CaixaBankia: cohesión territorial y parón a Iglesias

CaixaBankia: cohesión territorial y parón a Iglesias

CÓDIGO PIN

CaixaBankia: cohesión territorial y parón a Iglesias

8 septiembre, 2020 02:16

Hace tres semanas publiqué un artículo titulado: La difícil fusión de Bankia. En él indicaba que, en estas circunstancias, la única solución para la banca, Bankia en particular, era fusionarse.

Los crecimientos orgánicos a base de aumentar los clientes son casi imposibles en un mercado saturado. En España, en cada manzana hay un par de bares y una sucursal bancaria. La única forma de reducir el porcentaje de gastos generales al ampliar la base de clientes es la fusión de entidades.

En ese artículo indicaba que eran el Banco de España, el Ministerio de Economía y el BCE los que tenían los datos para saber cuál era la pareja más adecuada a Bankia, de propiedad mayoritaria estatal, pero de gestión privada.

La fusión, desde mi punto de vista, empezaba a ser una cuestión urgente. No sólo económicamente. Era más urgente resolver el aspecto político. La verdadera clave de la operación está en este aspecto.

Con ella se consiguen dos objetivos importantes. Uno es relativo a la cohesión territorial de España. El otro es el relativo a mantener una independencia del poder económico respecto al político.

Se consiguen dos objetivos. Uno es relativo a la cohesión territorial de España. El otro a mantener una independencia del poder económico respecto al político

En efecto, CaixaBank cambió la sede social de Barcelona a Valencia cuando en 2017 el procés se lanzó al monte. Bankia mantiene su sede social en Valencia, la de Bancaja, una de las cajas que la originaron. Las sedes operativas de ambas están en Barcelona y Madrid respectivamente.

El presidente de la Comunidad Valenciana ha expresado su deseo de mantener la sede social en su ciudad. Algo lógico, que es además fácil. Evita discutir entre las dos entidades fusionadas algo que es meramente retórico y manda un mensaje claro a los independentistas catalanes. Se dibuja un triángulo: Barcelona, Valencia, Madrid que representa de manera fidedigna lo que la historia reciente enseña. Tres entidades territoriales inseparables, complementarias y sinérgicas.

Se dibuja un triángulo: Barcelona, Valencia, Madrid que representa de manera fidedigna lo que la historia reciente enseña

El otro aspecto político es el alejamiento de la tentación estatalizadora de una parte del Gobierno. Iglesias, UP, quiere crear una Banca Pública. Con Bankia es fácil. Su capital es mayoritariamente estatal; basta con cambiar sus órganos de gobierno nombrando consejeros y directivos "afines" al poder político.

A eso en la reforma de las cajas de los años ochenta del siglo pasado se le llamó "democratización". El resultado quedó reflejado en la hecatombe de casi todas en unas decenas de años.

La ministra de economía, Nadia Calviño, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernandez de Cos, y el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, han elaborado una estrategia a tres bandas que ha desbaratado la codicia de los Unidas Podemos.

El presidente Sanchez ha dicho que, dado lo delicado de estas operaciones, sólo estaban al tanto de ella los ministros económicos del Gobierno. Evidente. Tenía que ocultarlo al mayor enemigo de la operación: su propio vicepresidente.

Me imagino la cara de Iglesias y cofrades cuando saltó la noticia. Se debieron quedar mirando "a las musarañas". Seijas Patiño explica esta expresión como: "mirar a otra parte que a donde se debe, por estar distraído". Mientras Sánchez los distraía con el muletazo de los Presupuestos, les ha metido un gol por la escuadra de los que hacen época.

Si yo fuera mal intencionado le adjudicaría la maniobra a Ivan Redondo, del que todo el mundo habla y nadie sabe lo que piensa hasta que ocurre. Ya lo dije el domingo: en Europa se gobierna poniendo el intermitente a la izquierda y girando a la derecha. Esta es una jugada maestra y cuando se hace, sea del color que sea, hay que reconocérsela.

Esta es una jugada maestra y cuando se hace, sea del color que sea, hay que reconocérsela

Así, no extraña que los grandes capitanes del Ibex 35, el lunes 31 en la Casa de América elogiaran al presidente Sánchez. Seguro que lo sabían y estaban satisfechos. No querían un 'Caballo de Troya' en sus sectores en forma de banca estatal manejada por social-podemitas.

De momento, y siempre que la operación salga adelante, sabemos dos cosas: será difícil recuperar todo el dinero invertido en la salvación de Bankia, casi imposible, y los políticos no pondrán sus manos en ella. Para mí el balance es favorable.

Mi madre siempre dijo: hijos míos que tengamos problemas económicos. Ella sabía que eran manejables, mientras que los otros, en este caso los políticos, tienen mala o ninguna solución.  

*** José Ramón Pin es profesor del IESE.

Escenario preparado para la salida a bolsa de Bankia.

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