Paula Ordovás lidera un máster en influencia y divulgación estratégica: “He aceptado algo que antes rechazaba y por fin comunico desde la verdad”
La creadora de contenido reconvertida en empresaria, madre, escritora y un largo etcétera, se sumerge ahora en el sector de la formación de la mano de Sagardoy School con el Máster Executive en Influencia y Divulgación Estratégica.
Las tendencias no sólo dictan aquello que habita en el armario, sino que también moldean el lenguaje. Uno de los términos que está de moda es el de aura, que se ha convertido en sinónimo de magnetismo, de carisma. En estos días, aún de resaca mundialista, se asocia a nombres como el de Ferran Torres.
Sin embargo, no es el único merecedor de ser bautizado con tal palabra, ya que la misma también envuelve a Paula Ordovás. Es más, puede que haya sido eso lo que, tras dos décadas de carrera, la siga encumbrando como a una de las creadoras de contenido —ahora reconvertida en muchas cosas, entre ellas, escritora y madre— del momento. Parece que siempre es su momento.
En su horizonte, y en el del sector de la influencia y la comunicación, se abre un nuevo proyecto en el que ha dejado fluir la experiencia acumulada —con sus vaivenes personales y profesionales, en lo bueno y en lo malo— de estos 20 años.
Ahora, la polifacética madrileña se sumerge en la formación de otros que quieren desarrollarse en el sector desde diferentes perspectivas con el Máster Executive en Influencia y Divulgación Estratégica que ha diseñado de la mano de Sagardoy School.
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En conversación con Magas, la empresaria habla de qué hace diferente a la propuesta. En la charla brilla el marco jurídico, la inteligencia artificial, un claustro diseñado por los deidades de las redes sociales y, por supuesto, su firma personal, en la que convergen la responsabilidad, la coherencia y el propósito.
¿Creador de contenido se nace o se hace?
Si te hubiese contestado esta pregunta hace 20 años, que fue cuando empecé yo, te habría dicho que se nace. A día de hoy, que se hace.
¿Crees que tiene sentido que tanta gente aspire a esta profesión?
Todo ha evolucionado muchísimo. Cuando comencé no tenías ni con quién compararte, no había competencia. Hoy, ya no va sólo de redes sociales ni de crear contenido. Es algo que conlleva una responsabilidad, que necesita una estructura y que tiene un negocio detrás.
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Pienso que la evolución de la profesión ha ido mucho más rápida que la formación y que hay un vacío. En la actualidad todo el mundo debe tener esa competencia estratégica de saber comunicar en el universo digital, ya sean CEOs de empresas, una marca, un emprendedor, un científico…
Hoy, la creación de contenido trata de ser la propia voz de tu marca, de tu empresa y de tu negocio.
¿Qué veías en las creadoras de contenido que nacieron a tu par que no tienen las que llegan ahora y viceversa?
Supongo que lo nuestro era algo más vocacional, como un hobby, pasional.
En mi caso estudié periodismo y después de haber trabajado haciendo prácticas en otros medios me di cuenta de que quería comunicar bajo mi propio criterio y punto de vista. Fue entonces cuando nació la creación de mi propio medio de comunicación. Y en ese punto no tenía con quién compararme, lo hacía todo a ciegas.
Hoy, no es así. Hay muchísima competencia y la diversidad de plataformas es increíble. Hay mucho know-how sobre cómo trasladar el mensaje, qué aplicaciones utilizar, las métricas, los algoritmos… Es una revolución tecnológica.
¿Por qué hay que confiar en Paula Ordovás para la misión de formar a futuros creadores de contenido o divulgadores?
He vivido el universo de la influencia desde el principio, y poder hacer este proyecto de la mano de Sagardoy School, por ejemplo, te enmarca en un marco jurídico que a día de hoy es fundamental. Es algo que va a estar de manera transversal en este máster y es lo que lo diferencia de otras formaciones.
Por otra parte, el claustro que hemos creado abarca muchísimos ámbitos diferentes.
Tenemos líderes, CEOs, científicos, creadores de contenido y muchos empresarios. Incluso hay una referencia de la inteligencia artificial. Esta herramienta siempre está presente con un propósito, con criterio y con una responsabilidad que es fundamental para generar autoridad en el negocio que vas a crear.
"En este máster contamos con una pata muy especial… Un perfil que es puramente creado con inteligencia artificial y que va a ser diferencial respecto a otros másteres"- Paula Ordovás
Habitualmente te has mostrado muy transparente, muy tú en redes y tu libro —La chica de los ojos marrones (Espasa, 2025), en el que narra los abusos sexuales que sufrió en su infancia— es el summum de ello. ¿Tuviste miedo a abrirte en canal?, ¿qué supuso para ti una acogida tan positiva?
Fue un punto de inflexión en mi vida y, por tanto, un crecimiento personal, una transformación.
Fue un punto de inflexión en mi vida y, por tanto, un crecimiento personal, una transformación.
Decirlo en voz alta fue el inicio de ese cambio, que también se dio en el ámbito profesional, porque al final, mi trabajo está muy ligado a mi vida privada.
Siendo madre y dedicándote a las redes, habiendo además experimentado traumas infantiles, ¿cuál es tu percepción sobre la exposición social de los menores?, ¿en el máster hay cabida para este tema?
Este máster está arropado por Sagardoy School y tenemos ese marco jurídico, esas leyes que nos arropan y nos amparan en todo su desarrollo. Por lo tanto, sí, la responsabilidad y el propósito son los pilares fundamentales en la formación y en todo el programa que lo aborda.
Obviamente, la protección de mi hija en el universo digital forma parte de mi vida, es algo esencial. Ella está ahí porque yo muestro mi día a día, pero siempre con cuidado y con rigor hacia ella.
De tus proyectos profesionales, incontables a lo largo de tu carrera, ¿de cuál te sientes más orgullosa?
Siento que todos me han ido acompañando en esa evolución mía, tanto a nivel personal como profesional. Y eso es algo que se ha podido ir viendo de una forma coherente en mis redes sociales.
Obviamente, no soy la misma mujer que cuando empecé hace 20 años, que todavía estaba estudiando la carrera de periodismo.
Cada una de esas propuestas, en cada momento, me ha aportado, tanto por los éxitos como por los errores que han ido construyendo a la Paula del día de hoy.
Sin embargo, siento que ahora estoy creando, tanto por lo que publico en mis redes sociales como en los proyectos profesionales, con una coherencia mucho mayor a la previa porque he sabido aceptar una historia que antes no aceptaba. Comunico mucho más desde la verdad conmigo misma y eso se nota.
“Mamá, quiero ser influencer”. ¿Qué pasaría si un día escucharas esa frase en casa?
Pues me parecería fenomenal y algo con todo el sentido porque ella lo ha estado viendo desde que ha nacido.
También siento que, en ese caso, va a ir acompañada de una serie de mensajes y de ideas que son fundamentales para poder desenvolverte en esta competencia que es la influencia a día de hoy. Comunicar con una estrategia, con una idea de negocio, con unos valores y una responsabilidad.
Igualmente, amparando y cuidando su reputación, sabiendo que hay una formación que te ayuda a desenvolverte en toda la revolución tecnológica, la inteligencia artificial y el marco jurídico.
Pero, sobre todo, que pueda desarrollarse en este universo teniendo muy claro la marca personal hacia la que quiera dirigirse, sus valores e ideas y que sean coherentes en el tiempo.
Queremos saber algo del máster que todavía no se haya desvelado y que te haga especial ilusión.
Creo que algo maravilloso y lo que realmente marca la diferencia es el claustro que lo compone, que es muy variado.
Como comentaba antes, tenemos CEOs como Javier Goyeneche de Ecoalf, que tiene una firma con unos valores y una responsabilidad brutal. Lo admiro, porque además sin tener redes sociales se ha creado su propia marca.
Tenemos también compañeras de profesión como Alexandra Pereira. Ambas empezamos en el mismo momento y es una profesional maravillosa que comunica con criterio y responsabilidad y que ha sabido crear su marca personal desde el inicio.
Hay científicos como Aurelio Rojas, que es cardiólogo, tiene dos libros y comunica siempre desde el rigor y la coherencia.
Y empresarios como Paula Babiano, que de estar en un despacho de abogados pasó a generar ese universo del mundo de la pastelería que es Balbisiana. Ella ha sido su propia voz dentro del apartado digital y la que ha dado a conocer su propia propuesta.
Por supuesto, tengo que reiterar esa presencia del marco jurídico de la mano de Sagardoy School, que va a estar de manera transversal en todos los módulos.
Y contamos con una pata muy especial… Un perfil que es puramente creado con inteligencia artificial y que va a ser diferencial respecto a otros másteres.
¿Cuál fue el fichaje que más ilusión te hizo incorporar y por qué?
Aurelio Rojas. Yo soy fiel seguidora de él, de todos sus mensajes, de su forma de comunicar cosas tan difíciles de explicar a un público general. La forma en la que acerca todos esos puntos tan científicos de una manera normal, muy de a pie, me gusta mucho. Y me encantaron, sobre todo, sus ganas y la ilusión que le hizo a él formar parte de este claustro.
¿Cuál crees que es el mayor hándicap para quienes hoy quieren dedicarse profesionalmente a las redes sociales?
El mismo que teníamos antes, sólo que desde otra perspectiva.
No sabías con quién compararte y construías una marca personal y un universo a ciegas. Sin embargo, ahora hay demasiada competencia —que tiene sus aspectos positivos, porque te hace crecer— y eso también es un obstáculo, ya que es más difícil despuntar.
Te mueves como pez en el agua en el mundo de la moda. Ahora vuelven referentes y estéticas que no siempre son saludables. ¿A qué crees que se debe esa vuelta a cierta estética de extrema delgadez?
Supongo que, como todo, son modas, van y vienen, pero aquí es donde tenemos la palabra los líderes en el universo digital.
Hay que influenciar con un propósito y una responsabilidad y tenemos una labor enorme de la que, quizás, no somos conscientes.
Muchas veces quienes están al otro lado son perfiles adolescentes que todavía no tienen bien formada su personalidad y que absolutamente todo lo que dicen sus iconos de estilo es lo que llevan a la práctica en su vida real.
"Pienso que la evolución de la profesión ha ido mucho más rápida que la formación y que hay un vacío. En la actualidad todo el mundo debe tener esa competencia estratégica de saber comunicar en el universo digital"- Paula Ordovás
¿Cuál es la receta secreta del éxito de Paula Ordovás?
Yo diría que la coherencia y también la pasión por mi trabajo.
¿Qué momento fue el que verdaderamente resultó definitorio en tu carrera, ese que hizo que todo cambiara?
Sin duda, hace tres años —en 2023 desveló que había sufrido abusos sexuales en la infancia— , cuando llegó ese punto de inflexión en mi vida personal y obviamente se vio reflejado en el apartado profesional.
Durante ese tiempo también tuve mucha inseguridad a nivel laboral, porque, como bien decía, una de las claves que me ha llevado hasta aquí, además de la coherencia, es la pasión. Y me sentí perdida porque no la encontraba en ese periodo; no me encontraba a mí misma.
Muchas veces, cuando algo no va bien en el exterior, tienes que mirarte dentro y observar qué es lo que no está funcionando para, luego, saber que hay algo en ti que va a evolucionar.
La clave es que se dé esa coherencia entre lo que dices, lo que haces y cómo vives. Y cuando alguna de esas tres cosas falla, tienes que cambiar.
Durante años, el éxito de un creador de contenido se ha medido por el número de seguidores. ¿Crees que esa métrica está agotada? Si hoy empezaras de cero, ¿qué harías antes? ¿Una comunidad?, ¿una marca?, ¿un negocio?
Me encanta esta pregunta porque efectivamente creo que ha evolucionado bastante. Ahora no se trata de tener únicamente una audiencia, sino de saber comunicar una estrategia previa.
Antes era algo así como abrirse una cuenta de Instagram y postear. Hoy en día tiene que haber un plan detrás y saber cómo utilizar a ese público, cómo sacarle el máximo partido y que ellos hagan lo mismo contigo es esencial. Esto es un trabajo bidireccional.
Creo que esa es la clave del éxito junto a algo que no puede sustituir la inteligencia artificial, que es lo que va a marcar la diferencia: el punto emocional.
La IA puede crear imágenes, vídeos e incluso personalidades digitales, ¿es una amenaza para los creadores de contenido o una oportunidad para quienes tengan algo genuino?
La inteligencia artificial nos aporta muchísimo valor, pero hay que utilizarla con criterio y con responsabilidad. El problema es que en muchas ocasiones no se hace así.
También es importante que la persona que está consumiendo redes sociales sepa diferenciar lo que es IA de lo que no.
Hay mucho trabajo por hacer todavía, mucho que regular, pero siento que es un punto de partida para ayudarnos a sistematizar procesos y a crear contenido. Al final es un apoyo a lo que haces, pero no una sustitución.
Si tuvieras que desterrar una mala práctica del mundo del creador de contenido y convertir otra en asignatura obligatoria del máster, ¿cuáles serían?
Más que deshacerme de algo hablaría de nuevo de esa necesidad de saber utilizar con responsabilidad y criterio la inteligencia artificial, algo que también hemos contemplado de manera transversal en la formación.
Y algo que creo fundamental y que está en el programa es la responsabilidad y el propósito. Es lo que diferencia a día de hoy a un creador de contenido que, abarcando todo el abanico que decía antes, tenga durabilidad y recorrido en el tiempo.
Al Raddison Blu Hotel Madrid Prado.