Al mostrador de una oficina de farmacia acuden muchos pacientes de distintas edades y no es extraño que varios de ellos pregunten a los profesionales por un malestar psicológico. La farmacia, de esta manera, se convierte en un punto clave de salud mental.
Así lo expresó Raquel García Fuentes, presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza (COFZ), que ha trabajado con el Gobierno de Aragón en una estrategia de salud mental en el que la farmacia ocupa un lugar clave en el VII Simposio del Observatorio de la Sanidad de EL ESPAÑOL-Invertia.
"Tuvimos una muy buena experiencia con una estrategia de prevención del suicidio, los pacientes se sentían reconfortados con esa atención que les dimos en farmacia, no se sentían solos y sabían que tenían un sitio al que acudir para preguntar", dijo García.
Los farmacéuticos hablaban con los clientes en muchas ocasiones, pero también los derivaban a especialistas. Después se han hecho escuelas rurales de salud mental para detectar soledad no deseada en pacientes y cuidadores.
También habló García de otro proyecto de salud mental perinatal, donde atendían a mujeres embarazadas y hasta un año después del embarazo. "Estamos viendo mucha gratitud y mucha empatía por parte de los pacientes", señaló García.
García destacó la cercanía y la capilaridad de las farmacias en España y que permite atender sin esperas a quienes se acercan preocupados por su salud mental. "Estamos a pie de calle para que el ciudadano pregunte y se informe", contó García.
Durante las jornadas de salud mental que organizan han llegado a recibir hasta 1.500 personas entre visitantes presenciales y online. Ha tenido dos ediciones, la primera centrada en mayor medida en niños y adolescentes, la segunda, en la prevención del suicidio.
Formación en psicología
"Para agilizar la derivación de pacientes necesitamos formación en cómo detectar y escuchar sin juzgar. También para poder acompañar al paciente en el resto del proceso", dijo García. En estas jornadas de salud mental han trabajado sanitarios de todo tipo y asociaciones de pacientes.
La experta también compartió el objetivo de la farmacia de trasladar la experiencia del mostrador a los domicilios de las personas con problemas de movilidad o dependientes. Quieren replicar el modelo, pero faltan protocolos y un respaldo legal.
Raquel García Fuentes, presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza (COFZ)
"Esperamos que se retome la Ley del Medicamento con el próximo Gobierno, es una prioridad de todas las profesiones sanitarias y para los pacientes. Hay que actualizar la ley, traerla al siglo XXI. Dar garantías para trabajar en el futuro con las nuevas herramientas", dijo.
"Me encantaría que en 2030 se pudiera seguir trabajando en salud mental desde la farmacia con más garantías para que el paciente cuando llegue al mostrador tenga en frente a un profesional formado que le va a ayudar en la prevención de su patología", explicó.
Espera que estos farmacéuticos puedan hacer el seguimiento del paciente. Al final, mucha gente se acerca a la farmacia para expresar molestias, dice García, y estos profesionales necesitan las herramientas para que se atiendan de la mejor manera.
