Economía

El futuro de Alitalia se conocerá mañana con la presentación de las ofertas

14 julio, 2019 13:24

Roma, 14 jul (EFECOM).- Tras numerosos aplazamientos, el futuro de Alitalia, que desde hace dos años se encuentra en administración concursal, se conocerá mañana, fecha límite para la presentación de las ofertas para formar parte del consorcio que rescatará la aerolínea.

El ministro de Desarrollo Económico, Luigi Di Maio, confirmó que no habrá más aplazamientos y que hoy es el último día para presentar las ofertas de compra vinculantes por la compañía y que serán analizadas en una reunión de la empresa publica de ferrocarriles, Ferrovie dello Stato (FS), quien fue la encargada de elaborar el plan estratégico para relanzar la aerolínea.

Una parte del consorcio que debería intervenir para salvar a Alitalia, que desde 2009 es una empresa privada ya que se tuvo que vender tras una grave crisis económica, ya se conoce.

La empresa pública ferroviaria FS está destinada a convertirse en el principal accionista de Alitalia con el 35 por ciento de las acciones, así como su futuro socio industrial, lo que supone que Alitalia pasará en parte a manos públicas, según apuntan estos días los medios de comunicación italianos.

Además de FS, también el Estado intervendrá directamente en el rescate de Alitalia, pues está previsto que el Ministerio de Economía convertirá en acciones los aproximadamente 145 millones de euros de intereses que se han acumulado en el préstamo puente de 900 millones otorgado hace dos años a Alitalia, lo que supone aproximadamente el 15 por ciento de la nueva compañía.

Los medios especializados explican que el préstamo de 900 millones se ha transformado en un préstamo sin vencimiento, lo que ha llevado incluso a la Comisión Europea a abrir una investigación para verificar que no es un una ayuda estatal.

Por el momento la única empresa que ha manifestado su real interés en la operación es la aerolínea estadounidense Delta Airlines, que entraría en Alitalia con cerca el 15 por ciento del capital, para un valor de entre 100 y 150 millones de euros.

La incertidumbre de estos días y que se despejará mañana, es quien se hará con el 35 por ciento de las acciones restante de la nueva compañía, que corresponde a alrededor de 300 millones de euros.

En las últimas semanas, se han mostrado interesados en entrar en el consorcio que se hará con Alitalia el empresario y presidente del equipo de fútbol del Lazio, Claudio Lotito; el expropietario de la compañía Air One, que en 2014 se fusionó con Alitalia, Carlo Toto y el empresario colombo-boliviano Germán Efromovich, uno de los socios de la colombiana Avianca.

El banco Mediobanca será el encargado de analizar si estos "pretendientes" cuentan con las garantías para poder participar en la compra de Alitalia y según algunos medios, tanto Lotito como Toto ya habrían sido desestimados.

La oferta más esperada y la que podría realmente salvar Alitalia es la de Atlantia, la sociedad que pertenece a la familia Benetton, socia de la española ACS en Abertis, y que ya manifestó su interés a pocos días de que termine el plazo.

El ministro Di Maio, del partido gubernamental Movimiento 5 Estrellas (M5S), se había opuesto en un principio a la participación de Atlantia en la operación de compra de Alitalia, ya que la consideran culpable del derrumbe del puente Morandi en Génova en agosto del año pasado, en el que murieron 43 personas, al no haberse ocupado correctamente del mantenimiento.

Sin embargo, finalmente el Gobierno italiano dio su visto bueno a Atlantia, que es además la propietaria de la sociedad que gestiona los aeropuertos de Roma, pero aseguró que no se ofrecerá al grupo ningún tipo de beneficios en las concesiones de autopistas a cambio de la entrada en el capital de la aerolínea.

Este lunes se presentará sólo la composición final del consorcio y comenzará una negociación entre los futuros compradores para aprobar el plan de reestructuración de la aerolínea.

A esta situación se ha llegado tras la salida de la aerolínea de los Emiratos Árabes, Etihad, y después de una gestión que desde 2009 no ha conseguido beneficios y que en 2016 acumulaba ya 500 millones de perdidas.