Estas Navidades, cambiemos un poquito el mundo

Estas Navidades, cambiemos un poquito el mundo

La tribuna

Estas Navidades, cambiemos un poquito el mundo

24 diciembre, 2020 21:25

Las Navidades de 2020 no van a ser unas Navidades normales. La pandemia nos va a obligar a modificar nuestras tradiciones y algunos de nuestros hábitos festivos, pero como toda crisis es una oportunidad, este año podemos aprovechar esta peculiar situación para convertir nuestras fiestas navideñas en un momento para ser más conscientes con nuestro entorno y reducir nuestro impacto medioambiental.

Una de las estrellas de las fiestas que se aproximan son los regalos. Años de regalar cosas físicas nos han hecho olvidar que hay otras muchas cosas que podamos regalar y que contribuyen a una producción y un consumo más responsable. Por ejemplo, regalar experiencias como una visita a un spa o a unas bodegas de nuestra región, apoyando así al comercio y a los productores locales.

Años de regalar cosas físicas nos han hecho olvidar que hay otras muchas cosas que podamos regalar y que contribuyen a una producción y un consumo más responsable

También podemos regalar donaciones a organizaciones en nombre de nuestros familiares y amigos o incluso apadrinar en su nombre a un animal, en iniciativas como BioTTernera, que a través de esta iniciativa asegura que sus animales sean criados en condiciones dignas y sostenibles.

Y como los más pequeños de casa también quieren aportar sus regalos, una buena idea es animarlos a crearlos ellos mismos a través del upcycling de viejos objetos y materiales de casa. Blogs como The 2nd Funniest Thing ofrecen multitud de tutoriales con ideas fáciles para pequeños y mayores.

También a la hora de envolver los regalos podemos optar por la reutilización de materiales. Desde el papel de periódico y el cordel, para darle un aire rústico, hasta las telas o los envoltorios hechos con patchwork de envoltorios de productos comerciales.

Para darle un toque más elegante, podemos optar por técnicas de embalado japonesas, como el Furoshiki, que se puede hacer con casi todo tipo de tejidos o inspirándonos en los centenares de vídeo tutoriales de YouTube para convertir el papel más humilde en una pequeña obra de arte del envoltorio.

Si por las circunstancias tienes que enviar el regalo a tus seres queridos, una opción para reducir la huella de carbono de su transporte es comprarlo en tiendas online de comercios cercanos a su localidad, reduciendo así los traslados y, una vez más, apoyando a los comercios y artesanos locales.

Otro elemento indispensable de la Navidad es la comida. Todos queremos agasajar y agasajarnos en estas fiestas pero el resultado final suele ser un incremento del despilfarro alimentario en estas fechas.

Definir bien los menús, planificar la compra y evitar acumular alimentos durante todo el mes previo a las fiestas, nos ayudan a consumir de forma más equilibrada. En esa planificación de menús, dejar espacio a la cocina de aprovechamiento siempre es una opción interesante, y algo que en algunas culturas forma parte de la tradición, como los canelones de San Esteban en Cataluña, que antiguamente solían hacerse con las sobras de Navidad.

Este año, con las restricciones de movilidad, podremos ser menos a la mesa, y podremos movernos menos para comprar, lo que invita a que echemos un vistazo a lo que nos ofrecen nuestros productores kilómetro cero, que, aunque en ocasiones puedan tener un precio un poco más elevado que las grandes superficies, también nos permitirán descubrir los sabores de nuestras regiones y apoyar a nuestro entorno rural, a la vez que reducimos la huella de carbono.

De la misma manera que cuidamos nuestros regalos y nuestra comida, la decoración de casa también puede ayudarnos a una Navidad más responsable. 

Reducir el uso de elementos eléctricos, crear nuestros propios adornos, por ejemplo, gracias al origami, el patchwork, reconvertir viejos adornos customizándolos en familia con pinturas, telas u otros materiales reutilizables o asegurarnos que si compramos ornamentos vegetales estos tengan raíces y puedan ser replantados o cuidados el resto del año, pueden no solo aportarle un toque de novedad y de diversión familiar a unas Navidades extrañas sino que pueden llegar para quedarse y ayudarnos que las siguientes Navidades también nos ayuden a mejorar un poquito el mundo.

*** Bethlem Boronat es profesora de Gestión de la Reputación y Markting Responsable en EAE Business School Madrid.

Un bróker con gesto de preocupación al teléfono en su oficina.

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