El presidente del BCE, Mario Draghi

El presidente del BCE, Mario Draghi Yves Herman/REUTERS Parlamento Europeo

Mercados Máxima expectación

La semana grande de los bancos centrales levanta a los mercados

El Ibex se anota su segunda mayor subida del año ante la expectativa de que se aprueben más estímulos monetarios

Javier G. Jorrín Madrid

Cuando toman la palabra los señores del dinero, el mercado calla y otorga. Esta es la primera semana grande de los bancos centrales posterior al verano y los inversores esperan buenas noticias. Para ellos, buenas noticias significa tener más estímulos, aunque estos estén provocados por la debilidad de la recuperación y la baja inflación. Sea por la causa que sea, lo importante para el mercado es que sirven para animar las compras, y esto es lo que está cotizando en las bolsas en el inicio de la semana.

Las bolsas mundiales vivieron el lunes una sesión de fortaleza que estuvo liderada por el Ibex, que se anotó su segunda mayor subida del año. Un 3,83% que pone al selectivo camino de los 10.000 puntos y que sirve para dar un giro alcista al mercado. Un soplo de optimismo que podría marcar el inicio de un cambio de sesgo del índice después de que el 24 de septiembre, antes de las elecciones en Cataluña, marcara su nivel más bajo desde diciembre de 2013.

Tiene la palabra el presidente

La semana promete grandes noticias de los mayores bancos centrales del mundo. Todos ellos tienen citas importantes y alguna puede resultar clave para el devenir de los mercados. Los inversores están esperanzados y lo han demostrado con este importante salto en las bolsas mundiales en el inicio de la semana.

El primero en tomar la palabra será Haruhiko Kuroda, presidente del Banco de Japón (BoJ). La institución culmina el miércoles su reunión de dos días en la que actualizará su política monetaria y podría anunciar una nueva ronda de estímulos. El país está atravesando un momento complicado y podría dar más potencia a su cañón monetario para tratar de superar sus problemas persistentes.

Los datos del PIB del tercer trimestre podrían confirmar que el país entró en recesión, después de que su economía se contrajese un 0,3% en el segundo trimestre del año y, por si fuera poco, el fantasma de la deflación vuelve a estar muy presente, ya que los precios cayeron en agosto un 0,1% interanual, el primer descenso en más de dos años.

Con este escenario por delante, el país podría echar mano de la herramienta más cómoda y utilizada hasta la fecha, la política monetaria. El Banco de Japón ya imprime 80 billones de yenes cada año, pero podría querer más. “El BOJ puede comenzar a dejar el camino preparado para tomar nuevas medidas expansivas, al final, ampliar su programa de compra de deuda, para este mes”, explica José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España. “Esperamos que aplique más estímulos el 30 de octubre (su próxima reunión) después de confirmar las expectativas de recesión, pero hay un riesgo de que haya un movimiento más temprano esta semana”, indica el equipo de análisis de Barclays.

No muy lejos de Japón, también en el Pacífico, los mercados podrían tener noticias de nuevos estímulos en la reunión del Banco de la Reserva de Australia (RBA) del martes. En este caso, la entidad podría optar por reducir los tipos de interés, que los tiene en el mínimo histórico del 2%. La economía del país está sufriendo un fuerte deterioro por el desplome del precio de las materias primas que exporta a China, por lo que quiere dar un impulso a la recuperación estimulando la demanda interna. Al reducir el precio del dinero, la institución pretende estimular el crédito y así animar la inversión y el consumo. Está por ver si sus intenciones se concretan en una rebaja de tipos histórica.

Occidente culmina la semana

El día grande de los bancos centrales occidentales comienza el jueves con la reunión del Banco de Inglaterra (BoE), aunque en su caso, no se esperan grandes cambios. El país está en un momento muy diferente, con su economía encaminada por la senda de la recuperación y el mercado laboral en niveles cercanos al pleno empleo. El futuro que se ha marcado la entidad es comenzar a subir los tipos de interés para empezar a normalizar su política monetaria, sin embargo, no tiene prisa. De hecho, los líderes de la institución parecen más cómodos con dejar la papeleta de retirar los estímulos primero a la Reserva Federal (Fed). Al fin y al cabo, esto significa que los estímulos en el país durarán más tiempo, lo que también está animando a las bolsas.

Además, el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal publican el jueves las actas de sus reuniones de septiembre. Las dos entidades revisaron entonces a la baja sus previsiones de PIB e inflación, por lo que justificarán su reunión con los datos de las actas. En el caso de la institución europea, el mercado espera conocer si algunos de los miembros de la entidad ya piden un aumento de los estímulos monetarios (el QE europeo). Por su parte, en las actas de la Fed, los inversores esperan descifrar cuándo será la primera subida de tipos en EEUU en casi una década.