Pep Pomar, director general del Institut Català de la Salut (ICS), ha valorado el Estatuto Marco que el Ministerio de Sanidad llevó en septiembre al Congreso de los Diputados, aunque el adelanto electoral impedirá su tramitación.
“Su mayor problema fue la invasión de competencias”, ha destacado durante la celebración del VII Observatorio de la Sanidad organizado por EL ESPAÑOL-Invertia.
Aunque ha reconocido la necesidad de actualizar un Estatuto Marco con más de 20 años, ha criticado que ciertos planteamientos estatales invadan competencias autonómicas en materia de regulación de jornadas, guardias o retribuciones complementarias.
Pep Pomar, director general del Institut Català de la Salut (ICS)
La parte positiva para Pomar es que recogía aspectos que el ICS había desarrollado, como concursos y traslados del personal.
Asimismo, sobre la huelga médica del próximo 28 de octubre (aún en pie pese al adelanto electoral), el director del ICS cree que al ser de ámbito nacional se diluyen las reivindicaciones.
A pesar de ello, no deja de ser una huelga que genera un daño colateral en Cataluña con tensiones internas, incremento de listas de espera y afectación en bloques quirúrgicos.
Y eso que ha defendido tener acuerdos cerrados y su propio convenio.
Por otro lado, ha confirmado que existe un desajuste real entre el presupuesto asignado y el gasto sanitario efectivo.
Por ello, ha defendido la necesidad de blindar la financiación sanitaria y contar con marcos presupuestarios plurianuales que permitan a las organizaciones públicas y a las alianzas público-privadas planificar con estabilidad a medio y largo plazo.
Plan estratégico
El Institut Català de la Salut (ICS) es la mayor empresa pública de servicios de salud de Cataluña, adscrita al Departamento de Salud de la Generalitat.
Como tal, han diseñado un plan estratégico a 2028 que se basa en tres pilares: nuevos liderazgos (personas), cambio organizativo y una orientación directa hacia los resultados y la generación de valor.
Como la mayor empresa pública de Cataluña (55.000 trabajadores y 5.000 millones de presupuesto), busca combinar la fuerza del grupo con una mayor autonomía de gestión descentralizada para sus centros y hospitales.
“Queremos aprovechar la potencia de ser grupo y al mismo tiempo generar este movimiento de autonomía”, ha dicho el director general.
A pesar de ser un grupo grande, también se ven afectados por la falta de médicos y enfermeras.
“Crecemos a un ritmo de 700-800 personas al año”, ha indicado. Por lo que el reto no radica únicamente en sumar personal, sino “en fomentar liderazgos de base y maximizar competencias sin corporativismos”.
En este sentido, ha reivindicado el bienestar del profesional como parte central de la estrategia, argumentando que no se puede transformar el sistema sanitario si los trabajadores no se sienten reconocidos, cómodos y con flexibilidad.
