El Español
Opinión

Vitamina D y la Protección Solar

Ahora que viene el verano y el buen tiempo es el momento de recargar nuestras reservas de esta importante vitamina.
Marta Mosquera Parrado
Por Marta Mosquera Parrado

La vitamina D está de moda. Desde hace unos años, su cuantificación forma parte de las analíticas sanguíneas que nos solicitan nuestros médicos y a todas horas escuchamos en la farmacia el comentario de: “tengo la Vitamina D muy baja y me han dado un suplemento”.

En esta era pandémica ha cobrado especial importancia, ya que además de estar involucrada en muchos procesos de la salud ósea, es imprescindible para mantener un buen estado de la salud cardiovascular, procesos intestinales, enfermedades respiratorias e incluso y fundamental para mantener una buena salud del sistema inmune. 

Se supone que somos un país soleado, y que deberíamos tener los mejores datos de vitamina D de Europa, pero hay una gran prevalencia de déficit de Vitamina D en nuestra población. ¿A que se debe?

¿De dónde obtenemos la Vitamina D?

Se obtiene de diversas vías: de la alimentación, de la radiación solar y de los suplementos.

  • Comida: Los alimentos más ricos en vitamina D son los lácteos, la yema del huevo, vísceras y el pescado azul (salmón, caballa, atún, arenque...).
  • Sol: En teoría 30 minutos tres veces a la semana sería suficiente para sintetizar hasta el 90% del requerimiento de Vitamina D en un adulto. Pero esto dependerá de la hora del día en que tomemos el sol, si somos más blanquitos o más morenos de piel, si estamos en otoño o primavera y del uso de fotoprotección solar.
  • Suplementos: no me refiero exclusivamente a los suplementos farmacéuticos de vitamina D recetados por el especialista, sino también a aquellos alimentos que desde hace años están suplementados con Vitamina D para ayudarnos: leches, cereales, yogur, mantequillas, zumos… 

Viendo el déficit general de la población, desde hace años se comenzó a suplementar ciertos alimentos, igual que sucedió con el iodo y la sal yodada.

¿Qué ocurre si uso protección solar y tengo déficit de Vitamina D?

Siempre debemos usar protección solar. Siempre. Independientemente de si tengo déficit o no de vitamina D. 

El riesgo que asumimos al exponernos al sol durante cierto tiempo sin protección solar es mucho mayor y tiene implicaciones en la salud mucho más serias que el objetivo de aumentar nuestros niveles de vitamina D.

Para esos casos en los que hay un déficit importante están los suplementos y los medicamentos.

Es cierto que al usar el protector solar, disminuimos la síntesis de Vitamina D, ya que los rayos UVB no pueden trasformar el colesterol en vitamina D3, pero es importante resaltar que para usar correctamente la protección solar (a un adulto un bote de 200gr nos debería llegar para 6 aplicaciones… y todos sabemos que normalmente el bote de crema solar nos dura el verano entero) debemos ponernos el fotoprotector de forma correcta:

  • Mínimo 30 minutos antes de la exposición solar
  • En cantidad suficiente: la regla de los dos dedos (ponemos crema en dos dedos, desde la yema del dedo hasta la mano, y aplicamos esa cantidad en cada zona: dos dedos para la cara, dos dedos para un brazo, dos dedos para el otro brazo….)
  • Y reaplicar después de cada baño o cada dos horas.

Esta sería la forma correcta de aplicar el protector solar, pero casi nadie lo hace de forma correcta por lo que podemos decir que “algo” de Vitamina D siempre sintetizamos.

La vitamina D es liposoluble, lo que quiere decir que se almacena en nuestro organismo. Aprovechemos estos meses de verano y  las nuevas medidas anti-covid para pasar el mayor tiempo posible al aire libre, pero siempre protegiendo nuestra piel.

Marta Mosquera Parrado
Marta Mosquera Parrado
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Farmacéutica Especialista en Análisis Clínicos y Titular de la Oficina de Farmacia en la Ciudad Vieja de A Coruña. Directora Médica en Laboratorio Eurofins - Megalab.