Economía

El banco Carige estudia una ampliación de capital de hasta 800 millones

25 junio, 2019 19:20

Roma, 25 jun (EFECOM).- El banco italiano Carige, intervenido desde enero por el Banco Central Europeo (BCE), estudia una ampliación de capital por valor de hasta 800 millones de euros, el doble de la que planteaba lanzar a finales del pasado año, confirmaron hoy a

Los tres gestores temporales de Carige, nombrados por el BCE, y el Fondo Interbancario de Garantía de Depósitos italiano (FITD) están evaluando este escenario con el objetivo de reforzar la posición de la entidad y evitar una recapitalización cautelar estatal.

El banco Carige fue intervenido el pasado enero por el BCE, después de que en diciembre la Junta de Accionistas no consiguiera aprobar una emisión de bonos y una ampliación de capital por valor de 400 millones de euros, lo que derivó en la posterior dimisión de la mayoría de los directivos.

La familia Malacalza, accionista mayoritario de la antigua Caja de Ahorros genovesa, bloqueó estas iniciativas porque consideró que no eran suficientes, pues el banco ya tuvo que ampliar su capital en 500 millones de euros a finales de 2017 y recibió en julio de 2018 una advertencia del BCE para que solucionara su situación de crisis.

El plan que analizan ahora los tres administradores provisionales de Carige contempla un aumento de 800 millones de euros, muy superior a los 630 millones que incluyeron en el plan estratégico presentado el pasado febrero.

Después, en las negociaciones con el fondo de inversión estadounidense Blackrock, que fracasaron en mayo, esta necesidad de capital pasó a ser de 720 millones de euros y ahora sigue creciendo.

Después de Blackrock, Carige ha intentado una solución en colaboración con el fondo estadounidense Apollo Global Management, pero el Fondo de Garantía italiano la ha rechazado por creer que exigía un gran esfuerzo a la banca italiana, que no era razonable.

El FITD es un consorcio de derecho privado, formado por los institutos bancarios italianos cotizados, que está sujeto a la supervisión directa del Banco de Italia y que tiene la tarea de salvaguardar los depósitos de los clientes bancarios.

El pasado noviembre suscribió 320 millones de euros en bonos de Carige y estaba dispuesto a convertirlos en acciones, en la estrategia que negociaba con Blackrock.

Ahora busca una alternativa y ya ha advertido de que no salvará a Carige en solitario, sino que participará en un proyecto que sume a otro inversor privado, italiano o internacional.