La convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de septiembre deja en el tintero varias normas sanitarias que estaban en distintas fases de tramitación. Entre ellas, la ley del medicamento.
Sin el encaje de esta ley, otras normas que deberían seguirla no encuentran anclaje regulatorio, han explicado los expertos reunidos en el VII Simposio del Observatorio de la Sanidad, organizado por EL ESPAÑOL e Invertia.
Entre ellos, se encuentra el Real Decreto de Precios y Financiación, que "funciona a caballo entre la ley actual y la que no van a hacer", ha recordado Isabel Pineros, directora del Departamento de Prestación Farmacéutica y Acceso de Farmaindustria.
Mesa redonda. Anteproyecto de ley de medicamentos y productos sanitarios
"Hay aspectos que la ley actual no refleja, como, por ejemplo, el sistema de precios dinámicos, que no tiene mucho encaje con la legislación actual".
Precisamente este sistema era uno de los aspectos que menos gustaba a la patronal del medicamento innovador, ya que "solo va a promover el dinamismo en función de una suma de cuotas de medicamentos genéricos, sin tener en cuenta el número de competidores que hay o su existencia sin que vaya ligada a que se venda de forma efectiva en la oficina de farmacia".
En lo positivo, Pineros reconoce la separación entre evaluación de medicamentos y decisión de financiación, así como "que no se volviera a reevaluar lo ya evaluado por Europa".
También ha destacado que reconociera "claramente" los 180 días de plazo para la financiación de un fármaco desde que es aprobado, plazo que se recortaba a 90 días en el caso de innovaciones relevantes.
Pero quizá lo principal era que esta ley no nata introducía estructura y orden en una normativa "que ha tenido muchas actualizaciones, estaba muy cosida y necesitaba un cambio importante para que representara cómo es la innovación actual y cómo se investigan y desarrollan los medicamentos".
Por su parte, Jaume Pey, director general de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp), ha destacado de esta ley que reconocía claramente "el precio del medicamento no sujeto a receta médica, que lo marca el fabricante, y separa el régimen del precio comunicado del del notificado".
Respecto a los precios, también ha llamado la atención que el avance del Real Decreto de Financiación sin el soporte de la ley del medicamento (que estaba en trámite parlamentario y, por tanto, decae con la disolución de las Cortes) haría que "nos quedaríamos entre los dos marcos legales".
En lo negativo, ha indicado que "no entendíamos que, en la publicidad, los medicamentos no sujetos a receta médica no tienen que pasar por el control previo, pero los productos sanitarios sí".
Con todo, Pey apunta a que "tarde o temprano tendremos que volver a una ley del medicamento", que será "una oportunidad para arreglar goteras".
En la mesa también ha participado Manuel Ángel Galván, contador del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, que ha lamentado todo el trabajo realizado hasta el momento y que cae ahora en saco roto.
"Nosotros presentamos más de 200 alegaciones al anteproyecto de ley, muchas de ellas recogidas en el texto", ha apuntado, destacando, entre lo más positivo, la inclusión de "la atención farmacéutica domiciliaria en pacientes vulnerables, garantizando la equidad en el acceso".
En lo negativo, el farmacéutico señalaba que el sistema dinámico de precios "introducía muchísima incertidumbre", haciendo recaer en los pacientes decisiones para las que necesitarán el consejo de un sanitario "que les explique qué le viene mejor a su patología".
