Sara Carrasco
Publicada

España se ha consolidado como uno de los países líderes en ensayos clínicos en Europa.

Sin embargo, mantener esta posición será cada vez más difícil ante la creciente competencia internacional y la necesidad de acelerar los trámites para poner en marcha nuevas investigaciones.

Así lo ha advertido María Sánchez, directora ejecutiva de Ensayos Clínicos de MSD en España, durante su intervención en el VII Observatorio de la Sanidad, 'Sanidad 2030: del diagnóstico a la acción', organizado por EL ESPAÑOL e Invertia.

La directiva ha destacado la fortaleza del sistema sanitario español, la preparación de sus investigadores y la colaboración entre el sector público y privado como algunas de las claves de este liderazgo.

Los datos reflejan este crecimiento. España autorizó 962 ensayos clínicos en 2025, frente a los 930 registrados en 2024, según las cifras de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).

MSD también ha reforzado su actividad investigadora en el país. La farmacéutica pasó de 194 ensayos activos en 2024 a 209 en 2025, lo que supone un crecimiento del 8%.

De hecho, España es el segundo país con más ensayos clínicos activos de MSD en todo el mundo, únicamente por detrás de Estados Unidos.

Acelerar ensayos

Uno de los principales avances de España se encuentra en las primeras fases de investigación. Estas permiten probar nuevos tratamientos en personas y comenzar a evaluar su seguridad, eficacia y dosis.

Actualmente, cerca del 40% de los ensayos de MSD en España corresponden a las fases 1 y 2.

A escala nacional, este tipo de investigaciones ha pasado de representar el 19% al 25% en la última década. Además, concentra aproximadamente el 38% de la inversión.

Sánchez ha destacado la existencia de 38 unidades especializadas en ensayos de fase 1, repartidas por 11 comunidades autónomas.

María Sánchez, directora ejecutiva de Ensayos Clínicos de MSD en España

También ha valorado la puesta en marcha de un procedimiento rápido de autorización para determinados ensayos de oncología y enfermedades raras.

El primer ensayo aprobado mediante este sistema, en diciembre de 2025, consiguió reducir los plazos a 60 días, frente a los cerca de 100 días habituales.

No obstante, la directiva considera necesario seguir eliminando trabas administrativas y reforzando la colaboración público-privada.

Competencia internacional

El principal desafío llega del exterior. España ya no compite únicamente con sus vecinos europeos por atraer investigaciones, sino también con Estados Unidos y Asia.

"Estamos en un momento complejo en investigación clínica a nivel mundial, hay mucha competitividad", ha advertido Sánchez.

Por ello, MSD apuesta por reducir los tiempos de autorización, reforzar las primeras fases de investigación y llevar los ensayos clínicos más allá de los grandes hospitales y ciudades.

La compañía también considera fundamental impulsar la investigación en atención primaria y aprovechar las posibilidades de la digitalización, la inteligencia artificial y los datos sanitarios, siempre con garantías de protección.

Otro de los retos pasa por acercar los ensayos a los pacientes. Sánchez ha reconocido que todavía resultan difíciles de entender para buena parte de la población.

En este sentido, ha defendido una mayor participación de los pacientes en el diseño de los estudios y una información más clara sobre sus posibles beneficios, riesgos y alternativas.

La directiva ha insistido en la necesidad de mantener el liderazgo español para seguir atrayendo nuevos tratamientos.

"Detrás de cada ensayo, detrás de cada molécula, detrás de cada programa, al final hay una esperanza y una oportunidad para muchos pacientes y familias", ha concluido.