Publicada

Los últimos años están llevando al sector energético a la búsqueda de soluciones que reduzcan la dependencia de terceros países y contribuyan a la descarbonización. En este contexto, el biometano se ha situado como uno de los recursos renovables que pueden ayudar a España y Castilla y León a liderar ese camino en Europa.

Y es a partir de esta premisa, sobre la que la Asociación Española del Gas (Sedigas), y Biorig, filial de la multinacional soriana Solarig, han apostado en el I Foro Económico Español de Castilla y León, organizado por EL ESPAÑOL y la delegación en esta Comunidad, por crear un "proyecto de país" que ayude al desarrollo de esta tecnología en todo el territorio.

"Los beneficios son tangibles e inmediatos, más allá de esos beneficios macro que no podemos perder de vista", ha defendido Joan Batalla, presidente de Sedigas, en la conversación que ha estado moderada por la jefa de redacción de EL ESPAÑOL de Castilla y León, Alexandra González.

Conversación a dos. Joan Batalla (Sedigas) y Manuel Alonso (Solarig)

El director general de Biorig, Manuel Alonso, por su parte, ha llamado a "seguir regando para que los prejuicios se venzan" y ha abogado por hacer un "ejercicio de transparencia y de información". "Nosotros tenemos cada uno de los proyectos en la web con el detalle preciso y un teléfono de atención", ha señalado.

El biometano como solución

Joan Batalla ha explicado que el biometano es un gas 100% renovable "que surge de un residuo orgánico", lo que permite no solo avanzar en la descarbonización de la economía, sino que también contribuye a "gestionar unos residuos que para el territorio son un problema".

Para ejemplificar la magnitud de la problemática que supone actualmente la gestión de los residuos, el presidente de Sedigas ha precisado que el 20% de la superficie útil agraria en Castilla y León tiene la declaración de vulnerable por contaminación por nitrato.

De la misma manera, ha recalcado que esta industria a su vez "permite generar riqueza y empleo en zonas rurales" y se presenta como una "solución competitiva" porque el biometano es "intercambiable con la molécula fósil y nos permite aprovechar la infraestructura energética actual".

Desarrollo en Francia e Italia

Por otro lado, Batalla ha sostenido que estamos hablando de una "tecnología madura y probada", habiendo en la actualidad 2.000 plantas a lo largo de Europa que están inyectando biometano a la red. De ellas, 800 se sitúan en Francia y unas 280 en Italia, que es para el presidente de Sedigas un caso "paradigmático" en el que debe fijarse España.

"Trabajan con la visión de que se trata de proyectos del territorio para el territorio. Tenemos que hacer un ejercicio de pedagogía porque se resuelve un problema ya existente y no genera uno adicional", ha defendido Batalla.

En este sentido, ha apostado por "implicar e integrar desde el primer momento a esas comunidades locales" y porque el sector tenga "un compromiso de excelencia tecnológica, técnica y de mantenimiento de estas plantas".

El ejemplo de Biorig

Uno de los ejemplos que cumplen los compromisos reivindicados por Joan es la actividad de Biorig, que actualmente desarrolla 22 proyectos en España, 10 de ellos en Castilla y León.

Manuel Alonso ha explicado que las plantas deben situarse allá donde se generan estos residuos, tanto urbanos, cuando hablamos de ciudades, como los que proceden de los sectores agrícolas y ganaderos, en su caso en el medio rural.

Uno de estos proyectos es el que están desarrollando en San Millán de los Caballeros (León), que ya se encuentra en una fase "muy avanzada" de construcción y se espera que la primera inyección a la red pueda producirse entre marzo y abril de 2027.

Paralelamente están trabajando en los permisos del resto de proyectos, habiendo pasado todos ellos la fase de información pública y tres de ellos cuenten ya con la declaración de impacto ambiental favorable.

Aunque la cosa va "lenta, va avanzando". En el plano internacional, Biorig va a iniciar los procesos para impulsar seis proyectos en Italia que favorecerán "a grandes factorías de la industria del automóvil, que les va a costar lo mismo el biometano que si fuera un gas gris".

En este camino, Alonso ha defendido que Castilla y León puede jugar un papel de liderazgo en España y en Europa. En la actualidad, tiene operando cinco de las 27 plantas que hay inyectando a la red en estos momentos en nuestro país.

Pero ha reivindicado la necesidad de encaminarse hacia una tramitación de los permisos "más rápida".

Labor pedagógica

Para acabar con los "prejuicios" que existen en una parte de la sociedad, Joan Batalla ha abogado por enfrentar una "labor pedagógica" y la necesidad de "tener 100 plantas que estén ya operativas y demuestren la excelencia".

El presidente de Sedigas cree que una vez se alcancen estos hitos se logrará "reducir y relajar esos temores" y se ensalzarán los "beneficios medioambientales, directos, sociales, económicos y de empleo".

Asimismo, ha reivindicado el "potencial de Castilla y León", que tiene capacidad para generar "casi una cuarta parte" de la producción española, según un análisis elaborado en 2023.

"Tenemos que seguir trabajando para generar certidumbres. Que cualquiera pueda conocer la realidad tangible de cada uno de los proyectos. Es importante ese ejercicio de integración en ese debate desde el minuto cero", ha concluido.

Manuel Alonso, por último, ha sostenido la importancia de "darle mucha validez al ejercicio de control de las administraciones", que, además, son "muy exigentes". "Hay que dar credibilidad a lo que hacen", ha zanjado sobre las dudas que suscita a veces este sector en parte de la sociedad.