L. Broche
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El sector financiero español inicia 2026 con una "fortaleza indudable", respaldada por los datos de crédito y solvencia, pero también enfrentando una transformación sin precedentes impulsada por la tecnología, la regulación y los nuevos hábitos de los consumidores. Así lo han destacado los expertos en el VI Observatorio de las Finanzas organizado por EL ESPAÑOL - Invertia.

En la mesa redonda sobre el Futuro del sector financiero han participado Mónica Melle, profesora titular de Economía Financiera de la Universidad Complutense de Madrid; Ignacio Pla, secretario general de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF); Fernando Zunzunegui, coordinador de Regulación de EFPA España y Arturo Mac Dowell González, presidente de la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI).

Para empezar, Mónica Melle ha subrayado que "el sector financiero es un sector que inicia el año con una fortaleza indudable tanto por datos de crédito como de posición de solvencia, pero añadiría que está afrontando un reto de transformación tanto tecnológico como por los cambios en la regulación y los hábitos de los consumidores. El modelo de negocio está afrontando un reto porque el modelo tradicional va a dejar de ser el único modelo".

Mesa redonda. Futuro del sector financiero

"La tendencia es que los tipos van a seguir bajando, pero todo apunta a un euríbor del 2,3%, y esto va a facilitar el acceso al crédito. Esto hará que las entidades sean mucho más cautas a la hora de conceder créditos y van a mirar mucho más la solvencia", ha explicado.

A su juicio, esta evolución puede alterar la estructura del mercado: "Vamos a ver un cambio en cuanto a lo que hemos vivido tradicionalmente, cuando la financiación bancaria representaba para las pymes un 70%. Esto puede cambiar por las plataformas".

Nuevo consumo

Melle ha destacado que la banca tradicional "va a seguir teniendo importancia, pero los pesos van a cambiar por la llegada de las fintech y los neobancos, que representarán un porcentaje mayor en la financiación".

Por su parte, Ignacio Pla, secretario general de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF), ha destacado que "se ha demostrado que en España el sector financiero es un sector consolidado y fuerte y, en lo que respecta a las entidades de crédito al consumo, el año pasado dimos una inversión de 81.500 millones de euros, un 4,6% superior al pasado año".

Pla ha defendido el papel del crédito al consumo como "dinamizador de la economía porque financia el consumo de bienes y servicios, y en España está creciendo".

Y ha añadido que "el consumidor español ha cambiado su hábito de consumo tras la pandemia y consume más ocio, y las entidades de crédito nos incorporamos a ese cambio, unido al comercio electrónico y la digitalización".

En su opinión, "la innovación en la banca es ya un hecho. Estamos totalmente adaptados a los nuevos canales que el nuevo consumidor nos demanda".

Fernando Zunzunegui ha coincidido en que la banca atraviesa un momento de fortaleza, pero ha alertado sobre nuevos desafíos. "Estamos en un sistema financiero bancario de enorme fortaleza y gran rentabilidad, pero en un entorno de innovación y de competencia, lo cual supone unos retos enormes", ha explicado.

Para el experto, el gran desafío es "cómo financiamos los retos europeos de digitalización y sostenibilidad, básicamente con los ahorros en los depósitos bancarios. Se trata de mover hacia los depósitos y convertir el negocio de depósitos en inversión".

Zunzunegui ha destacado además "las tendencias que ya se reflejan en un reforzamiento de la supervisión europea, ya que son muy conscientes de lo que tienen delante".

Innovación financiera

Desde el ámbito de la innovación financiera, Arturo Mac Dowell González, presidente de la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), se mostró más crítico. "Tengo dudas razonables de si el sector financiero tradicional ha entendido el tipo de cambio que viene, porque no percibo que lo hayan entendido ni que estén tomando las medidas adecuadas de cara al futuro", ha señalado.

En su opinión, "el sector fintech puede vivir un año de cambios porque tenemos un conjunto regulatorio que promueve la competencia, pero por otro lado un sistema supervisor que no está nada alineado con la innovación". Por ello, ha insistido en que "es necesario que los cambios en la supervisión estén más alineados con la regulación".

Mac Dowell ha apuntado que "la lógica nos dice que vamos hacia un mercado del crédito cada vez más especializado porque la tecnología nos lleva ahí; la presión tecnológica nos llevará a un modelo muy especializado".

Sobre la relación entre entidades tradicionales y digitales, ha observado que "ha cambiado muchísimo respecto al tipo de debate que vivíamos hace diez años. La mayor parte de las empresas fintech hoy se dedican a hacer mejores las empresas financieras tradicionales; han nacido con un modelo B2B". Y ha añadido que "no podemos olvidarnos de que hay entidades como Revolut que, de cada diez nuevas cuentas que se abren en España, más de la mitad las abre Revolut".

En su análisis, "los jóvenes quieren saber poco de las entidades financieras tradicionales, por eso a las entidades financieras tradicionales les queda un reto complejo. El grueso del sector trabaja para las tradicionales, pero hay algunas que compiten solas".

Frente a esa visión, Ignacio Pla ha remarcado que "nunca ha habido una confrontación". Según ha explicado, "lo que siempre hemos defendido es que haya una protección al consumidor y unas mismas reglas de juego para el mismo mercado. El aumento de la competencia siempre es bueno para el consumidor".