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La inteligencia artificial cada vez está más presente en el mundo sanitario y especialmente en el ámbito de la prevención. No obstante, debe llevarse a cabo un uso adecuado para cumplir con el principal cometido, que es beneficiar al paciente y a los profesionales.

Así lo han reflejado los expertos en esta materia durante su participación en la mesa redonda que se ha celebrado en la segunda jornada del VII Simposio del Observatorio de la Sanidad que organiza EL ESPAÑOL-Invertia.

Como ha apuntado el director de Transformación (CTO) del Grupo Sanitario Ribera, Manuel Bosch, al comienzo de su intervención, la aplicación de esta tecnología reporta beneficios en distintos modelos como, por ejemplo, saber qué probabilidad tiene un paciente de reingresar.

Mesa redonda. Prevención en salud: el papel de la IA

Las mejores herramientas de IA son precisamente aquellas que encajan con el día a día de las tareas que ya se realizaban antes de su llegada, según Javier Villalón, director de Gestión Asistencial de Vithas: "Es importante que los propios profesionales participen en el despliegue y la gestión de esta tecnología".

Lo primordial para extraer todo el potencial de la IA es contar con una hoja de ruta. "Saber hacia dónde vamos y con qué dificultades nos vamos a encontrar", ha indicado Luis Gaytán de Ayala, director de Proyectos Estratégicos de la Clínica Universidad de Navarra (CUN).

También es necesario un buen modelo de gobernanza con el que saber cómo se toman las decisiones, ya que existe un gran número de soluciones de IA pero solo unas pocas se pueden implementar porque "los recursos son limitados".

Hay que conocer cuáles puede apoyar la organización puesto que el último objetivo pasa por llevar a cabo los cambios e incorporar la tecnología. "Si se siguen estos tres pasos se puede conseguir que se implementen más iniciativas de las que surgen".

Pese a que con estos avances tecnológicos se ha logrado mejorar la detección, el problema que sigue existiendo es el de cómo gestionar la demanda, tal y como ha señalado Ángel Hortal, director global de Desarrollo de Negocio de Sanidad de Minsait (Indra Group).

Precisamente la IA puede ayudar a gestionar mejor la demanda; por ejemplo, cuestionando quién tiene que acudir a una consulta o si en algunos casos se le puede atender a través de la IA evitando así el desplazamiento, contando siempre con la supervisión de un profesional.

Evitar las consecuencias inesperadas

Desde el Grupo Sanitario Ribera distinguen los pilares de la IA en base a cinco aspectos distintos. Dos de los más complejos son el ámbito clínico y el uso secundario de los datos.

Bosch considera, en relación con este último punto, que es importante que antes de que se pongan en marcha las herramientas quede asegurado desde el principio que el objetivo es hacer un uso secundario de los datos.

En este sentido, Hortal cree que es importante no distinguir el uso secundario del primario porque entonces el sistema deja de ser sostenible. Por ello desde Indra Group apuestan por los repositorios estandarizados, que se pueden utilizar sin necesidad de estar generando una nueva tipología para cada uno de los datos.

Aunque el modelo operativamente funciona, aún plantea situaciones complejas de resolver: "Si el algoritmo te puede hacer una revisión, ¿dónde entra en juego el dermatólogo?", se ha preguntado Bosch.

Este escenario va a generar grandes cambios de los que habrá que ir aprendiendo pero, como ha advertido Gaytán de Ayala, es importante que los errores no generen consecuencias inesperadas. "La necesidad de entender es clave para que todo funcione", ha añadido Hortal.

Otro de los aspectos tratados en esta mesa ha sido el de cómo gestionar la privacidad. "El acceso a la información tiene que estar controlado", ha incidido Villalón, quien también ha señalado al reto de la ciberseguridad pues "cada vez es más complejo tener comunicaciones seguras".

Por ello entiende que la clave es, pese a la expectativa que se está generando alrededor, la prudencia: "Esto va muy rápido y en el ámbito sanitario no estamos acostumbrados a esta velocidad".

Lo fundamental es adoptar una actitud de apertura, de "estar abiertos a hacer las cosas de una forma diferente", como ha afirmado Gaytán de Ayala.

Y es que, a juicio de Bosch, esto no sólo va de tecnología: "El 80% corresponde a las personas", por lo que es necesario "pensar bien qué IA podemos poner en marcha", como ha concluido Hortal.