El aumento de los fenómenos meteorológicos extremos ha obligado al sector asegurador a replantear su modelo de respuesta ante grandes catástrofes y la colaboración público-privada es clave ante el riesgo climático.
Así lo defendió el consejero delegado de Occident y de GCO, Hugo Serra, durante su intervención en el I Observatorio del Sector Asegurador organizado por EL ESPAÑOL e Invertia.
Serra destacó que el sistema español constituye una referencia internacional precisamente por su capacidad para articular esa cooperación a través del Consorcio de Compensación de Seguros, que permite hacer frente a eventos extraordinarios sin trasladar el impacto directamente a las primas.
Hugo Serra, consejero delegado de GCO y Occident
“El sector asegurador español es uno de los más sofisticados del mundo en la cobertura de eventos catastróficos”, señaló.
En este sentido, recordó que episodios como la DANA de Valencia registrada en 2024, que ha generado indemnizaciones superiores a los 4.000 millones de euros, evidencian la magnitud de los desafíos a los que se enfrenta el sistema.
Según explicó, la ventaja del modelo español reside en que estos eventos se cubren mediante recargos previamente establecidos, lo que evita incrementos abruptos de precios en función de la siniestralidad de cada ejercicio.
Más allá del reto climático, Serra identificó otros dos grandes desafíos para el sector asegurador: el tecnológico y el sociodemográfico.
Respecto al primero, apuntó que la digitalización debe centrarse principalmente en la prestación del servicio más que en la contratación. Asimismo, destacó el potencial de la inteligencia artificial para mejorar la eficiencia administrativa y desarrollar modelos predictivos en la gestión del riesgo, al tiempo que advirtió del creciente impacto de los ciberriesgos en términos de resiliencia operativa.
En relación con la evolución del negocio, Serra calificó 2025 como "un ejercicio positivo" para el grupo, pese a "un contexto climatológico exigente marcado por episodios de pedrisco y fuertes vientos".
El ramo de multirriesgos registró un comportamiento favorable, mientras que el negocio de autos logró recuperar rentabilidad tras el ciclo inflacionario de los últimos años. El principal desafío se sitúa actualmente en el segmento de salud, donde la compañía identifica margen de mejora.
De cara a los próximos cinco años, el consejero delegado señaló que el crecimiento será el principal objetivo de las distintas líneas de negocio del grupo. En el caso de Occident, el foco estará puesto en el crecimiento orgánico, con especial atención a la digitalización de la prestación del servicio y a la mejora de la experiencia de cliente.
Finalmente, Serra defendió la OPA de exclusión emprendida por el grupo como un ejercicio de racionalización que permitirá "simplificar el marco regulatorio y destinar mayores recursos al desarrollo del negocio, sin que ello implique cambios en los niveles de transparencia exigidos a un sector estrictamente regulado".
