno es consciente de su peso, es cuando esta preparado para dar alegría al cuerpo serrano en forma de comida saludable y ejercicio. No todas quieren estar delgadas, pero sí sanas.

Este libro es altamente recomendable para aquellas mujeres que usen a partir de la talla 48, que fulminen los vaqueros por la entrepierna, que sólo liguen por internet, que les hayan rechazado por gordas, que sus dietas empiecen los lunes y acaben los miércoles o que usen siempre sujetadores de abuela aunque les encante la lencería fina.