La pandemia del coronavirus nos enseñó que no debemos banalizar las infecciones respiratorias, ni siquiera una gripe común. Prevenir todas ellas puede reducir no sólo las hospitalizaciones, sino también consecuencias a futuro para el paciente.
Así lo explicó Emilio Fumero, director médico de Moderna en España, en el VII Simposio del Observatorio de la Sanidad de EL ESPAÑOL-Invertia. "Seis de cada diez pacientes de enfermedad respiratoria crónica tienen merma después de una hospitalización", apuntó.
Un 30% de ellos, de hecho, tarda más de un año en recuperarse por completo. Las vacunas, por lo tanto, son la gran herramienta en prevención para estas enfermedades, "tal y como demostró la experiencia con la covid", arguyó Fumero.
"El individuo debe recibir un mensaje sencillo sobre qué vacunas debe recibir, cuándo y por qué", dijo el director médico de Moderna en España. El sistema sanitario debe preocuparse de que los pacientes añosos reciban su vacunación y que funcione la comunicación entre ambos.
Fumero desmintió que las vacunas tengan la función de prevenir infecciones, sino que son para evitar el desenlace más grave de una infección, como la hospitalización o la muerte. Recibir la vacunación a tiempo permite tener una mayor esperanza y calidad de vida, dijo.
La plataforma de ARN mensajero de Moderna permite que se produzcan las vacunas de una manera más rápida y también que se actualicen frente a diversas cepas. También permitirán poner más vacunas en una misma inyección, lo que mejora la adherencia.
"Si una persona va a recibir la vacuna de la gripe, encontrará dentro de poco una vacuna que combina protección frente a la gripe y la covid. Recibirá un pinchazo menos", explicó Fumero. Además estas plataformas permiten adecuar las vacunas a cepas circulantes.
Innovación en vacunas
Fumero explica que lo más rápido que se ha desarrollado una vacuna para adaptarla a una cepa ha sido un período de siete semanas, unos dos meses. "En las últimas tres temporadas la emergencia de covid sucede fuera del período estacional otoño-invierno", dijo.
"Pero una cosa que tenemos que tener presente es que cinco o seis años para la vida de un virus es nada, la mayoría de virus a los que nos enfrentamos tienen cientos de años. No se puede predecir cómo será su fase de emergencia más adelante", señaló.
Emilio Fumero, director médico de Moderna en España
La vacunación, por tanto, se debe seguir produciendo en el período estacional de otoño e invierno. Moderna pondrá a disposición una nueva vacuna de la covid que mejora la respuesta inmune y además tendrá una durabilidad de cerca de un año, según los estudios.
Fumero terminó explicando que la plataforma de ARN mensajero todavía no ha demostrado cuáles son sus límites y que seguirá aportando innovación en vacunas de nueva generación.
"Como en otros aspectos de la Medicina, creo que vamos a ir a una vacunación más personalizada. Lo que marcará el calendario vacunal será el propio riesgo de la persona, más sencillo, integrado en el sistema y a mayor escala", explicó.
Es decir, lo que ya ocurrió en las vacunas pediátricas irá ocurriendo poco a poco en las vacunas para la población adulta, resumió Fumero.
