¿Cómo es el salto de las investigaciones que realizan las universidades a las empresas? ¿Cuáles son los problemas que frenan ese cruce de información? Estos son los retos que desde el Consell, el CENID y el Parque Científico de la Universidad de Alicante analizan en el VI Foro Económico de EL ESPAÑOL en Alicante. en la mesa moderada por el director de INVERTIA, Arturo Criado.
"Cuando analizamos nuestro actual marco de ayudas tenemos que ser conscientes de que los procedimientos administrativos no siempre siguen las velocidades que serían deseables", lamenta Eduardo Pascual, secretario autonómico de Innovación de la Generalitat.
Para combatir eso, como destaca, promueven desde el Consell tres ejes de acción. Primero, la digitalización para automatizar los procedimientos burocráticos que requieren de una presentación de documentación considerable o el de justificación de subvenciones, como el de ayudas a pymes o Territoris Innovadors para municipios y entidades supramunicipales.
Mesa redonda. Del laboratorio al mercado: claves de la transferencia de conocimiento en el ecosistema valenciano
Con estas acciones confían en "conseguir esa simplificación y esa aceleración de las tramitaciones", añade Pascual. Desde la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio a la que pertenece remarca que "nuestro planteamiento es llevar la innovación allí donde está la actividad productiva".
Un objetivo para el que cuenta con un tejido industrial "muy potente" y que "reforzamos con la red de agentes de innovación, que son perfiles muy cercanos al territorio".
De aterrizar esa innovación sabe Elena Lloret, catedrática de Conocimiento de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad de Alicante (UA) e investigadora senior del Centro de Inteligencia Digital (CENID). "Uno de los principales frenos para llevar esa investigación es el tiempo", razona.
"Las investigaciones que hacemos en laboratorios se quedan en prototipos", prosigue, "trasladarlo a la empresa que tiene otras necesidades y ritmos, es complicado". "No tenemos en las universidades la infraestructura ni los recursos necesarios", lamenta, "ahí hay un freno que impide hacer más transferencia a la empresa y productos reales".
Por eso apunta que sería necesaria una "mayor motivación con incentivos a los investigadores". En ese punto Pascual valora que desde el CENID "hemos establecido canales de comunicación con empresas del territorio que son expertas y han creído en el conocimiento generado en el CENID y la empresa se encarga de llevar a cabo ese producto real con la urgencia que necesita".
Esteban Pelayo, gerente del Parque Científico de Alicante, trabaja habitualmente de puente para "ayudar a dar fondos privados y ayudas". "Para las 60 empresas del parque conseguimos unos ocho millones de euros de inversión y unos cuatro millones de ayudas".
Pelayo presume de que "somos el único parque que ayuda a nuestras empresas de manera efectiva a conseguir proyectos". Y para crecer aún más destaca que apoyan con personal de ventas que aconseja a las compañías. Una medida de la que valora que ya están consiguiendo efectos.
"Buscamos empresas tractoras que además de contratar investigación a nuestras universidades, contraten el talento que se genera en nuestra universidad o que atraigan talento de fuera", enumera el gerente del PCA.
Entre las medidas que se piden para mejorar el sector, Pelayo apuesta por "tener un espacio de prueba a escala real, que se puedan hacer en un espacio" porque "tenemos muchos sandboxes en la provincia pero son todos de temas legales y me gustaría que hubiera".
El representante del Consell cree que la clave está "en continuar en esa cultura de agilidad administrativa y poner en valor a todos los elementos del sistema valenciano de innovación". Un punto en el que recuerda que están los institutos tecnológicos que permiten acelerar esa transferencia.
"Son muy importantes también los instrumentos financieros, que existan fondos y mecanismos para poder ayudar a ese emprendimiento tecnológico", concluye el secretario autonómico.
