Ceuta no está tranquila. El aire está enrarecido y se percibe en los ceutíes una especie de respiración contenida. Una sensación de incomodidad que se ha podido confirmar en la primera jornada del IV Foro Económico de EL ESPAÑOL en la ciudad autónoma prácticamente en cada intervención.
Lo que durante las tres ediciones previas fue un foro empresarial, de intercambio de ideas y punto dinamizador de la ciudad, este año no puede apartar su mirada de la frontera. De ninguno de los dos lados de la frontera.
Menos aún tras la declaraciones que la diputada marroquí Nabila Mounib ha realizado esta misma mañana.
Marruecos ha tardado en dar respuesta a la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla el martes y el míercoles de esta semana, pero la líder del partido socialista ha dejado bien clara la postura del reino alauita más allá del color político de quien la exprese.
"Ceuta y Melilla son marroquíes y nosotros los marroquíes estamos dispuestos a defenderlas con toda nuestra fuerza", ha dicho Mounib para añadir que Marruecos sabe cuándo va a "abrir el debate y a negociar con el Estado español para recuperar a Ceuta, Melilla y las Islas Chafarinas, eligiendo el momento adecuado".
Una segunda invasión
Ajeno a estas declaraciones, en el Foro de EL ESPAÑOL, el general de Brigada de Artillería Miguel Ángel Ballesteros, quien ocupó la dirección del Departamento de Seguridad Nacional (DSN) con Pedro Sánchez en el Gobierno hasta 2023, dejó meridianamente claro que la invasión del 30-J y la incursión de buques militares marroquíes no son casualidades, sino un "ataque por acción en toda regla".
Y así lo cree también a pies juntillas el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. "Fue un ataque premeditado, promovido por Marruecos, contra la línea de flotación de Ceuta", ha indicado.
Hay muchas preguntas sobre la mesa. Pero hay dos que le quitan el sueño a los militares y a Vivas. ¿Qué planea Marruecos? y ¿por qué el Gobierno no ha reaccionado ante esta invasión?
El general Ballesteros desgranó que los militares, a la hora de prever diversos escenarios, siempre estudian "el más probable y el más peligroso". Para este experto, el más peligroso es que "hubiera otra invasión, otra oleada y entraran otros 100.000, aunque esta vez diga Marruecos que te los quedas".
Y no solo eso, sino que hubiera un "caballo de Troya" en el interior de Ceuta formado por "infiltrados de servicios secretos y militares".
¿Podría haber otra invasión? Sí. Porque la frontera está igual que antes del 30 de julio. "Se habla de la seguridad ciudadana, pero me preocupa más la seguridad nacional porque la frontera todavía no se ha reforzado", ha destacado.
Negociar Ceuta y Melilla
Es una posibilidad, pero Ballesteros no cree que llegue la sangre al río. "Al rey de Marruecos no le interesa en este momento plantear grandes desafíos sobre la soberanía de Ceuta y Melilla porque su objetivo es el reconocimiento del Sahara con soberanía marroquí, pero sí le gustaría una mesa de negociación sobre Ceuta y Melilla", expuso.
A Ballesteros ni se le pasa por la cabeza que el gobierno español aceptara esa mesa de negociación, calificándola incluso de "traición".
Marruecos está jugando a ir poniendo chinitas en el camino. Juega con la entrada de inmigrantes, mete barcos en aguas españolas o, incluso, ha instalado una piscifactoría en dominio marítimo español y tiene aprobada una segunda.
El general lo tiene claro en este asunto para ir frenando esa estrategia híbrida. "España tiene que exigir que levanten las piscifactorías o las levantamos nosotros".
Inacción del Gobierno
Que Marruecos agite el avispero para meter presión sobre Ceuta y Melilla no es nuevo y no sorprende. Pero sí la falta de respuesta del gobierno de Pedro Sánchez ante este ataque a territorio nacional y europeo.
El general Ballesteros ha apuntado que si se aprueba el estado de excepción "esto se resolvería en unos días y se reforzaría el mensaje a Marruecos de ni una más".
El presidente Vivas va en la misma línea. De hecho, se hizo hasta 18 preguntas sobre por qué el Gobierno no ha actuado como se esperaba para defender Ceuta.
"¿Por qué no se aplicaron los mecanismos y las capacidades de las que disponía el Gobierno para contener la invasión?"
"¿Por qué sigue habiendo en Ceuta cerca de 15.000 personas de las que entraron ilegalmente?"
"¿Por qué la frontera sigue estando como estaba el 30 y 31 de julio, desde el punto de vista de la infraestructura, como de los medios y a quién confiamos el control y la seguridad?"
"¿Por qué se ha mantenido en secreto la actuación de la Armada del país vecino ese mismo día y se dice que es una coincidencia, cuando todo el mundo interpreta que es la confirmación de que estábamos siendo invadidos?"
Estas y otras 14 preguntas más fueron lanzadas por Vivas y, dos meses y medio después de la invasión, siguen sin tener respuesta.
¿Qué más tiene que pasar para poner pie en pared y acabar con esta situación? El Rey Felipe VI en su visita a Ceuta este pasado martes también lo dijo claro al pedir la devolución de los migrantes "lo antes posible sin fisuras, sin ambages ni medias tintas".
