Buenos días, queridos suscriptores y lectores de EL ESPAÑOL que seguís la retransmisión de este acto en directo, pendientes de lo que aquí se diga; queridos participantes, señoras y señores.

Señor presidente del Gobierno: es un honor y sobre todo un gran estímulo contar con su presencia en este Primer Foro Económico Español, 'Wake up, Spain!'.

Especialmente hoy, en medio del drama que nos azota, usted no es tan solo el líder de un partido o el jefe de un gabinete de coalición. Como presidente del Gobierno de España, usted encarna el poder ejecutivo que emana de la soberanía de la Nación.

Como presidente de todos los españoles, usted dispone de los resortes legales, del poder legítimo, para influir en nuestro futuro en común. En cualquier circunstancia sería una responsabilidad enorme.

En esta situación tan grave, es un imperativo nacional que usted acierte y todos deberíamos tratar de contribuir a ello.

De igual manera, con el mismo reconocimiento, con la misma expectativa y esperanza, recibiremos a las tres vicepresidentas, a los cinco ministros, a los ocho presidentes de comunidades autónomas y a los ocho alcaldes de municipios grandes y pequeños que van a participar en estas jornadas.

Unos pertenecen al partido del gobierno y otros al de la oposición. Todos deben ser objeto de crítica y escrutinio, pero también, es hora de decirlo, merecen ayuda y comprensión, cuando luchan a brazo partido, y eso nadie lo pone en duda, contra una calamidad global como la pandemia.

'Wake Up, Spain!' es una llamada a la acción, una plataforma de encuentro y un ámbito de tregua al servicio de esa acción

Lo mismo cabe decir de todos los líderes empresariales convocados a este foro que, además de defender el patrimonio de sus accionistas, han dado sobradas muestras de su responsabilidad social.

O de los profesores convocados como especialistas en tecnologías de vanguardia en las mejores universidades del mundo.

He aquí el punto de reunión entre la ciencia, la industria y la política. La aleación de los mejores metales de nuestra civilización.

Este no es un foro de debate partidista, ni tan sólo un ágora de discusión intelectual. Nuestra sociedad tiene suficientes cauces para lo uno y lo otro.

Los encendidos debates sobre la gestión de la pandemia o las estrategias de recuperación económica ya se están produciendo en los parlamentos, en los ateneos, en los 'think tanks' y en los medios de comunicación. Amplificados ahora por esta campaña electoral de Madrid que afecta a toda España.

No. 'Wake Up, Spain!' es otra cosa. 'Wake Up, Spain!' es una llamada a la acción, una plataforma de encuentro y un ámbito de tregua al servicio de esa acción. En definitiva, una palanca práctica para la recuperación.

Como escribió uno de nuestros grandes novelistas, al iniciar la primera de sus obras magnas, “se acabó el divagar”. El tiempo apremia. Las empresas crujen bajo el peso de los costes sin ingresos, los ERTE siguen sin vaciarse, el paro crece, la pobreza y el riesgo de exclusión aumentan.

Los fondos Next Generation van a suponer el mayor estímulo jamás inyectado a la economía española

'Wake Up, Spain!' es un toque a rebato, dirigido al mismo tiempo a las Administraciones Públicas, a los agentes sociales, a los investigadores y a todas las empresas, desde los gigantes del Ibex a las más innovadoras start ups.

Es un toque a rebato, pero no una llamada de auxilio, atrapada en la impotencia. Porque el auxilio ya está en marcha.

Aún no hemos salido de una catástrofe de una dimensión que nunca pensamos que nos tocaría vivir, pero ya tenemos un instrumento acorde a las circunstancias. La potencia existe porque el banderín del Séptimo de Caballería tiene grabadas las estrellas de la Unión Europea.

Los fondos Next Generation van a suponer el mayor estímulo jamás inyectado a la economía española, hasta el extremo de que pueden convertir nuestra necesidad en virtud, nuestro hundimiento en recuperación y nuestra crisis en transformación creadora.

Para canalizarlos, el Gobierno va a presentar un Plan basado en cuatro pilares, pactado con la Comisión Europea y en estrecha sintonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 20/30 de las Naciones Unidas.

Podríamos decir que existe un consenso universal en torno a la digitalización, la sostenibilidad, la cohesión social y territorial y la igualdad fruto de la educación como grandes vectores del progreso humano.

Para afrontar esos objetivos, España debe cumplir dos requisitos:

Por un lado, implementar las reformas que nos reclaman las autoridades europeas para que los fondos Next Generation encuentren el terreno fértil de la eficacia y no caigan en el erial baldío del populismo.

España no es esa caricatura de su pasado trágico que, desde el extremismo político y mediático, algunos nos suministran cada mañana, repetida como farsa

Por el otro, generar proyectos transformadores que aporten valor añadido y aceleren la modernización y la competitividad de la economía de manera estructural.

De eso trata 'Wake Up, Spain!'. De los Fondos Europeos y los proyectos españoles.

¿Qué podemos aportar desde EL ESPAÑOL, Invertia y nuestro vertical D+I, Disruptores e Innovadores, además de la lucidez y el entusiasmo que emana de un equipo admirable en el que no quiero dejar de mencionar a nuestra directora general Mamen Vázquez, a la directora de eventos Susana Pardo, al responsable de Invertia Arturo Criado y al líder de D+I y alma máter de 'Wake Up', Rafa Navarro?

¿Qué podemos aportar? Precisamente eso, una llamada permanente a la Disrupción y a la Innovación.

También, como digo, un espacio de encuentro abierto y transparente, descargado de banderías y exento de toda bilis -¿qué utilidad tiene la bilis?-, para que administraciones de distinto signo y empresas de distinto tamaño colaboren para pasar con nota bien alta este examen de reválida.

Si, como decía un gran dramaturgo norteamericano, “un periódico es una sociedad hablándose a sí misma”, nada deseo tanto como que el espejo de EL ESPAÑOL haga justicia a los españoles de este siglo XXI.

A esta nación emprendedora, educada en la libertad, amante de la justicia, vitalmente solidaria y volcada hacia el progreso.

España no es esa caricatura de su pasado trágico que, desde el extremismo político y mediático, algunos nos suministran cada mañana, repetida como farsa.

El futuro empieza ahora. El momento es este. 'Wake Up, Spain!' No será cuestión de un año, ni de dos, ni de tres. Este será un foro permanente porque permanente debe ser nuestro entusiasmo transformador

España ya no es el predio de las palabras como puños, por mucho que haya minorías empeñadas en transformar las frases frenéticas en conductas frenéticas.

España es una democracia asentada. También amenazada y perfectible. Pero es un país pionero en la protección de los derechos civiles, líder en la cobertura de fibra óptica, abanderada de las energías renovables y dotada de unas redes viarias y un ecosistema social envidiados en el mundo.

Sabemos que el toque a rebato de 'Wake Up, Spain!', este nuevo rugido del león de EL ESPAÑOL, no sonará en un valle oscuro y vacío.

Nuestras empresas están entre las mejores del mundo en sectores decisivos como las telecos, la energía, la distribución, las infraestructuras, las finanzas, los seguros, el transporte o el turismo.

Y nuestros investigadores descuellan en las más reputadas universidades cuando se trata de inteligencia artificial, hidrógeno, ciberseguridad, computación cuántica o informática biomédica.

Claro que hay alguien ahí. Basta comprobar como nuestro primer aldabonazo, convocando este 'Wake Up, Spain!', encontró enseguida un eco formidable y una respuesta abrumadora, traducida en estos ciento cincuenta ponentes, en estas cinco docenas de empresas que, encabezadas por EY y Microsoft, se han convertido en miembros de este gran Foro Económico Español.

Autoridades, empresarios, líderes sociales, investigadores: vosotros constituís los Estados Generales del Reino de España. Pero no habéis venido a lamentar nuestras dolencias sino a proponer cómo remediarlas.

La pandemia nos ha mermado, mutilado, bloqueado y maniatado; pero también ha barrido cualquier excepcionalismo lastimero. Para el virus, España no ha sido diferente y para la recuperación, tampoco debe serlo.

Los fondos Next Generation no son un narcótico para atenuar un estado de postración pasiva y conformista. El amanecer sería demasiado amargo.

Cuando la Unión Europea apruebe nuestro plan, contaremos con el mayor revulsivo capaz de acelerar la mutación de lo que somos en lo que queremos ser, la gran metamorfosis de nuestras vidas.

Ocurrirá este mes. El futuro empieza ahora. El momento es este. 'Wake Up, Spain!' No será cuestión de un año, ni de dos, ni de tres. Este será un foro permanente porque permanente debe ser nuestro entusiasmo transformador.

'Wake Up, Spain!' Abramos bien los ojos. Es hora de despertar. Es hora de desperezarse. Es hora de desconformarse.

Pongamos las ilusiones, los proyectos, las visiones y revisiones, de una vez en orden de combate. Reconozcámonos. Coordinémonos. Concordémonos que viene de concordia. Sumemos nuestras fuerzas. Y levantémonos juntos.

***Discurso de Pedro J. Ramírez en la inauguración de 'Wake Up, Spain!', antes de la intervención del presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, en este mismo foro.