La piscina de saltos apareció verde.

La piscina de saltos apareció verde. Reuters

Juegos Olímpicos

Lo mejor y lo peor de los Juegos según Twitter

Del ‘sex symbol’ abanderado de Tonga a la piscina verde y con ranas. EL ESPAÑOL repasa todo las anécdotas de estos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. 

22 agosto, 2016 11:19

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No hay ningún escenario tan dado a tantas historias como los Juegos Olímpicos. Esta vez, además, con el agregado de que Brasil -y su organización- han dejado mucho que desear. Ya saben, que si piscinas verdes, que si problemas con los transportes, que si detonaciones de bizcochos ‘bomba’. En definitiva, infinidad de cosas que es necesario recordar y, sobre todo, guardar en artículos como éste. En EL ESPAÑOL repasamos todas las anécdotas (buenas y malas) vividas durante estas dos semanas de deporte.

LO BUENO

DEL TRAMPOLÍN AL ALTAR


La china He Zi no pudo revalidar su título olímpico en salto de trampolín de tres metros. Sin embargo, aunque se tuvo que conformar con la plata, vivió su mejor momento tras la competición: su novio se arrodilló y le pidió matrimonio ante la mirada de toda la piscina.

Una llave para celebrar un título


La japonesa Risako Kawai no se lo pensó dos veces. Se convirtió en campeona olímpica de lucha en la categoría de -63 kilos y, lejos de comedirse en su celebración, sorprendió con una llave ¡a su entrenador! Se acercó a él emocionada, lo cogió por las piernas y lo tiró al suelo. Y no sólo una vez, sino dos. Una alegría que queda reflejada en este vídeo.

EL ‘SEX SYMBOL’ ABANDERADO DE TONGA


La primera gran noticia -sobre todo, para muchas aficionadas- fue el descubrimiento de Pita Tautatofua, el abanderado de Tonga. Él se convirtió en ‘Trending Topic’ el día de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Su pena fue que, en su actuación olímpica, cayó en su primer combate. Sus fotos, en cualquier caso, ya forman parte del relato de estos Juegos.

El abanderado de Tonga durante la ceremonia.

El abanderado de Tonga durante la ceremonia. Reuters

La celebración que no podrás dejar de ver


Nihat Rahimov ganó el oro en la categoría de -77 kilos de halterofilia y lo celebró ¡bailando! El haltera de kazajistán, campeón mundial en Houston 2015, ha puesto la guindilla en estos Juegos Olímpicos a su gran progresión y lo ha hecho por todo lo alto.


LAS FOTOGRAFÍAS DE PHELPS CON SUS PERSEGUIDORES


Michael Phelps se despidió de los Juegos como el máximo medallista en la historiad de los Juegos Olímpicos -un total de 28 (5 oros y una plata). Pero también con varias fotos para la historia. Una de ellas con Katy Ledecky (cuatro oros y una plata) y Joseph Shooling (oro en los 100 mariposa) en Río de Janeiro. Los jóvenes que ocuparán su lugar. 


Las lágrimas de Orlando Ortega


Orlando Ortega no pudo contener las lágrimas tras ganar la plata en los 110 metros vallas, la primera desde Atenas 2004. Y, tras ganar, se fue, recogió la bandera de España y se acercó para hablar por televisión. Y, una vez allí, se puso a llorar. Este vídeo es ya la parte de la historia de España.

Orlando Ortega hace Historia con su Medalla de Plata - La entrevista más emotiva de RIO


LO PEOR


El equipo chino arregla la Villa


La primera polémica de los Juegos llegó en la Villa olímpica: habitaciones sin terminar, fallos por todos lados… Y, ante tal coyuntura, a los atletas no les quedó otra que ayudar en las labores de ‘chapa y pintura’. Por ejemplo, estos chinos, miembros del equipo de tenis de mesa, decidieron arreglar las duchas de sus habitaciones sin ayuda. Así lo corroboraron en este vídeo.


La piscina está ¡verde!


La imagen más curiosa de los Juegos no ha sido la de Bolt cruzando la meta o la de, por ejemplo, David Bustos consiguiendo diploma, sino la de la piscina de los saltos totalmente verde. Pero no fue lo único, posteriormente, también la de waterpolo cogió ese color. Incluso alguien llegó a decir que vio ¡una rana! Sin duda, esto no debería haber pasado.

Así apareció la piscina.

Así apareció la piscina.


El norcoreano que pidió perdón a su presidente


Om Youn-Chol fue oro en Londres. Hizo lo que su país le había encomendado. Sin embargo, no pudo repetir su hazaña en Río de Janeiro y ‘tan sólo’ pudo ganar la plata en la categoría de -56 kilos en halterofilia. Pero esa alegría no fue tal y, tras terminar, pidió perdón al máximo mandatario norcoreano: “Lo siento por no haber sido capaz de dar una medalla de oro”. Su historia no tiene desperdicio.

Om Youn-Chol levanta las pesas.

Om Youn-Chol levanta las pesas. Reuters


La lesión más escalofriante de los Juegos


El gimnasta francés Samir Ait Said se partió la pierna al caerse durante la ronda de clasificación del salto al potro de los Juegos de Río. Una vez en el suelo, el gimnasta se echó las manos a la cabeza tras ver su pierna izquierda completamente doblada. Fue atendido y dio por terminado su concurso en estos Juegos.


Bizcocho ‘bomba’


La policía de Río de Janeiro tuvo que detonar varios bultos sospechosos durante los Juegos. De hecho, así lo dictaba el protocolo. Cualquier paquete susceptible de ser peligroso para los intereses de la competición debía ser explosionado. Y eso es lo que hicieron en la previa del partido entre España y Nigeria, en la que, dentro de una mochila, se encontraba un bizcocho. Aun así, los agentes decidieron acordonar los alrededores del estadio y proceder a la detonación.


El vallista haitiano al que le faltó tiempo… para caerse


Jeffrey Julmis estaba motivado. De hecho, quizás demasiado. Tras ser octavo en los 110 metros vallas de Londres 2012, el atleta de Haití consideró que había llegado su momento. Se preparó, buscó las cámaras y… se puso a correr. Sin embargo, no pasó de la primera valla. Se cayó nada más salir y se tuvo que retirar. Pobre.


Los abucheos a Lavillenie


El deportista que más sufrió el carácter del público brasileño fue el francés Renaud Lavillenie. En su duelo contra el brasileño Thiago Braz da Silva, se quejó sobre el comportamiento del respetable del estadio olímpico: “Esto no es fútbol, que se queden en casa”, confesó. Y es que él iba a por el oro y se quedó en plata en su concurso. En el podio, más tarde, se echó a llorar. 

Lavillenie llora en el podio.

Lavillenie llora en el podio. Reuters