Una segunda oportunidad contra el abandono escolar

Educa2 es una iniciativa de la Asociación Norte Joven que ofrece a jóvenes que han abandonado los estudios la oportunidad de retomar la formación básica y obtener el título de la ESO.

El abandono educativo en España ha descendido de manera continuada desde hace una década. En 2024 se alcanzó un mínimo histórico del 13%, pero nuestro país sigue siendo el segundo de la UE con la mayor tasa de abandono escolar temprano, que engloba a las personas de entre 18 a 24 años que no han completado la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y que, tras esa etapa, no siguen ningún tipo de estudio o formación.

El abandono escolar es un fenómeno complejo que obedece a múltiples causas de carácter social, económico, familiar o personal, como pueden ser las dificultades de aprendizaje o los problemas de salud mental. A menudo, son los niños y niñas que crecen en entornos de vulnerabilidad o desventaja socioeconómica quienes registran mayores tasas de absentismo y peores resultados académicos y, en consecuencia, más probabilidades de abandonar prematuramente los estudios. Esta realidad cobra especial relevancia en España, que se sitúa como el país de la UE con la mayor tasa de pobreza infantil, con un 34% de menores de 18 años viviendo en riesgo de pobreza o exclusión social, según datos de Unicef.

Por su implicación en el desarrollo social, económico y cultural del país, el abandono escolar es uno de los grandes desafíos para el sistema educativo español. Sin embargo, la educación formal no siempre conecta con la realidad y las necesidades de los jóvenes que han tenido una experiencia de fracaso escolar.

En Madrid, hay una organización que lleva décadas luchando contra el abandono educativo temprano mediante la educación y el desarrollo personal. La Asociación Norte Joven surge en 1985 como Escuela de Segunda Oportunidad, una respuesta al sistema educativo dirigida a las personas del distrito de Fuencarral que habían dejado los estudios demasiado pronto o que nunca tuvieron la oportunidad de formarse.

“Lo que se planteó era darles una oportunidad formativa que combinara tres ejes fundamentales. Uno era retomar los estudios para que pudieran tener una titulación básica, el equivalente hoy a la ESO y, el segundo, la obtención de una cualificación profesional para que pudieran acceder a un trabajo. Luego también introdujeron lo que se llama soft skills, esas habilidades sociales y laborales para acceder y mantenerse en un empleo”, explica Mercedes Negueruela, directora general de Norte Joven.

Cuarenta años después, la organización continúa con su actividad de forma incansable, ahora con tres centros formativos en Madrid, en los distritos de Fuencarral-El Pardo, Vallecas y también en Alcobendas. Atienden a niños y jóvenes desde los siete hasta los 29 años, con diversos programas que les permiten acompañarlos en todo su proceso formativo, “para que puedan retomar sus estudios en un instituto o acceder al mercado laboral”, añade Negueruela.

La formación que lo cambia todo

Con esta visión nace un proyecto para que 20 jóvenes menores de 18 años -que se encuentran en situación de vulnerabilidad y que han tenido una experiencia de fracaso escolar- puedan adquirir los conocimientos básicos para obtener el título de la ESO, junto a otras competencias transversales sobre cultura, digitalización o medioambiente.

No se trata, únicamente, de que aprendan lengua o matemáticas. Cuando estos chicos y chicas llegan a Norte Joven, uno de los principales obstáculos a los que se enfrentan es “la baja autoconfianza en ellos mismos. No son capaces de ver un futuro claro y eso les limita mucho a la hora de crecer”, señala Daniel Peláez, profesor del ámbito científico-tecnológico en el centro de Fuencarral-El Pardo.

Las necesidades de estos jóvenes van más allá de lo educativo. María Martínez, directora pedagógica del centro de Fuencarral explica que, “para poder atender a este colectivo, que ya plantea dificultades de inserción o adecuación al sistema educativo, tienes que cambiar la mirada con ellos, adaptar tu metodología. Tienes que trabajar mucho su parte competencial personal, su autoestima e interés por aprender”.

Es por ello que una parte esencial del proyecto es el acompañamiento social que se brinda al alumno. “Con estos chicos lo más importante va a ser prestar esa atención a la vulnerabilidad, a veces económica, personal o social que tienen en sus familias o en su entorno. Para ello va a ser necesario que les conozcamos, que les atendamos con recursos y que sepamos ver muy bien dónde están los problemas por los que en la escuela ordinaria no fueron capaces de obtener el éxito esperado”, continúa Martínez.

La iniciativa se está llevando a cabo actualmente en los tres centros con los que cuenta Norte Joven, donde las clases son de todo menos convencionales. En primer lugar, son clases más pequeñas, de unos 10 alumnos, lo que permite a los docentes atenderles de manera casi individual.

“Aunque damos lengua, matemáticas o ciencias sociales, utilizamos diferentes herramientas que nos ayudan en nuestra práctica docente”, declara Peláez. Son frecuentes las herramientas digitales de gamificación y la formación práctica, pues “el aprendizaje cooperativo nos ayuda bastante a conectar con el alumnado y también a que el alumnado se enganche a ese contenido al que previamente había mostrado rechazo”, manifiesta el profesor.

Muchos de los adolescentes que llegan a este centro lo hacen sin conocimientos previos de algunas materias básicas como matemáticas. Ocurrió con uno de los alumnos que Daniel tuvo en su aula este año. Sin embargo, cuenta el docente, “con constancia y cambiando la metodología, al final el alumno no solo entendía los conceptos, sino que al cabo de unos meses se lo explicaba a sus compañeros”. Lo más emocionante, para su profesor, fue “ver su cara de felicidad cuando aprobó el primer examen. Eso nos llena día a día”.

Tras acabar el curso escolar, Peláez saca una conclusión: “Muchos no le veían el sentido a aprender y, tras este año, han tenido esa curiosidad”. La educación es una poderosa herramienta para transformar vidas y desde su fundación en 1985, Norte Joven ha ayudado a más de 12.000 personas de forma directa con sus programas de formación.

En 2024 atendió a 624 personas en sus programas de formación y empleo, además de impulsar prácticas de empleo y cientos de inserciones laborales. Educa2 forma parte de este conjunto que, a lo largo de todo el año, tuvo más de 1.000 beneficiarios en alguna de las actividades desarrolladas por la organización.

Para continuar su labor, Norte Joven cuenta con el apoyo de Fundación Banco Santander, que ha impulsado Educa2 a través de su Convocatoria Santander Ayuda. Esta iniciativa respalda desde 2016 la labor de entidades sin ánimo de lucro y desde 2023 está centrada en impulsar el desarrollo educativo de niños y adolescentes en situación vulnerable para que puedan desarrollar su potencial y tener un futuro mejor.

Según describe la directora general de Norte Joven, “el apoyo de la Fundación Banco Santander ha sido fundamental para poder continuar con nuestras actividades formativas. En Norte Joven buscamos alianzas que nos permitan ofrecer estas oportunidades y poder financiar las actividades que desarrollamos en nuestros centros con continuidad. En este sentido, es una maravilla haber podido contar con estos fondos que nos han permitido atender a estos 20 jóvenes para que se beneficien de la educación cultural”.

Para ellos, concluye Peláez, “Educa2 no es un mero programa educativo, es una oportunidad real porque mejora la autoconfianza, la motivación y la capacidad de visualizar metas. Muchos de ellos estaban sin un futuro claro y han podido formarse y trabajar gracias a este proyecto”.

Convocatoria para Santander Ayuda 2026 abierta