Economía

La dependencia de las materias primas es total en las economías de Sudamérica

15 mayo, 2019 23:02

La dependencia de las materias primas en Sudamérica es total, lo que significa que más del 60 % de sus exportaciones las constituyen productos agrícolas, minerales y materias energéticas, según datos divulgados hoy por la Agencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD).

Si se toma a América Latina en su conjunto, la dependencia afecta a la mitad de países, según el análisis bienal y que cubre a 189 países con datos comparativos de los últimos veinte años.

La menor dependencia se da en el caso de los países de Centroamérica y de México y se debe a su integración industrial con los miembros del tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Canadá y México (anteriormente TLCAN y ahora conocido como T-MEC tras su renegociación), explicó a Efe el economista de la UNCTAD, Rodrigo Cárcamo.

A pesar de la fuerte dependencia que se pone en evidencia, algunos países de la región consiguieron aumentar sus exportaciones de productos manufacturados, siendo el caso de Brasil el más destacable.

Sus exportaciones distintas a materias primas -particularmente del sector del automóvil- aumentaron un 160 % y contribuyeron en un 30 % al crecimiento de las exportaciones en el periodo 2013-2017, con respecto al periodo inicial analizado de 1998-2002.

En el caso de Colombia, la dependencia pasó del 66,5 % al 806 %, principalmente por el incremento en el valor de las exportaciones de petróleo y carbón.

Cárcamo, uno de los analistas responsables del informe, aseguró que los países sudamericanos pueden diversificar sus exportaciones si toman medidas para mejorar su competitividad, preparar mejor sus recursos humanos, y mejorar la educación y las infraestructuras, que son los factores que se requieren para generar valor agregado.

El informe establece que la dependencia de las materias primas en las exportaciones es un problema prácticamente exclusivo de países de ingresos bajos y medios, en particular de los países de África subsahariana, donde es el caso de nueve de cada diez países.

El fenómeno no sólo es persistente, sino que va en aumento, puesto que si hace veinte años las economías de 92 países dependían de las materias primas ahora son un centenar, de acuerdo a los últimos datos disponibles.

Algunos países consiguen girar de un tipo de materia prima a otra para beneficiarse de las variaciones de los precios de las mismas, como los casos de Bolivia y Mozambique que de depender de las exportaciones de productos agrícolas pasaron a exportar más minerales y productos energéticos en el periodo de 2018-2012, cuando sus precios se dispararon.

La volatilidad de los precios de las materias primas y las caídas que en ocasiones pueden experimentar han contribuido en los últimos años a la desaceleración de las economías de 64 países, de las cuales varias sufrieron recesiones.

Otra consecuencia es el aumento de su deuda externa en vista que la mayoría de esos países carece de mercados internos de capital.