Kirsty Coventry, en su primer discurso como presidenta del COI

Kirsty Coventry, en su primer discurso como presidenta del COI Reuters

Juegos Olímpicos

Los 400 días de Kirsty Coventry al frente del COI: la diplomacia por bandera y dureza frente a las atletas trans

La africana, que hizo historia al ser la primera mujer al frente del Comité Olímpico Internacional, ha tomado ya varias decisiones de calado.

Más información: Ucrania apela ante el TAS la decisión del COI de readmitir a los deportistas rusos en los próximos Juegos Olímpicos

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Son ya 400 días al frente del Comité Olímpico Internacional. 404 concretamente los que lleva Kirsty Coventry con el mando del COI entre sus manos.

La de Zimbabue, siete veces medallista olímpica en su carrera, hizo historia el año pasado al convertirse en la primera mujer en ascender al poder de este organismo, y desde ese momento supo que tendría que lidiar con varios problemas en un mundo con constantes tensiones internacionales.

El conflicto entre Rusia y Ucrania, el delicado momento que pasó con Israel, las relaciones con Estados Unidos por los próximos Juegos Olímpicos de Los Ángeles... En todo momento, Coventry ha optado por tirar de diplomacia y buenas maneras para sortear los obstáculos.

Otra gran decisión marca sus primeros 400 días como presidenta del Comité Olímpico Internacional y tiene que ver con la cuestión de género. Prohibió la participación de deportistas trans en las pruebas femeninas e instauró una prueba genética obligatoria para comprobar si la atleta tiene un gen masculino.

Eso sí, dejó la puerta abierta para que las deportistas trans compitan en pruebas masculinas, abiertas o mixtas. Apuestas importantes que han marcado el casi primer año y medio de Kirsty Coventry como rectora del olimpismo.

Los atletas rusos y bielorrusos

Coventry tomó el relevo cuando el COI impedía la participación de los atletas rusos bajo su bandera. Las restricciones a Rusia comenzaron en febrero de 2022. En aquella fecha el COI recomendó a las federaciones internacionales prohibir la participación de deportistas rusos y bielorrusos tras la invasión rusa a Ucrania.

Unos meses más tarde, en octubre de 2023, el Comité Olímpico Internacional suspendió al Comité Olímpico Ruso por haber admitido a consejos olímpicos regionales de las zonas del este y el sur de Ucrania ocupadas por las fuerzas del Kremlin, en las que por ley corresponde operar al Comité Olímpico Ucraniano.

Sin embargo, todo ha ido virando hacia una postura mucho más laxa. En septiembre de 2025, el Comité Paralímpico Internacional rechazó mantener el veto de cara a los Juegos de Milán-Cortina 2026, en los que Rusia sumó doce medallas (ocho oros, una plata, tres bronces).

En diciembre, el COI recomendó a las federaciones que permitieran a los atletas rusos competir en categorías inferiores. En mayo, la recomendación fue más allá: se invitaba a permitir la participación de deportistas absolutos de Bielorrusia, que estaba sancionada por apoyar a Rusia en la invasión, con sus símbolos nacionales.

Algunas federaciones olímpicas, además, ya habían levantado el veto. Judo (27 de noviembre de 2025), taekwondo (31 de enero), deportes acuáticos (13 de abril), lucha (15 de mayo), gimnasia (18 de mayo), esgrima (2 de junio) y halterofilia (26 de junio) se habían pronunciado públicamente antes que el COI. Después del anuncio, se han sumado voleibol (8 de julio), pentatlón moderno (13 de julio) y balonmano (15 de julio).

En su última actualización, Coventry se encargó de decir públicamente que "los atletas no deben pagar las consecuencias de las decisiones de sus gobiernos". Por eso, el pasado 7 de julio levantó el veto a Rusia, que podría competir de nuevo en Los Ángeles 2028.

Kirsty Coventry, en la sesión del Comité Olímpico Internacional de la que salió como nueva presidenta.

Kirsty Coventry, en la sesión del Comité Olímpico Internacional de la que salió como nueva presidenta. EFE EFE

La decisión, como era de esperar, escamó en Ucrania, que apeló ante el TAS esta decisión por medio de su Comité Olímpico y del Ministerio de Justicia.

Atrás quedó la polémica por el casco de Vladyslav Heraskevych, piloto de skeleton ucraniano, en los pasados Juegos de Invierno. En su atuendo llevaba imágenes de 24 atletas y niños ucranianos muertos durante la invasión rusa, y el COI le impidió llevarlo en competición hasta el punto de expulsarle de los Juegos.

Con Israel o Estados Unidos

Durante estos últimos meses Coventry también tuvo que lidiar con la creciente presión social que pedía el veto de los deportistas israelíes por el conflicto con Palestina.

En el punto álgido de esta guerra y con protestas que afectaron a eventos internacionales como La Vuelta, la presidenta del COI rechazó, sin embargo, cualquier tipo de castigo contra los atletas israelíes.

"Ahora más que nunca, nuestro movimiento tiene que mostrar lo bueno que hay en la humanidad", llegó a comentar al respecto. En realidad, nunca sopesó el COI imponer ningún veto contra Israel.

En el momento de su mandato Coventry también hizo referencia a su intención de mantener un diálogo cordial con Donald Trump y Estados Unidos ante la próxima celebración de los Juegos Olímpicos en Los Ángeles.

Condenadas ambas partes a entenderse, es cierto, sin embargo, que hasta el momento no ha habido reuniones relevantes y a principios de año el COI confesó que no se habían producido acercamientos al respecto.

Sin embargo, se intentó ligar la prohibición reciente de las atletas trans en las pruebas femeninas con una posible injerencia del Gobierno de Trump. Una hipótesis que fue desmentida por la propia Coventry: "Esta era una prioridad para mí mucho antes de que el presidente Trump llegara a su segundo mandato".

Un vuelco para las atletas trans

Una de las decisiones de Kirsty Coventry que más reacciones ha provocado desde que cogió el mando del COI ha sido, sin ninguna duda, la referente a la prohibición de las atletas trans en las competiciones femeninas.

Desde los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, la categoría femenina quedará reservada exclusivamente a mujeres biológicas mediante la aplicación de una prueba genética obligatoria que determinará la elegibilidad de las atletas.

"En los Juegos Olímpicos, incluso las diferencias más pequeñas pueden decidir una victoria", dijo Coventry. Para la africana, la medida era necesaria para garantizar la equidad y la seguridad en la competición femenina.

El nuevo sistema instaurado por el COI estará basado en la detección del gen SRY, una secuencia genética vinculada al desarrollo sexual masculino y que suele encontrarse en el cromosoma Y.

Según explicó el COI, las deportistas deberán someterse una única vez en su vida a un análisis genético -mediante saliva, sangre o muestra bucal- y el resultado será definitivo para determinar si pueden competir en la categoría femenina.

Eso sí, las atletas trans y la mayoría de las personas con diferencias en el desarrollo sexual (DSD) sí podrán competir en categorías masculinas, mixtas o abiertas.

La polémica de los pagos a los atletas

Coventry se llevó una buena palada de críticas por su negativa a pagar a los atletas olímpicos por sus éxitos en los Juegos. "No creo en pagar a los atletas", llegó a comentar la de Zimbabue.

En lugar de eso, apostó por el programa 'Fit for the future', una iniciativa mediante la que los participantes en unos JJOO podrían optar a una beca de 10.000 dólares y para la que se destinarían 140 millones de dólares por olimpiada.

Kirsty Coventry, nueva presidenta del Comité Olímpico Internacional.

Kirsty Coventry, nueva presidenta del Comité Olímpico Internacional. EFE

Sin embargo, esto no fue suficiente y un buen número de atletas reaccionaron negativamente ante la decisión tomada por Coventry.

De momento, su mandato no ha hecho sino apenas comenzar a rodar. Kirsty Coventry ha tomado ya varias decisiones importantes en sus 404 días al frente del Comité Olímpico Internacional y se prepara para vivir sus primeros Juegos como mandataria del COI dentro de un par de años.