Daniel Lacalle

"El inversor debe acostumbrarse a la volatilidad"

Sus posiciones en política y economía son conocidas, pero pocas veces puede exponer sus ideas de inversión.

Lacalle ha publicado cinco 'bestsellers' económicos.

Lacalle ha publicado cinco 'bestsellers' económicos.

  1. Crisis económica
  2. Inversión
  3. Bolsa
  4. Bonos del Tesoro
  5. Letras del Tesoro

Lacalle interviene mucho en la política española con sus opiniones, participa en tertulias televisivas, pero casi nunca se explaya sobre lo que constituye el núcleo de su trabajo diario: sus ideas de inversión. Hoy, con tipos de interés negativos, donde la remuneración de los depósitos es casi inexistente, y hay una gran aversión al riesgo y falta de cultura financiera, los ahorradores e inversionistas se encuentran en grandes dificultades para conservar su dinero.

Como experto y como buen padre de familia, ¿qué consejo le daría a un ahorrador o inversionista español?

La gente tiene que entender que cuando vivimos un periodo de represión financiera en el que los tipos de interés están a cero…

¿Puede aclarar qué es la represión financiera?

Represión financiera es que el valor y el precio del dinero serán cada vez menores por la acción de los bancos centrales o de los gobiernos. Se intenta devaluar la moneda y a la vez que el tipo de interés sea bajo, o sea que el dinero vale menos y se paga menos por él.

El inversor español, que ha sido de sentarse a esperar para descubrir que no ganó nada, deberá cambiar

Punto aclarado…

Una vez que entendemos eso, no podemos esperar rentabilidades históricas del 7% o del 6% con tipos de interés negativos. De lo que tenemos que darnos cuenta es de que la fragilidad del sistema actual lo que generará será oportunidades en las que los ciclos expansivos de los precios de los activos de riesgo serán más cortos y los ciclos depresivos serán más virulentos. Hay que acostumbrarse a la volatilidad.

Entender la volatilidad y conocer la rentabilidad que cada uno desea lograr significa que el inversor español, que tradicionalmente ha sido de sentarse y esperar hasta que pasada una década descubre que no ha ganado nada, tiene que cambiar profundamente. Tiene que darse cuenta de que hay que buscar oportunidades y que debe aprender a vender y a comprar. Hay que pensar en el largo plazo teniendo en cuenta que el corto plazo va a ser mucho más virulento y que la rentabilidad que puedes esperar de los activos de riesgo a largo plazo va a ser baja.

Esto es tremendo para una generación entera. Pienso en las personas que están a punto de jubilar a las que se les ha inculcado que no deben tomar posiciones de riesgo porque ya no van a poder encontrar un ciclo favorable en el cual deshacerse de esas inversiones si las cosas van mal. Lo que usted está diciendo es que ahora, si los ciclos son más cortos y agudos, se precisa una gestión permanente.

Hay que hacer gestión activa, sea personal o sea a través de un profesional. A mí el 90% de la gente que me escribe me dice: 'Es que soy muy bueno para comprar, pero muy malo para vender'. Pues hay que ser más disciplinado a la hora de vender. Es decir si te encuentras, como pasó en 2015, con que en dos meses tienes activos que han subido un 30% o un 40% tienes que vender y no pasa nada, no eres malvado, no eres especulador, estás simplemente aprovechando que el mundo ha cambiado. China ya no crece al 10%, Europa no crece al 3% y Estados Unidos no crece al 4%. Y los tipos de interés no son el 5%, por lo tanto las rentabilidades esperadas son distintas y esa gestión activa te ayudará a generar un retorno compuesto de tu cartera mayor.

El inmobiliario es una buena inversión cuando se trata de dinero que te sobra

Esto se entiende perfectamente con la renta variable, pero qué pasa con la renta fija. ¿Ha muerto la renta fija?

No, la renta fija no ha muerto, lo que ha muerto es la renta fija como concepto de 'yo me compro un bono y vivo del cupón'.

Bueno, esa era la manera tradicional de ahorrar de los norteamericanos…

Claro, lo que pasa es que cuando los bancos centrales se dieron cuenta de que esa era la manera tradicional en que usted ganaba dinero, han dicho, espera que a mí también me gusta eso y voy a quedarme con parte de tu rentabilidad. ¿Qué es lo que ocurre? Que tienes que acostumbrarte a que hay bonos con rentabilidad por cupón negativa que se han apreciado mucho en el mercado. ¿Por qué? Por la percepción del riesgo, por la moneda en que están emitidos, por el valor relativo con respecto a otros bonos. La renta fija es cada vez más parecida a la renta variable porque ya no es un activo de no riesgo, ya no es un activo de baja volatilidad y, desde luego, ya no es un activo para recortar el cupón como se hacía antes.

¿Y hay algunos otros tipos de inversiones que podrían interesar? ¿Qué piensa del sector inmobiliario?

Creo que el inmobiliario es una buena inversión cuando es dinero que te sobra. Las grandes crisis se han creado cuando alguien piensa en el inmobiliario desde el punto de vista de un activo líquido y, sobre todo, si has invertido en él un dinero que necesitas en un determinado instante, porque nunca sabes si podrás salir de él en ese momento. Si lo miras como lo que es, un activo de baja liquidez y que, además, cuando vienen mal dadas es el activo en el que más rápidamente se seca la liquidez, no hay problema.

Entonces, la gente lo que tiene valorar es: primero, que sea un dinero que no necesites y, segundo, que no lo vea como si fuera un bono. Hay mucha gente que me está diciendo 'yo compro inmobiliario porque me da una rentabilidad por alquiler de no sé cuánto'. Y les digo: ¿Y el IBI? ¿Y el impuesto de sucesiones? Claro, vas quitando y al final renta mucho menos que cualquier activo replicable.

En la inversión directa en empresas es donde se pueden encontrar altas rentabilidades

¿Y la inversión directa en empresas?

En España y en Europa tenemos mucho camino que recorrer con respecto a lo que es inversión directa en empresas. Y ahí sí que puedes encontrar altas rentabilidades, pero tienes que ser consciente, como no puede ser de otra manera, de que hay empresas que empiezan y no funcionan -y quiebran- y hay empresas que van muy bien. Lo que tienes que hacer es haber invertido de una manera suficientemente diversificada para que la combinación de lo que funciona magníficamente y lo que quiebra te de una rentabilidad positiva.

Hay excelentes oportunidades de crowfunding -EL ESPAÑOL es un ejemplo- en las que el inversor tiene la oportunidad de saber mucho mejor en qué está invirtiendo, cuáles son los riesgos o las oportunidades, que cuando mira un gran conglomerado que es parte de un índice bursátil.

¿Y si hablamos de diversificación geográfica? ¿Regiones o áreas geográficas donde el dinero estaría más seguro o sería más rentable?

Sustituiría, a la hora de invertir, el concepto geográfico por el concepto de identidad de objetivos en un mundo globalizado. A mí lo que me interesa cuando estoy tomando riesgos en un activo es que el señor que gestiona el activo tenga el máximo nivel de identidad conmigo posible. Es decir, que comparta el riesgo en esas acciones, que tenga una alta exposición y que su objetivo sea que las acciones suban y que la empresa vaya bien porque está tan comprometido en esa inversión como yo.

Eso es identidad de objetivos del accionista minorista con el gestor. Desde ese punto de vista, que es como analizo yo las compañías, tienes un problema en el mundo y es que las grandes empresas de las economías emergentes son estatales. Y cuando son estatales los objetivos de los gestores son distintos a los tuyos.

Si al gestor de una empresa estatal le va mal, su objetivo no va a ser mejorar la productividad o ventas 

Claro, son objetivos políticos y además cambiarán cada cierto tiempo porque los gobiernos suelen cambiar...

Por supuesto. Por lo tanto, cuando inviertes en empresas estatales o semiestatales de mercados emergentes debes ser consciente de que los objetivos de los gestores no son los mismos que los tuyos como inversor. Esto no significa que no puedas hacer un buen negocio, simplemente significa que si le va mal, su objetivo no va a ser mejorar la productividad o aumentar las ventas, sino que su finalidad va a ser, a lo mejor, reducir la inflación del país.

O mantener el nivel de empleo...

Así es, por eso a mí me gusta mirar el mundo desde esa identidad. Y es verdad que cuando lo miras así, es más fácil encontrar empresas anglosajonas que japonesas o brasilleñas.

¿Y rusas?

Rusas depende. Soy un gran fan de algunos compañía rusas que han tenido un objetivo completamente separado del gubernamental a pesar, como pasa en toda Rusia, de tener el apoyo del gobierno. De hecho si miras bien en Rusia, por cada empresa estatal hay una privada que lo hace mejor que esa estatal por cuestiones de identidad con el accionista minoritario. Y es curioso que algunos de los grandes ministros rusos tengan sus inversiones personales en esas empresas.