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La farmacia comunitaria adquiere un papel más importante en el ámbito rural. Se suele tratar del punto de contacto más cercano de los habitantes con el sistema de salud y ahí vigilan sus tratamientos y reciben educación en salud.

Sin embargo, el ámbito rural cuenta con varios desafíos que pueden resultar especialmente retadores para las mujeres que habitan en él. Por eso, el VII Simposio del Observatorio de la Sanidad de EL ESPAÑOL-Invertia reunió a tres expertas para tratar el asunto.

"España tiene una red de farmacias y un acceso al medicamento extraordinarios, pero hay que ocuparse de que todas las personas tengan las mismas posibilidades de cuidar de su salud. En un pueblo pequeño, las mujeres encuentran ciertas barreras", explicó Manuela Villena.

Villena, que es directora de Relaciones Institucionales de Bidafarma y directora de la Fundación Bidafarma, se refiere a problemas de movilidad y transporte, cuestiones de vulnerabilidad social y económica o niveles menores de alfabetización en salud.

"Y no olvidemos que las mujeres siguen asumiendo la mayor parte de las cargas de una familia y viven más y, por tanto, pueden tener más enfermedades crónicas", señaló Villena. También subrayó la importancia que tiene la dimensión social de los medicamentos.

"En las poblaciones con menos de 1.500 habitantes la titularidad femenina de farmacias asciende al 65%, pero en las zonas con menos de 800 habitantes sube hasta el 70%-80%", dijo Laura Maillo, farmacéutica comunitaria de Solosancho (Ávila) y vicesecretaria del Consejo Rector de Bidafarma.

En cualquier caso, Maillo explicó que es una situación difícil de mantener porque las bajas por maternidad o, simplemente, conciliar la vida familiar implica que las mujeres autónomas tengan que recurrir con mayor frecuencia a sustitutos para mantener sus negocios.

Además, Maillo señaló que las farmacias rurales suelen ser negocios más pequeños y, por lo tanto, están menos preparadas para asumir gastos por eventualidades. "Al final, lo conseguimos, pero nos cuesta mucho trabajo, la mujer debería recibir comprensión", dijo.

En esta conversación, también intervino Pilar Carrasco, catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y directora de la Cátedra Bidafarma-URJC sobre los Aspectos Sociales del Medicamento.

Mesa redonda. El valor social del medicamento en las mujeres rurales

"La farmacia comunitaria es el primer eslabón de acceso al sistema sanitario y, además, en el medio rural son agentes de prevención y de promoción de salud. Se encargan de la cronicidad, de las inmunizaciones, vigilan el cumplimiento de los tratamientos", explicó Carrasco.

La labor que hacen, en definitiva, es especialmente cercana en este medio y sus funciones van más allá de la dispensación de medicamentos. "Estamos estudiando la salud de la mujer mayor en las zonas rurales de España, que son las más afectadas", señaló.

Este estudio se encuentra finalizando la fase de recogida de datos y Carrasco comentó que, cuando haya concluido, será una fuente muy importante para conocer a estas mujeres y para implantar medidas de salud pública en el medio rural.

"Está claro que vamos a una población más envejecida y con más esperanza de vida y en el medio rural hay más hombres que mujeres. Además, trabajan menos que los hombres y asumen el rol de cuidados de los mayores, los más pequeños, las parejas y los niños", enumeró Maillo.

La farmacéutica señala que hablando con estas clientas descubren que tienen una falta de acompañamiento o de alfabetización en salud. "Hablando con ellas se detecta rápido que descuidan su salud por atender la de los demás miembros de la familia", contó Maillo.

Villena habló del problema que generan las distancias en el medio rural y de cómo se pueden evitar desplazamientos coordinando hospitales, farmacias y distribución. "Tenemos el reto de que la innovación llegue a todo el mundo", expuso.

"El diseño de los planes de estudios no se ajusta a la realidad rural. En Medicina formamos mucho en el ámbito hospitalario, en el diagnóstico complejo, la alta tecnología… Hay iniciativas, pero también carencias para formar en atención rural", explicó Carrasco.

Pasa lo mismo en el grado de Farmacia, según Carrasco, donde se forma en exceso a los futuros farmacéuticos para el hospital, el acceso a la industria o el ámbito urbano. "Y eso que en el ámbito rural pueden aplicar de una manera más real toda la formación que reciben en prevención", señaló.