La manera en la que España articula sus farmacias es particular. Cohesionan el territorio, son asistenciales y, además, su gestión pertenece al farmacéutico. Este modelo, sin embargo, podría estar comprometido en los próximos años.
Durante el VII Simposio del Observatorio de la Sanidad de EL ESPAÑOL-Invertia se trató este asunto en una conversación con el nombre 'La defensa del modelo mediterráneo farmacéutico español: puesta en valor del modelo frente a las amenazas emergentes'.
"Ahora más que nunca es importante poner en valor el modelo de farmacia mediterráneo. Es un modelo que pone al ciudadano en el centro, que le garantiza el acceso al medicamento en cualquier parte de España", dijo Enrique Ayuso, presidente de Hefame.
Ayuso explicó que las fortalezas de este modelo se encuentran en el binomio entre la distribución farmacéutica española y el modelo farmacéutico español, en el valor asistencial de la farmacia en nuestro país.
"Creo que el Sistema Nacional de Salud debería apoyarse mucho más en la red de farmacias, que tiene una capilaridad tremenda y ofrece una seguridad desde el punto de vista del medicamento y la capacidad de garantizar la trazabilidad", continuó.
Las farmacias, desde su punto de vista, incluso favorecen la cohesión social también en la España rural. Sin embargo, este sistema encuentra amenazas que ponen en jaque su supervivencia. Una de ellas son los grupos verticales que llegan del extranjero.
"Tienen unos objetivos muy distintos a los que tenemos aquí en España. Discriminan a las farmacias en función al volumen de facturación", sostuvo Ayuso. También mostró una preocupación por las nuevas generaciones de farmacéuticos.
Un sistema especial
El presidente de Hefame se siente preocupado por que estos nuevos profesionales entiendan el sistema español, "que sepan que la distribución farmacéutica española es suya", que no temen decisiones por interés económico que puedan perjudicar el modelo.
Pide unidad entre los distribuidores farmacéuticos para estar alineados a pesar de competir en el mercado. "Me preocupa la presión regulatoria sobre los márgenes, los desabastecimientos, las inversiones y la situación geopolítica", expresó este profesional.
Enrique Ayuso, presidente de Hefame
En cuanto a los grupos verticales extranjeros, Ayuso se refiere a grandes cadenas de farmacias que vienen con una forma diferente de ejercer el negocio y pueden romper el modelo que conocemos en las farmacias de barrio o de pueblo.
"Ahora mismo, no suponen un gran volumen en España, pero tenemos que mirar hacia otros países con calma. En nuestro país, por lo menos, tenemos una ley que dice que la gestión de la farmacia es del farmacéutico. Es el que dice lo que se compra, lo que se vende, la tecnología que se mete y la estrategia", resumió.
Precisamente, lo que más le preocupa de estos nuevos grupos es que se metan en la propiedad de esas farmacias, que el farmacéutico pierda la gestión de sus farmacias. De esta manera, se acabarán haciendo farmacias de dos clases.
"Eso va a terminar afectando a nuestro modelo", señaló. "El debate que hay que plantear es qué modelo queremos en España, ¿el que ya tenemos, un modelo asistencial, solidario y social que garantice el medicamento? Pues hay que defenderlo".
Ayuso admitió que el sector está cada vez más concentrado, "pero eso no es malo", apuntó. La mayor parte de las distribuidoras farmacéuticas son, a día de hoy, cooperativas, con su propia manera de hacer las cosas. Por tanto, Ayuso pide que sean valoradas así.
"Es importante la concentración por el tipo de modelo que tenemos, que seamos empresas más grandes nos ayuda a hacer mejores inversiones, tener más socios", explicó. Se muestra, en cualquier caso, abierto a las sinergias entre distribuidores.
"Deberíamos reflexionar el tipo de empresa que somos, no somos una multinacional ni jugamos con las mismas cartas que ellas. La Administración debería mirarnos de otra manera", dijo Ayuso.
La distribución farmacéutica se ha visto muy afectada por el aumento de precios en los combustibles derivado del cierre de Ormuz. "Tenemos que seguir dando el mismo servicio a las farmacias y eso es indudable. Hay que reducir los gastos donde podamos e invertir en renovables".
Por supuesto, Ayuso también ha comentado el impacto de la inteligencia artificial en su sector. Y, aunque explica que ya la usan para muchas cosas, teme que pueda generar una brecha entre las empresas con más presupuesto para invertir y las más pequeñas.
