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S&P prevé fusiones de banca en España gracias a la estabilidad política

La agencia de medición de riesgos Standard & Poors prevé fusiones bancarias en España a lo largo del año y señala a Bankia y BMN como los candidatos más evidentes para iniciar un nuevo ciclo de operaciones, merced a la estabilidad política alcanzada tras las elecciones de noviembre.

21 abril, 2017 10:48

En un informe sobre las perspectivas de las entidades financieras españolas e italianas, S&P otorga a las de España una cara ventaja respecto a las de Italia, que no han acometido el necesario proceso de reestructuración y deben "recuperar" los años perdidos.

Dos analistas de S&P, Elena Iparaguirre -especialista en bancos españoles- y Mirko Sanna -que hace lo mismo con los italianos- han contestado a una serie de preguntas comparando la situación de los bancos de ambos países.

Con una sola excepción -el Banco Popular-, las entidades españolas cuentan con perspectivas positivas, y la mayoría de ellas en la categoría de grado de inversión, una situación "muy diferente" de la que se vivía hace unos pocos años.

El contraste entre los bancos de ambos países es notable en lo que respecta a la morosidad, que la banca española se ha preocupado de reducir a bien ritmo; asimismo, estas entidades se están mostrando mejor preparadas para asumir el impacto negativo de los bajos tipos de interés, que afecta a las de toda Europa.

Tampoco cree S&P que el impacto de la eliminación de las cláusulas suelo sea muy penosa para los bancos españoles, que llevan años provisionando fondos para hacerles frente, por lo que no repercutirá en exceso en sus cuentas de resultados.

La agencia minimiza también el perjuicio que le puede ocasionar al sector la venta de activos de Sareb, que se ha hecho de forma paulatina y sin distorsionar los precios del sector inmobiliario, que empiezan a recuperarse.

En cuanto a los activos fiscales diferidos -un anticipo de impuestos de las compañías al Estado, al existir gastos contables que no son deducibles inmediatamente-, S&P estima que se irán reduciendo de forma natural.

Por todo ello, la agencia ve claro que se reanudarán los procesos de fusión, ya que queda aún "un número relativamente grande" de entidades medianas cuyo tamaño puede causarles problemas.

Mención especial tiene en el informe de S&P el Banco Popular, que merece la calificación más baja del sector en España por sus dificultades para recapitalizarse, su elevada tasa de morosidad, su limitada capacidad para generar capital e ingresos y los "retos" del equipo gestor.

Por el contrario, aunque cabe esperar que la banca italiana progrese en el restablecimiento de sus perfiles financieros, un proceso que se puede prolongar durante dos o tres años, y notará el lastre de activos morosos, que S&P cuantifica en unos 330.000 millones de euros, un 19 % del total.

Además, el sector está muy fragmentado y los graves problemas de algunas entidades salpican a todo el sector.

La recuperación será lenta, prosigue el informe, porque el débil entorno económico hará difícil recuperar niveles previos de rentabilidad y gestionar sus activos morosos, un proceso en el que Italia lleva dos o tres años de retraso respecto a España.