Reducir el impacto del envejecimiento, aliviar la presión sobre las listas de espera y garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS) pasa por cambiar radicalmente el enfoque asistencial: la prevención debe dejar de ser una asignatura pendiente para convertirse en una prioridad económica y sanitaria de primer orden.
Esta ha sido la principal conclusión de la intervención de Florencia Davel, presidenta y directora general de GSK España, en el marco del VII Observatorio de la Sanidad, organizado por EL ESPAÑOL e Invertia.
Durante su intervención, Davel ha situado a España como un referente internacional situado en el Top 10 mundial en investigación y desarrollo clínico, pero ha advertido de que la competitividad y el verdadero éxito del sistema dependerán de la velocidad de adaptación ante los cambios del entorno.
GSK, con una sólida proyección en el país a través de su planta de producción, sus centros de I+D y su liderazgo en áreas estratégicas como la oncología, aboga por transformar el concepto tradicional de la medicina.
"El éxito de la medicina no consiste sólo en curar la enfermedad cuando aparece, sino en lograr que esa enfermedad no llegue a existir", ha aseverado.
Davel ha dibujado un panorama demográfico crítico. Con una esperanza de vida que alcanza los 84 años, España es uno de los países más longevos del mundo, pero este logro convive con una elevada carga asistencial.
Más del 70% de las personas mayores de 65 años padece al menos una patología crónica (como diabetes, cáncer o enfermedades respiratorias), procesos responsables del 75% de las muertes en nuestro país. Además, una parte sustancial de las muertes que se producen por debajo de los 75 años son prevenibles.
Florencia Davel, presidenta y directora general de GSK España
A pesar de estas cifras, Davel ha denunciado que la prevención sigue infrautilizada en las dotaciones presupuestarias, donde apenas representa el 3,7% del gasto sanitario total.
Sin embargo, la rentabilidad social y económica de esta inversión es incontestable: cada euro invertido en prevención genera un retorno de 14 euros para el sistema, lo que equivale a una rentabilidad del 1.300%.
Un impacto económico positivo que se traduce en mayor productividad, dinamización de la economía y una reducción drástica del burnout que sufren los profesionales sanitarios, cuya carga de trabajo disminuiría de forma sustancial con diagnósticos precoces y esquemas preventivos eficientes.
Para abordar esta transformación hacia una "nueva cultura de la salud", Davel ha desgranado las líneas prioritarias sobre las que debe marchar la nueva estrategia nacional.
En primer lugar, en mejorar las tasas de vacunación. Las vacunas no solo salvan más de 5 millones de vidas al año en el mundo (habiendo evitado más de 20 millones de muertes anuales en el caso del COVID-19), sino que son una herramienta clave en la edad adulta.
La presidenta de GSK ha pedido ampliar las cohortes de vacunación contra patologías como el herpes zóster en todas las comunidades autónomas para homogeneizar la equidad del calendario vacunal.
Por otro lado, ha reclamado la aceleración diagnóstica e innovación. Es urgente incorporar tecnologías de diagnóstico de manera ágil e integrar áreas terapéuticas clave como el VIH, las patologías respiratorias y la oncología desde etapas previas a la manifestación grave de la enfermedad.
Y, por último, ha urgido a reducir los tiempos de acceso a fármacos. Como miembro de Farmaindustria, Davel ha hecho un llamamiento explícito a la administración para reducir la brecha en la disponibilidad de medicamentos innovadores en España, acercándose al plazo normativo de 180 días máximo para el acceso y financiación de las terapias.
Como modelo de éxito en la anticipación a amenazas globales y educación médica, Davel ha puesto en valor alianzas estratégicas público-privadas como la mantenida entre GSK y el Instituto de Salud Carlos III (BS4).
Davel ha concluido reiterando el compromiso de la compañía de cara a 2030 para anticiparse a las enfermedades y consolidar la prevención no sólo como una herramienta clínica, sino como un motor de desarrollo social y económico.
