Economía

Santander plantea recortar 3.700 empleos en España y cerrar 1.150 oficinas

14 mayo, 2019 20:35

(Actualiza la EC2634 con más datos)

El Banco Santander ha planteado a los sindicatos prescindir de más de 3.700 empleados en España, el 11 % de los trabajadores, y cerrar 1.150 oficinas, el 26 % de la red, dentro de las negociaciones del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) tras la integración del Popular.

Este ajuste de plantilla, "el ERE de todos los ERE" en palabras de los sindicatos, se suma al que el grupo llevó a cabo en 2013 después de absorber Banesto y los cerca de 2.500 empleos que el Santander ha recortado en España desde abril de 2016.

Y es que, en aquel momento, el banco alcanzó un acuerdo laboral para que salieran del grupo unos 1.380 empleados y después de la compra del Banco Popular en el verano de 2017 negoció otro ajuste en febrero de 2018, que supuso la marcha de 1.100 trabajadores.

Por eso, solo teniendo en cuenta esos últimos 1.100 empleos recortados en los servicios centrales, los sindicatos afean que la compra del Popular está sirviendo de pretexto para reducir la plantilla en 4.800 empleados.

Si en febrero de 2018 el ajuste se llevó a cabo principalmente en los servicios centrales del grupo, ahora el proceso volverá a afectar a este mismo colectivo pero principalmente a la red comercial o a sus estructuras de apoyo, con objeto de racionalizar solapamientos, redundancias y duplicidades.

CCOO informaba en un comunicado que hoy había quedado constituida la comisión que tendrá que negociar el ERE, con 5 representantes de su sindicato, tres de UGT, 2 de CGT, 2 de FITC y uno de STS.

Además proponen que los sindicatos ELA y CIG, del País Vasco y Galicia, respectivamente, puedan asistir como invitados a las reuniones.

Para CCOO es "altamente preocupante" una cifra tan elevada de destrucción de puestos de trabajo y en su opinión están claramente sobredimensionadas, juicio que comparte UGT, que considera las cifras "una verdadera barrabasada".

Desde UGT admiten que hay duplicidades en la red tras la integración del Popular, pero insisten en que los clientes no se van a ir y no se puede asumir toda la carga de trabajo por parte de los empleados que quedarían en el grupo.

Recuerdan también que, tras la fusión, se acordó que los ajustes de empleo se harían teniendo en cuenta la voluntariedad de la plantilla y con la adopción de medidas no traumáticas, algo que parece incompatible con la aspiración de recortar 3.700 empleos.

"La digitalización avanza pero la atención al público sigue siendo necesaria e importante", insisten los sindicatos, que critican que se plantee un ERE de esta magnitud en una empresa con beneficios multimillonarios.

CCOO insiste en que su primer objetivo será tratar de reducir las cifras planteadas por el banco y adelanta que reclamará las mismas condiciones de los ajustes de plantillas planteados en el pasado.

Junto a lo anterior, los sindicatos abogan por explorar posibles recolocaciones en el perímetro del grupo para destruir el menor empleo posible.

Actualmente, el número de trabajadores del Banco Santander en España asciende a 32.366, y su red está compuesta por 4.366 oficinas, por lo que las cifras planteadas hoy supondrían un recorte laboral del 11 % y del 26 % de sucursales.

Tras la presentación de sus resultados correspondientes al primer trimestre del año, el consejero delegado del Banco Santander, José Antonio Álvarez, aseguró que la entidad tiene "el mejor ánimo" para que el proceso de ajuste de empleo dure el menor tiempo posible.

Las negociaciones entre el banco y los sindicatos comenzaron el pasado 6 de mayo y ahora se volverán a reunir el próximo jueves 16, cuando los sindicatos esperan conocer el informe técnico que justifique el recorte planteado.