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La tribuna

El futuro de las finanzas integradas

10 agosto, 2022 01:20

La tendencia de las finanzas integradas se ha desarrollado especialmente en la última década. El deseo de transparencia de los clientes, así como el incremento de su exigencia en términos de tecnología digital, ha empujado a los agentes financieros y no financieros a buscar soluciones cada vez más innovadoras.

Es el caso de las finanzas integradas, que permiten a cualquier empresa que busca mejorar la experiencia de usuario y, por ende, su fidelización, ofrecer sus propios servicios financieros aprovechándose de la licencia, servicios bancarios y tecnología de un proveedor de BaaS (Banking as a Service). Algunos actores importantes como Samsung, Shopify y Uber ya se han sumado a esta tendencia, pero todavía queda por ver cuál será el siguiente paso.

A través del modelo BaaS, todo tipo de compañías - sean o no fintechs - pueden integrar servicios financieros como cuentas, tarjetas de pago, servicios de identificación, préstamos (Buy Now Pay Later o BNPL) y activos digitales como criptomonedas dentro de su propia propuesta de valor, sin tener que iniciar un proceso de obtención de licencia bancaria con la entidad reguladora (por ejemplo, el Banco de España). Esto permite a las compañías centrarse únicamente en su actividad de negocio, al ser el proveedor BaaS quien actúa en un segundo plano gestionando todas las complejidades regulatorias y técnicas asociadas a la oferta de servicios financieros.

Algunos actores importantes como Samsung, Shopify y Uber ya se han sumado a esta tendencia

A nivel técnico, el desarrollo de las API (Interfaz de programación de aplicaciones, de sus siglas en inglés) también ha facilitado considerablemente la integración de productos financieros, permitiendo que las aplicaciones se conecten e intercambien datos de forma automatizada e interconectada. Sin embargo, según un informe reciente realizado por Plaid y Accenture, cabe destacar que toda integración debe tener en cuenta tres factores clave:

- Confianza: En un entorno financiero complejo, ¿tienen los usuarios finales suficiente confianza para compartir los datos con una entidad no bancaria? ¿Están dispuestos a compartir su información personal?

- Relevancia: ¿Tiene sentido la solución financiera propuesta en el contexto de la experiencia del cliente

- Impacto en el negocio: ¿Proporciona la solución suficiente valor al usuario final para animarle a adoptarla y utilizarla? ¿Crea valor para la empresa?

En esta línea, un estudio realizado recientemente con Finextra confirma que en 2022 el BaaS y, por ende, las finanzas integradas, tendrán un impacto significativo según las respuestas obtenidas de entidades no financieras. El 59% de las empresas encuestadas asegura que la vinculación de servicios financieros a su marca les ha permitido mejorar su experiencia del consumidor y atraer nuevos clientes.

En una primera fase, el modelo de BaaS se centró en ofrecer algunas capacidades financieras operativas, como pueden ser cuentas bancarias o tarjetas de pago, pero vemos cada vez más una mayor utilización de los datos de los usuarios, además de la apertura de nuevos verticales, para crear soluciones más sofisticadas y, sobre todo, altamente personalizadas. En cualquier caso, la regulación es imprescindible y debe ofrecer la misma garantía a los usuarios finales.

En 2022 el BaaS y, por ende, las finanzas integradas, tendrán un impacto significativo

Especialmente para fintechs, la principal ventaja de las finanzas integradas es la posibilidad de ofrecer servicios financieros más personalizados a través de su especialización en la cadena de valor. Esto quiere decir que, de manera similar a las entidades que no son bancos, las fintechs pueden beneficiarse de la licencia y servicios bancarios que posee una plataforma BaaS, acelerando el tiempo de comercialización de nuevos productos y centrándose en la experiencia de usuario.

Gracias al rol que juegan las plataformas BaaS, generando economías de escala y eliminando la complejidad regulatoria, las fintechs pueden focalizar su atención en nichos de mercado y verticales en los que tienen una ventaja competitiva. Esto será positivo para el ecosistema financiero, y aún mejor para el usuario final, ya que este estará expuesto a alternativas innovadoras. Por ejemplo, ya hemos visto varias ofertas de nicho centradas en PYMEs, o en activos digitales.

Por su parte, los bancos tradicionales se enfrentan a un dilema: ¿qué deben hacer para adaptarse a esta tendencia? ¿Deberían competir con los nuevos participantes creando sus propias plataformas BaaS? ¿O deberían colaborar? En definitiva, si algo está claro es que las plataformas BaaS pueden resolver directamente muchas de las preguntas relativas a escalabilidad, tecnología o desarrollo de nuevos productos financieros.

Lejos de reducir el alcance de los bancos y las empresas de servicios financieros, las finanzas integradas son una oportunidad de expansión y de inclusión financiera, ya que permiten llegar a nuevos clientes a través de canales que ya conocen e integrar a participantes que hasta ahora habían estado excluidos del sistema financiero tradicional.

En el futuro inmediato, solo los bancos y proveedores de servicios financieros innovadores serán los mejor situados para liderar la revolución de las finanzas integradas. Los operadores tradicionales deberán avanzar a la velocidad de las nuevas tecnologías para mantenerse relevantes ante las nuevas generaciones digitales, así como desarrollar productos cada vez más innovadores; sin duda un reto difícil que hará que muchas entidades busquen alternativas y opten por asociarse con plataformas BaaS a través modelos greenfield y con el fin de volverse totalmente omnicanal.

*** Francisco Jaramillo es director general para España de Solaris

Sede central del Banco de España.

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