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El doble rasero de Europa en la liquidación del Popular y los bancos italianos

El Banco Popular ha sido la primera entidad europea en la que la Unión aplica el llamado 'bail in', mecanismo creado para evitar que sean los contribuyentes quienes paguen los rescates. Sin embargo, la liquidación de los italianos Veneto Banca y Banca Popolare di Veneza con dinero público, deja en evidencia el doble rasero empleado por Bruselas en ambos procesos, y pone en duda el verdadero significado de la Unión Bancaria.

26 junio, 2017 10:35

El pasado 1 de junio, el Gobierno italiano y Bruselas alcanzaban un acuerdo para inyectar dinero público a Monte dei Paschi, que, según datos del Banco Central Europeo (BCE), mantenía un déficit de capital de unos 8.800 millones de euros a finales de 2016. A cambio, la entidad debía deshacerse de su cartera de créditos morosos, y habría algunas pérdidas para sus accionistas y tenedores de deuda, pero no las asumirán todas. Serían solo unas pérdidas parciales.

Solo unos días después, la solución de Europa para el Banco Popular era muy diferente. En apenas unas horas se decidió la liquidación de la entidad, pasando sus títulos a valer cero antes de venderla al Santander por un euro. Siguiendo la norma comunitaria, la idea era evitar las ayudas públicas, aunque la operación se llevase por delante toda la inversión de los accionistas del banco. El BCE ordenó y el Mecanismo Único de Resolución se puso en marcha de inmediato. Algo que no ha sucedido tampoco con la liquidación de Veneto Banca y Banca Popolare di Veneza llevada a cabo este fin de semana.

La Comisión Europea ha decidido que, en ambos casos y ¿por interés público y para evitar la inestabilidad¿, la pelota pasa al tejado del Gobierno italiano. Y éste, ha decretado la venta de ambas entidades a Intesa Sanpaolo. Con una notable diferencia frente a la venta del Popular al Santander. La entidad italiana solo se quedará con la `parte buena¿ de Veneto y Banca Popolare, mientras que Santander ha tenido que asumir también la parte tóxica y los activos improductivos del Popular. Además, en el caso de las entidades transalpinas, al no cotizar en Bolsa no habrá inversores que lo pierdan todo. Sí hay inversores en deuda senior y depositantes, que tienen garantizado su dinero por el mecanismo que implementará el Gobierno. Y la única duda está en los tenedores de deuda subordinada, que tal vez sí asuman pérdidas.

Juan José Fernández Figares, director de análisis de Link Securities, explica que Intesa Sanpaolo no podía absorber los activos malos de las dos entidades intervenidas, ¿y es ahí donde entra en juego el Gobierno con dinero público¿. En total, el Estado pagará 5.200 millones de euros para la liquidación  de los bancos, aunque el desembolso final será de unos 17.000 millones de euros si se suman las garantías adicionales.

¿La Comisión Europea temía que si estas entidades caían se podía producir una fuga masiva de depósitos en toda la banca italiana, con lo que la crisis sería casi imposible de manejar. De ahí que haya accedido a un sistema mixto de rescate: los activos buenos para Intesa Sampaolo, mientras que los malos, garantizados con dinero público, irán a parar a un banco malo¿, explican los expertos.

Al final se trata de una interpretación "ad hoc" de las nuevas reglas por la que se pretende evitar que los depositantes y los bonistas senior pierdan dinero, impidiendo así la pérdida de confianza en el sistema bancario italiano. ¿Puede que no sea justo pero dada la debilidad del sistema bancario italiano esta solución es la menos mala¿, explican los expertos.

Fuentes consultadas estiman que la Comisión ha permitido al Gobierno italiano saltarse las normas porque se trata de entidades más pequeñas y con menor impacto en el sistema que el que podría tener Popular, que de momento es el único banco en el que la Comisión ha cumplido el sistema creado hace ahora dos años para resolver crisis bancarias. En nuestro país, por ejemplo, el Banco de España ya ha dejado claro que el Estado no va a poder recuperar los 60.613 millones de euros de ayudas que se han empleado para limpiar el sistema financiero nacional.