Messi: símbolo-declive de la economía

Messi: símbolo-declive de la economía

La tribuna

Messi: símbolo-declive de la economía

29 agosto, 2020 15:54

No es casualidad que Messi se vaya del Barça cuando la economía española muestra síntomas de decadencia. Lo mismo que en el turismo, los competidores están aprovechando el desastre del coronavirus y la incompetencia del Gobierno español, en uno de nuestros "negocios" globales, el fútbol. Se acercan como hienas con cara de rapiña para llevarse entre sus dientes sus despojos.

La Premier inglesa, tiene ya tiene entrenadores y jugadores españoles estupendos o extranjeros que pasaron por nuestros clubs. Es posible que James y Bale acaben en ella. Ronaldo está en la italiana. Neymar en el PSG y el Bayer cuenta apellidos españoles. Rodrigo (Valencia) se va a la Premier. Si Messi acaba en una de estas tres ligas, la nuestra ya no será "la de las estrellas".

Nuestros competidores más directos, están planteando la batalla para quitarnos el liderazgo mundial en el fútbol que, cómo en el resto de la economía, es un negocio global.

No hay que engañarse, todo ello se hace a base de dinero. Como dijo Napoleón, para ganar batallas se necesitan tres cosas: oro, oro y oro. La frase clave del fútbol mundial es: 'business is business'. Las estrellas traen audiencia global, la audiencia global dinero para comprar estrellas y así sucesivamente.

Como dijo Napoleón, para ganar batallas se necesitan tres cosas: oro, oro y oro. La frase clave del fútbol mundial es: 'business is business'

El fútbol es un icono de España. En él, los particularismos autonómicos o locales aumentan la emoción del aficionado. En los campos de refugiados políticos de los países más atrasados se pueden ver camisetas del Real, Barça, Atlético, Sevilla…

Cuando hay un Barça-Madrid se paraliza la actividad en muchos sitios. En Latinoamérica por supuesto. Pero si ya no hay estrellas, si nuestros equipos caen en la Champions (incluso vergonzosamente), los fans se irán desinflando. La 'liga de las estrellas' se estrellará, el negocio bajará y empezaremos un círculo vicioso hacia la decadencia.

¿Es lo que ha olido Messi y su entorno? ¿Aquí no se mejorará su caché y los clubs no van a poder pagar lo necesario? ¿Es mejor irse cuanto antes?

Quizás los rectores de nuestro 'deporte rey' no se estén dando cuenta del desastre que se les avecina. El Málaga hace un ERE a su primera plantilla. Eso es como despedir a los vendedores de una empresa comercial, el final.

Otros clubes hablan de reducción de sueldos ¿Quién va a querer venir para competir en una liga menguante? A los que se escandalizan de las cifras que cobran algunas figuras hay que decirles que son las que mantienen en el candelero un negocio del 1,37% del PIB español (15.700 millones de euros de ingresos), que da trabajo a 185.000 personas y sus 'figuras' pagan buenos impuestos (aunque a veces discrepen con Hacienda).

A los que se escandalizan de las cifras que cobran algunas figuras hay que decirles que son las que mantienen en el candelero un negocio del 1,37% del PIB español

Pero, además, lo de Messi es un símbolo de la decadencia de que el empuje económico español se está agotando. El deseo de una mayor equidad social es loable, pero no hay que matar las gallinas de los huevos de oro. La implantación del Ingreso Mínimo Vital (IMV), los ERTE, los aumentos de subsidios sociales… puede que tengan buenos deseos, pero si a ello se suman anuncios de subida de impuestos (IRPF, a las grandes fortunas, Sociedades, IVA, Especiales…) es posible que acabe con los incentivos para trabajar en España, para ahorrar y para invertir.

Si a eso se añade incapacidad de gestión pública, la decadencia económica está servida. No es extraño que Italia, Grecia, Turquía… nos estén quitando turistas centroeuropeos. Por eso, lo de Messi es sólo la punta del iceberg de lo que está pasando en nuestra economía. Quien no lo quiera ver que se tape los ojos, pero que no diga que no lo avisé.

No quiero acabar sin señalar que Messi se quiere ir de un barco que tiene a gala "ser más que un club". Me refiero a la implicación sentimental, o algo más, del Barça con el procés. Para la temporada que viene sólo hay un equipo catalán en primera: el Barcelona. Mientras, la Comunidad Valenciana (inferior en población y PIB) tendrá cuatro (Villareal, Valencia, Levante y Elche) ¿No deberían reflexionar los catalanes, que llegaron a tener tres en la división de honor? No solo se les van las empresas.

*** José Ramón Pin es profesor del IESE.

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