En el ámbito sanitario cada vez se tiene más en cuenta la valoración de lo que aporta una compra más allá de la misma. Pero todavía, desde el punto de vista público y privado, se siguen encontrando barreras.
Así lo han reflejado David Castillo, director del Departamento Legal y Compliance de Fenin, y Óscar Elices, director de Infraestructuras y Equipamiento de Hospiten, en la conversación mantenida en el VII Observatorio de la Sanidad de El Español-Invertia.
Y es que los criterios economicistas siguen estando presentes debido, en gran medida, a las limitaciones presupuestarias. "Hemos avanzado, pero las barreras siguen existiendo", ha señalado Castillo.
Conversación a dos. Innovación y compra por valor
Por su parte, desde la perspectiva hospitalaria la compra por valor supone que se garantice que todos los aspectos del equipo que se vaya a adquirir estén incluidos en el contrato.
Desde Hospiten ponen el ejemplo del Nuevo Hospiten Madrid Boadilla, para el que se han centrado en tres aspectos fundamentales. El primero de ellos es el resultado clínico; esto es, la seguridad del paciente y la precisión diagnóstica.
El segundo es la eficiencia operativa para tener en cuenta la rapidez de los procedimientos; mientras que el tercero corresponde a los costes asociados al equipo durante el periodo acordado.
También se debe tener en cuenta la ejecución de la obra porque en ocasiones resulta más costosa que el propio equipo.
Una vez que se consiguen los tres aspectos anteriores es cuando se obtiene el mejor precio y la mejor eficiencia operativa, según ha explicado Elices.
Tres son también los momentos en los que se retroalimenta la compra por valor. El primero se produce cuando la innovación que se ha ido desarrollando se reconoce, lo que motiva a la empresa a continuar innovando.
Además, al reconocer esta labor se dota de recursos a la empresa para que siga innovando. El último punto es, como ha apuntado Castillo, el más importante.
El poder incorporar la innovación permite seguir innovando en beneficio del paciente, "que es el objetivo", adquiriendo experiencia para la próxima ocasión.
Esto demuestra, como ha subrayado Elices, que con un contrato de corta duración no se consigue la innovación: "Hay que buscar la manera de hacer contratos a largo plazo".
Limitación presupuestaria, principal hándicap
El principal hándicap en este sentido no es otro que la limitación presupuestaria y las dificultades para reconocer los incrementos, y no tanto los procedimientos en sí.
"Existen opciones para poder adaptarse que aunque no son muchas tampoco se practican en demasía", ha lamentado Castillo. "La rapidez no sirve de nada si no se genera valor", ha añadido Elices.
A la hora de fomentar la compra pública desde la administración es clave "generar diálogos previos" y transmitir las dificultades que existen para la incorporación de la innovación de forma ágil.
El problema es, a juicio de Castillo, muchas de las actividades —tanto a nivel nacional como incluso europeo— deben impulsarse mediante acciones reales, y no tanto con pedagogía.
"Las iniciativas para la compra pública de valor no son solo dar ideas, sino ofrecer ayudas para que las administraciones puedan incorporar la innovación ya que les supone un sobreesfuerzo". Además, deberían centrarse más en la incorporación de la innovación.
Para que la compra por valor se convierta en la norma dentro del sector sanitario, desde Hospiten demandan una evolución del modelo tradicional (cliente-proveedor) a uno que ofrezca una visión estratégica a largo plazo.
"Que el proveedor se convierta en un partner tecnológico y el cliente en un socio para aportar sabiduría y experiencia de la parte operativa", ha señalado Elices. "Para conseguir esa relación todo se basa en la confianza mutua".
Castillo, por su parte, ha pedido que se apoye la industrialización como sector que crea empleo de calidad y que la administración sea consciente que no es una cuestión de pedir, sino de viabilidad y de estabilidad.
