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Las dos entidades que aglutinan a las principales empresas del sector de la defensa, Tedae y Aesmide, han formado parte del I Observatorio de la Defensa de El Español. Durante la mesa "Retos y programas estratégicos", representantes de ambas organizaciones patronales han señalado que la autonomía estratégica, tanto de la UE como de España, debe ser una prioridad.

En este sentido, Carlos Calvo, asesor de Tedae, ha destacado que nuestro país cuenta con "un ecosistema de empresas muy competitivo". "Esto nos permite tener capacidades de ciclo completo: desde la definición de la necesidad a todas las fases de investigación, producción y apoyo al ciclo de vida", ha explicado.

"Esa flexibilidad nos ha permitido participar en grandes proyectos europeos y posicionarnos en un nivel muy relevante en Europa", ha asegurado Calvo.

Por su parte, el general de brigada (R) Santiago Camarero Alenda, director técnico de Aesmide, ha destacado que el continente se encuentra ante "un ciclo inversor único", a la vez que ha afirmado que la industria militar "tiene mucho que aportar" a la sociedad europea.

"El escenario actual es un escenario volátil y de una gran incertidumbre, donde no hay una seguridad garantizada. Ante esa falta de seguridad, la industria de defensa tiene que aportar esas capacidades que le hacen falta a las Fuerzas Armadas para hacer frente al reto de la disuasión", ha subrayado Camarero.

Conversación a dos. Retos y programas estratégicos

Ambos expertos han coincidido en que una red industrial sólida, ágil y resiliente permitirá transformar la estrategia en capacidades efectivas. España, han remarcado, cuenta con un tejido industrial altamente especializado, capaz de aportar innovación, conocimiento y autonomía a lo largo de toda la cadena de valor.

"La defensa empieza donde está el tejido industrial. Toma, así, gran valor la cadena de suministros, que es el cimiento de la defensa", ha aseverado Camarero.

Al ser preguntado sobre la manera para que el incremento de la inversión se traduzca en capacidades reales y operativas, Calvo ha señalado que "la clave está en ser capaces de coordinar distintas estrategias", entre ellas las industriales y de desarrollo de tecnología.

"Tenemos que trabajar con el usuario final, conocer lo que necesitan es muy importante, como para ellos también lo es saber qué le podemos ofrecer", ha asegurado el asesor de Tedae.

Por otro lado, Camarero ha subrayado que "las pymes son las grandes desconocidas" del sector, pero que están preparadas para hacer frente al nuevo ciclo inversor: "Hay que aprovechar las capacidades actuales que tienen la industria, mejorarlas y también adquirir nuevas para no depender del exterior".

En este sentido, ha afirmado que uno de los mecanismos para que la innovación tecnológica de las pymes no quede difuminada "hace falta un espíritu de colaboración y cooperación; estar más unidos para que podamos hacer frente a desafíos internacionales".

"Sería bueno para las pymes que todo aquello que las compañías tractoras reciben se permease y capitalizase hacia la regionalidad", ha sugerido.