Economía

Volkswagen acuerda pago millonario por manipulación de emisiones en Australia

16 septiembre, 2019 05:45

El fabricante Volkswagen (VW) ha acordado pagar al menos 87 millones de dólares australianos (unos 59,7 millones de dólares o 53,9 millones de euros) a los afectados por la manipulación de emisiones de gases en sus vehículos diesel en Australia, informaron este lunes fuentes legales.

La filial australiana de Volkswagen compensará con unos 862 o 868 dólares australianos a cada uno de los alrededor de 100.000 clientes afectados por la manipulación de emisiones, según un comunicado del bufete de abogados Maurice Blackburn, que presentó una demanda colectiva en 2015 junto al bufete Bannister.

El pago total puede ascender hasta un máximo de 127 millones de dólares australianos (87,2 millones de dólares o 78,7 millones de euros) en función del número final de afectados.

Volkswagen llega a este acuerdo para evitar continuar con el juicio, que debía reanudarse este mes tras una primera etapa el año pasado, y con él se compromete a sufragar los gatos procesales a los demandantes, aunque no reconoce su responsabilidad legal.

La demanda de Maurice Blackburn y Bannister argumentaba que el programa informático instalado por la empresa en los motores viola las leyes australianas, mientras que VW rechazaba las acusaciones al asegurar que sus coches cumplen con los estándares de emisiones en Australia.

El acuerdo confidencial, que debe ser aprobado por el tribunal federal australiano, afecta a varios modelos de Volkswagen, así como a los Audi y Skoda EA189 de 1,6 y 2,0 litros vendidos en Australia entre 2008 y 2015.

"Se trata de un importante paso para brindar una medida de justicia e indemnización a miles de conductores australianos que reclaman que han sido impactados por el problema de las emisiones de diésel", dijo en un comunicado el abogado principal de Maurice Blackburn, Julian Schimmel.

En septiembre de 2015 se supo que VW había trucado durante años los motores para ocultar que sus emisiones de óxido de nitrógeno, un producto cancerígeno, eran muy superiores a lo permitido por la legislación estadounidense.