Sara Aagesen y Carlos Cuerpo, durante una reunión con el sector gasista y petrolero.

Sara Aagesen y Carlos Cuerpo, durante una reunión con el sector gasista y petrolero. MINISTERIO DE ECONOMÍA

Macroeconomía

El Gobierno extenderá parte de las rebajas fiscales más allá del 30 de junio pese a la ‘paz’ en el Golfo Pérsico

Los efectos del conflicto en la economía no van a desaparecer de la noche a la mañana.

Más información: El Gobierno decidirá si prorroga, modifica o suspende las rebajas fiscales del combustible a lo largo de junio

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Las claves

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El Gobierno español planea extender parte de las rebajas fiscales más allá del 30 de junio, pese al acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán.

Se mantendrán tipos reducidos en el Impuesto sobre Hidrocarburos, el IVA al 10% sobre combustibles y ayudas a sectores como transportistas y agricultores.

La recaudación fiscal sigue en niveles récord, pero el Ejecutivo considera necesario mantener las ayudas hasta que se normalicen las rutas comerciales del Golfo Pérsico.

Organismos internacionales como el FMI recomiendan retirar las rebajas fiscales generalizadas y centrarlas solo en colectivos vulnerables.

En la madrugada del domingo al lunes, Estados Unidos e Irán llegaron a un acuerdo para poner fin a la guerra que les enfrenta desde finales del pasado mes de febrero. Un pacto que incluye la apertura del estrecho de Ormuz y que el petróleo y otras materias primas de los países del Golfo Pérsico vuelvan a los mercados mundiales.

Pese a esta paz, que va a relajar la crisis económica en la que se había sumido el mundo, el Gobierno español plantea mantener parte de las rebajas fiscales que hoy están activas para limitar el impacto del conflicto en la economía española.

A mediados de marzo, el Gobierno aprobó un paquete de rebajas fiscales en el ámbito de la energía, que se han aplicado tanto en la factura de la luz como en los combustibles.

De este paquete, las medidas en el campo de la factura eléctrica de los hogares han caído (por la acentuada reducción de su coste).

En cambio, se mantienen los tipos reducidos del Impuesto sobre Hidrocarburos, el IVA al 10% sobre gasolinas, gasóleos y biocarburantes, y la devolución parcial del gasóleo profesional. También siguen en vigor el resto de las medidas sectoriales, como las ayudas a agricultores y transportistas y los descuentos reforzados del bono social eléctrico (42,5% para consumidores vulnerables y 57,5% para vulnerables severos).

El último día en vigor de estas medidas será el próximo 30 de junio. Pero no parece ser esta la intención de Moncloa.

Ahora, desde el Gobierno barajan qué hacer en este nuevo escenario. Asumen que es pronto para tomar una decisión al respecto. Pero también son conscientes de que los efectos de la crisis generada por la falta de petróleo pérsico (y otras materias) en los mercados internacionales no van a desaparecer de la noche a la mañana.

Por ello, según ha podido saber este periódico, la intención del Ejecutivo es mantener parte de las iniciativas fiscales. Ya sea conservando su actual naturaleza o transformándolas y adaptándolas al nuevo contexto en lo que sea necesario.

Cuenta con espacio fiscal para ello. Hasta abril, con el conjunto de medidas en plena aplicación, los ingresos públicos no aflojaron y volvieron a batir récords.

Concretamente, la recaudación por impuestos creció un 10,6%, hasta los 118.561 millones de euros.

Lo cierto es que hasta que las rutas comerciales y el estrecho de Ormuz recuperen su ritmo, el impacto en la inflación continuará. De ahí, la intención del Ejecutivo de conservar una parte de las medidas.

De hecho, Funcas apunta que, sin ellas, la inflación en España se dispararía ocho décimas y se acercaría al 4% en julio. Eso si el barril de petróleo no acelera su abaratamiento, claro.

Cabe recordar, en cualquier caso, que organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) apremian a España que retire las rebajas fiscales. Al menos las generalizadas. Y que, en todo caso, aplique medidas únicamente en los colectivos vulnerables y más afectados.

Hasta tomar una decisión, el Ejecutivo está celebrando varias reuniones con los sectores más afectados por el conflicto, entre ellos los del transporte, la logística y la distribución.

Y también con los operadores gasistas y petroleros. Según cuenta LAURA OJEA, redactora jefe de Energía de EL ESPAÑOL e Invertia, estas empresas le han trasladado al Gobierno la necesidad de conservar más allá de junio las rebajas de los combustibles.

Restan las reuniones con el sector agroalimentario y con el industrial. Después de ellas, el Gobierno revelará sus cartas. Tiene tiempo hasta el 30 de junio.