El consejero de Industria, Universidades, Empleo y Comercio de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha denunciado este lunes el "abandono" del Gobierno de España a la Comunidad en dos palancas estratégicas: el Corredor Atlántico y la red eléctrica.
A su juicio, "ese vagón lo hemos perdido" y el resultado indica el "tremendo bagaje negativo que tiene el Gobierno de España para con nuestra tierra". Así se ha pronunciado en el I Foro Económico Español en Castilla y León, organizado por EL ESPAÑOL en el Museo Patio Herreriano de Valladolid.
Allí ha situado el momento industrial en un escenario de "enorme incertidumbre en el futuro", marcado por "dirigentes gamberros de países que modifican el orden internacional", pero también por "la transformación energética y las exigencias de la sostenibilidad".
Juan Carlos Suárez-Quiñones, consejero de Industria, Universidades, Empleo y Comercio de CyL
"La transformación digital, el internet de las cosas, la biología programable, la modificación de la movilidad, de las cadenas de valor y del comercio internacional y de la competitividad global", ha destacado.
Frente a esa incertidumbre, ha sostenido que "la industria de Castilla y León se enfrenta con fortaleza". La Comunidad es, ha dicho "una de las más industriales de España", con "sectores muy diversificados, grandes corporaciones, un tejido mallado de pequeñas industrias y autónomos y una gran capacidad exportadora".
"Tenemos cultura y tradición industrial", ha añadido, y por eso la política industrial de la Junta es "ambiciosa": "atraer empresas y dar mayor capacidad para crecer, modernizarse y competir a las empresas para crear mayor valor añadido, empleo, cohesión territorial y bienestar".
"Esa es la política industrial que tenemos que seguir todos", ha añadido. Los números, según el consejero, respaldan esa posición.
"La industria representa el 20% del PIB de la Comunidad, es la industria, por encima de la media española, una industria que sigue creciendo y liderando en los puestos de cabeza en el crecimiento de la producción industrial", ha afirmado.
A ello ha sumado "un crecimiento de las exportaciones" y un mapa sectorial potente: automoción "motor de nuestra economía, con incertidumbres importantes pero muy importante para Castilla y León"; agroalimentación "de primer nivel, la tercera mayor de España".
También otros pilares como la química, el farmacéutico, la metalurgia, las renovables, la logística y la ciberseguridad. En conjunto, una industria que genera 180.000 empleos, "el 17% de los ocupados".
Sobre esa base identificó los retos. En suelo industrial reivindicó el trabajo autonómico: "somos líderes en la producción y ampliación de suelo industrial a un precio que hace que ninguna empresa tenga que dejar de venir a Castilla y León".
En logística, sin embargo, habló del "abandono" del Gobierno a la Comunidad. "Nunca se ha comprometido con el Corredor Atlántico, que es fundamental. Es una gran fortaleza geoestratégica que hemos perdido", ha apuntado.
El segundo frente es la energía. Castilla y León "ha sido siempre líder en energía" y es "la primera región europea en producción de energías renovables", pero "nos han abandonado ahora".
"Seguimos sin tener un plan de inversiones para modificar la red de transporte y la red de subestaciones. 15.000 millones de euros de proyectos industriales están a la espera de posible tenencia de energía que no tenemos", ha afirmado.
El consejero contrapuso a ese vacío estatal el "acompañamiento político y financiero" de la Junta, "fundamental" y del que Castilla y León "es un ejemplo".
"Nos volcamos", ha dicho, en acercar la formación a las empresas, con un trato especial a la pyme y la micropyme, para ganar competitividad y empleo.
Quiñones ha cerrado su intervención con una advertencia. "Que tengamos un potente sistema industrial no garantiza nuestro futuro, eso lo garantiza la competitividad del sistema", ha zanjado.
