Economía

Iberdrola vende su 8 % en Siemens Gamesa a Siemens por 1.099 millones

4 febrero, 2020 21:16

Madrid, 4 feb (EFECOM).- Iberdrola ha vendido el 8,07 % de su participación en Siemens Gamesa al grupo alemán Siemens, que hasta ahora contaba con un 59 %, por 1.099,5 millones de euros, ha informado este martes la eléctrica en un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Este precio equivale a 20 euros por acción de Siemens Gamesa y la compraventa se consumará mañana miércoles.

La acción de Siemens Gamesa han cerrado hoy a 15,78 euros por acción, por debajo del precio de venta, que es más bajo que los 22 euros por acción que contemplaba el pacto parasocial que Iberdrola y Siemens firmaron el 17 de junio de 2016.

Por el acuerdo de compraventa, ese pacto parasocial queda resuelto sin ningún tipo de compensación o reclamaciones entre ambas compañías ni sus entidades asociadas.

Como consecuencia de la venta, el consejero dominical de Iberdrola, Pedro Azagra, renunciará a su cargo en Siemens Gamesa.

Iberdrola y Siemens también han acordado renunciar íntegramente a cualquier reclamación o acción contra las otras o cualquier entidad de sus respectivos grupos, así como retirar, dejar sin efecto y desistir de todas las reclamaciones y procedimientos existentes iniciados por la eléctrica contra Siemens Gamesa.

El acuerdo también obliga a las partes a renunciar a comprar participaciones de los respectivos grupos durante dos años.

Iberdrola y Siemens se iban a enfrentar en un juicio el pasado 21 de enero en un juzgado de lo mercantil de Bilbao, que quedó aplazado, por los posibles conflictos de interés tras la creación de una nueva sociedad, Siemens Energy, en la que se incluirá a Siemens Gamesa, fruto de la fusión de Gamesa con la entonces división eólica del grupo alemán.

Iberdrola y Siemens Gamesa ya fueron a los juzgados el pasado 12 de diciembre, en esa ocasión por una demanda de la eléctrica, que consideró que los umbrales que se habían fijado para que algunos proyectos no pasaran por el consejo de administración y se dejara la responsabilidad al consejero delegado de la compañía, Marcus Tacke, eran muy elevados.

A juicio de la eléctrica, ello impedía en la práctica su competencia para aprobar operaciones estratégicas o de especial riesgo fiscal.

En esa ocasión, el juzgado de lo Mercantil número 2 de Bilbao estimó parcialmente la demanda de Iberdrola, al declarar nulo parte del acuerdo sobre materias reservadas del consejo de administración de Siemens Gamesa.

Fuentes cercanas a Iberdrola han explicado a Efe que la venta del 8 % que conservaban en el fabricante de aerogeneradores se debe al anuncio del grupo Siemens de integrar su participación en Siemens Gamesa, del 59%, en una nueva sociedad, Siemens Energy.

Según las mismas fuentes, eso habría diluido considerablemente la participación de Iberdrola en la nueva compañía e Iberdrola no tiene interés alguno en contar con participaciones financieras.

Además, han señalado que se habría convertido a Iberdrola en socio de una empresa cuyo negocio principal poco tiene que ver con el sector de las renovables, dado que Siemens Energy incluirá participaciones en los sectores del petróleo, el gas y fuentes de generación tradicionales.

También han señalado que el pacto de compraventa contempla la firma de un acuerdo, por un periodo inicial de seis meses, para reforzar y expandir las actuales relaciones comerciales entre ambas compañías en algunas áreas de los negocios renovables y de redes.

Los desacuerdos entre Iberdrola y Siemens Gamesa se remontan a 2018, cuando la eléctrica consideró que no se estaban cumpliendo las condiciones que se acordaron para que la fusión entre la división eólica de Siemens y Gamesa se hiciera sin que el grupo alemán presentara una opa.

En medio, existía un pacto parasocial, al que ahora renuncian ambas partes y que contemplaba que la eléctrica pudiera exigir, en caso de incumplimiento, la venta de su participación a 22 euros por acción o el precio de cotización del día del incumplimiento más una prima del 30 %, algo que el grupo alemán consideró que no concurría.