Somos más longevos y nuestra calidad de vida es cada vez mejor. La irrupción de tecnologías como la inteligencia artificial o el big data en el sistema sanitario nos permiten ya hablar de medicina de precisión, podemos incluso predecir y prevenir enfermedades.

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Marcos Martínez, ingeniero de software sénior en el Centro de Investigación en Informática Biomédica de la Universidad de Stanford, es uno de esos españoles que estudia nuevas formas de avanzar en la medicina personalizada para mejorar la salud y el bienestar humano. Es especialista en informática biomédica.

“La informática biomédica se centra en la aplicación de los sistemas de computación al sector sanitario a todos los niveles, tanto clínico, como apoyo a la investigación y, por supuesto, de gestión”, explica este ingeniero.

Gracias a ella, que analiza, traduce y organiza los datos de un paciente o del propio sistema “podemos optimizar recursos en la gestión, mejorar tanto el diagnóstico como el tratamiento de los pacientes y avanzar en la investigación de nuevas vacunas o fármacos para enfermedades complejas como el cáncer”.

“Actualmente estamos presenciando una gran revolución en informativa biomédica por la combinación de técnicas de inteligencia artificial con grandes volúmenes de datos, lo que se conoce como big data” que permiten recopilar, almacenar y procesar muy rápidamente esos datos generados a través de sensores.

Teleasistencia y monitorización permanente

Los avances en informática biomédica también facilitan la comunicación con los médicos. “Cada día empleamos más nuestros dispositivos móviles para acceder a nuestra información sanitaria de una manera más ágil y sencilla”. Tanto la gestión de consultas como el empleo de la receta digital se han instalado en nuestras vidas de una manera natural

Con la pandemia la teleasistencia se ha convertido en una de las grandes armas para salvar el problema del distanciamiento social. “Las consultas por videoconferencia serán cada día más habituales”, pronostica Martínez. Y si le añadimos que “estaremos cada vez más monitorizados por wearables que controlarán nuestra frecuencia cardíaca, presión arterial o niveles de azúcar en sangre, el médico puede tener en tiempo real la información necesaria para realizar el mejor diagnóstico".

Las tecnologías marcan los avances en el sistema sanitario. “Ya estamos comprobando cómo la IA es capaz de realizar mejores diagnósticos que los especialistas. Con nanotecnología podremos monitorizar nuestro cuerpo desde el interior y, gracias a las técnicas de secuenciación del ADN, conseguir tratamientos y fármacos personalizados para cada paciente”.

Doctor en Ingeniería Informática, este gallego afincado en California reconoce que en España hay “mucho talento, grandes especialistas y muy buen trabajo de investigación”. Pero lamenta que una parte importante de ellos no pueden continuar con sus proyectos por la falta de apoyo financiero. "Se pierde así mucho esfuerzo y dinero que se ha invertido durante años en líneas prometedoras”.

Convencido de la necesidad de colaboración con pequeñas empresas, apuesta por apoyar “a esas startups para el desarrollo de tecnologías que podamos aplicar en nuestro sistema sanitario sin tener que depender de tecnologías generadas en el extranjero

Insiste: hay que retener el talento. “Es muy bueno que los investigadores salgan fuera para formarse, pero España debe contar con mecanismos para recuperar todo este talento que está aportando beneficios a otros sistemas”.