Economía

El recibo de luz baja 0,4% en marzo pero es 3,7 % más caro que hace un año

1 abril, 2019 12:16

Madrid, 1 abr (EFECOM).- La factura de la luz de marzo, el último mes en que está en vigor la suspensión por seis meses del impuesto a la generación, ha bajado un 0,4 % (el sexto descenso consecutivo que encadena desde octubre), si bien ha sido un 3,75 % superior a la del mismo mes de 2018.

Según datos obtenidos del simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la factura para un consumidor tipo -con una potencia contratada de 4,4 kilovatios y un consumo anual de 3.000 kilovatios hora (250 KWh al mes)- acogido a la tarifa regulada o Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) ascendió en marzo a 56,72 euros, 23 céntimos menos que en febrero, en que ascendió a 56,95 euros.

El recibo de la luz de marzo de este año es, sin embargo, mayor que el que se pagó en el mismo mes de 2018, en concreto 2,05 euros superior.

De esta manera, la factura eléctrica baja por sexto mes consecutivo tras las medidas de choque que adoptó el Gobierno para mitigar en los consumidores el impacto de la subida de la electricidad y entre las que se encontraba la suspensión por seis meses del impuesto del 7 % a la generación eléctrica.

Las medidas, que entraron en vigor en octubre, se adoptaron después de que en septiembre el recibo de la luz registrara un máximo en el año de 63,86 euros, impulsado por la subida de los precios del gas y el carbón y de los derechos de emisión de CO2, que dispararon el precio en el mercado mayorista.

En este mercado se registró un precio medio mensual en septiembre del año pasado de 71,27 euros el megavatio hora (MWh), con un máximo diario de 75,93 euros/MWh que se alcanzó el día 19 de ese mes.

Unos precios muy superiores a los habidos en 2019, en que el precio medio mensual en el mercado mayorista en el recién concluido mes de marzo ha sido de 48,82 euros/MWh, por debajo de los 54,01 euros/MWh del mes de febrero y los 61,99 euros/MWh del mes de enero.

El coste de la electricidad en el mercado mayorista supone el 35 % de la factura para un consumidor acogido a la tarifa regulada y el resto corresponde a peajes fijados por el Gobierno e impuestos.