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Secretario general de Anfaco: "Me preocupa el poder de compra y el comportamiento del consumo"

Roberto Alonso, al frente de la principal asociación nacional del sector mar-industria, con un 60% de representación gallega, asegura que el contexto no es favorable. A pesar de las dificultades, el incremento del valor de las exportaciones en 2021 (respecto a 2019) fue del 13%, hasta los 4.500 millones
Roberto Alonso, secretario general de Anfaco-Cecopesa.
Roberto Alonso, secretario general de Anfaco-Cecopesa.

Ingeniero industrial de formación, el actual secretario general de Anfaco-Cecopesca, Roberto Alonso, cuenta también con un máster en Innovación Industrial y Optimización de Procesos por la Universidad de Vigo y el programa LEAD de la Universidad de Stanford en Innovación Corporativa. Además, es director del Observatorio de la Trazabilidad de Funpromar y ha sido nombrado recientemente presidente de del Comité Europeo Interprofesional del Atún Tropical (Eurothon).

Aunque reconoce un momento altamente complicado para el sector, con numerosos desafíos a los que hacer frente, los datos avalan el buena hacer y el enorme impacto de una industria clave para la comunidad. De las 258 empresas que componen esta asociación del sector mar-industria, con una facturación superior a los 10.200 millones de euros y 25.000 empleos directos, el 60% se sitúa en Galicia.

Aunque ya conocía perfectamente el trabajo de la asociación recoge el testigo de un cargo ocupado por la misma persona durante más de tres décadas. ¿Cómo han sido los primeros meses al frente de Anfaco?

Parece ayer cuando celebramos la Asamblea General. Han sido 6 meses de mucho trabajo, tanto interno con cambios, notarías, reuniones, etc., como externo, con compromisos en Europa y Asia, donde por ejemplo representamos a la industria europea en la Infofish Tuna Bangkok. En Anfaco-Cecopesca existe un equipo de 115 personas altamente comprometidas y cualificadas, especializadas en las palancas clave del sector mar-industria: innovación, legislación alimentaria, comercio, laboral, transición verde y digital, acuicultura, técnicas analíticas, normativas de calidad, y un largo etc. Mi objetivo es continuar el proyecto singular de esta Organización y, por tanto, recoger el testigo como indica, tras una trayectoria intachable del anterior secretario general, Juan Vieites.

¿Cuáles son los principales desafíos del sector ante la complicada situación económica que se vive actualmente (inflación, precios de la energía, guerra de Ucrania...)?

El contexto no es favorable, puesto que operativamente desde la pandemia hemos visto un desajuste logístico y en oferta, que derivó en dificultades mayores de abastecimiento de materia prima junto con el inicio de la guerra, siendo algunas tan destacables como el aceite de girasol, sin olvidar al impacto global de la energía con todas sus derivadas. Nuestro sector se dedica principalmente a la producción de alimentos para el gran consumo, por tanto el poder de compra es un factor clave en la demanda que analizamos continuamente. En los lineales de compra nos jugamos la elección, ante un consumidor que no renunciará ni un ápice a la calidad pero que priorizará y seleccionará con detalle su cesta elegida. Ya detectamos descensos en volúmenes de venta para determinadas categorías que alcanzan los dos dígitos, si bien somos cautos mientras esperamos al cierre anual, pues la Navidad es un periodo importante.

La escasez de aceite de girasol supuso un problema para el sector, que se planteó la posibilidad de utilizar otros tipos de aceites vegetales en sus elaboraciones, llegando algunas compañías a realizar pruebas concretas. ¿Cómo está ahora la situación? ¿Se sigue trabajando en estas alternativas?

Ucrania suponía aproximadamente el 80% del aceite de girasol consumido en España, entre industria alimentaria y consumo directo. Para la producción de conservas de pescados y mariscos, se emplean en España alrededor de 120.000 toneladas de aceites vegetales, de los cuales aproximadamente 80.000 toneladas son de aceite de girasol. El restante, aceite de oliva y virgen extra principalmente.

Como puede comprender, el inicio de la guerra supuso un freno exportador del principal país productor, que derivó en tensiones muy graves en la industria. Si bien, hemos de destacar el buen trabajo realizado por toda la cadena en España, que buscó alternativas de suministro en países como Sudáfrica y gestionó planes de contingencia que resultaron exitosos y permitieron mantener la actividad. Además, en colaboración con el apoyo de nuestra Organización, la Aesan permitió mayor flexibilidad en el etiquetado ante imprevistos de aprovisionamiento, que actualmente parecen resueltos.

"Para la producción de conservas de pescados y mariscos, se emplean en España alrededor de 120.000 toneladas de aceites vegetales, de los cuales aproximadamente 80.000 toneladas son de aceite de girasol"

Respecto las alternativas en los líquidos de cobertura, recalcar que este sector se fundamenta en la innovación, existiendo dinámicas de mejora y creatividad innatas. Por ello mismo, tan pronto existieron inquietudes, se empezaron pruebas con alternativas como la soja, que finalmente no han sido necesario emplear. Transmitir confianza en el know-how, resiliencia y respuesta del sector en los momentos de crisis.

¿Cómo está haciendo frente el sector a los elevados precios de la energía?

Lo primero, con medidas de eficiencia energética, incluyendo sus procesos térmicos más importantes y etapas eléctricas, como el frío industrial; lo segundo, con buena gestión del negocio, basada en optimizar los costes y planificar los gastos variables; y lo tercero, repensando sus propuestas de valor para hacerlas más atractivas a las necesidades de los consumidores y clientes.

Me preocupa especialmente el poder de compra y comportamiento del consumo en los hogares y canal Horeca. Por tanto, la internacionalización, palanca clave de competitividad, es otro de los factores que se posiciona como salvavidas. La exportación y cultura de diversificación, parece ayudar en este momento con una promoción que se refuerza en drivers, como salud, versatilidad, sostenibilidad, etc. Y es que, permítanme decirlo, el consumo de pescados y mariscos, al menos dos veces por semana, es totalmente recomendable por sus micronutrientes esenciales, calidad proteica, y sobre todo en pescados azules su Omega3. Reforcemos nutricionalmente el mensaje, pues todos queremos tener una mayor longevidad y calidad de vida.

Internacionalización al alza

Mercados internacionales y visibilidad internacional. ¿Sigue al alza? ¿Nos puede aportar algunos datos?

Por supuesto. Exportamos productos del mar a más de 140 países de los 5 continentes, siendo Europa el principal mercado y motivo de defensa del llamado level playing field. En 2021 se incrementaron sobre 2019, pre-pandemia, un 3% en volumen las exportaciones españolas de pescados y mariscos y un 13% en valor, superando los 4.500 millones de euros. Es destacable las conservas y preparados de pescado y marisco, con un incremento de 2021/2019 del 10% en volumen, superando las 225.000 toneladas y 14% en valor. La conserva de atún, producto más importante en exportación del mar, es una producción española que se exporta en más de un 50% cuyos destinos son en un 87% Europa.

Continuando con lo anterior, deseamos que la Comisión Europea siga trabajando en prevenir que países con tarjeta amarilla por pesca ilegal, conocida como Indnr, sigan siendo principales exportadores en nuestro mercado. Es una competencia desleal, que pone a las industrias europeas en desventaja y retiene el crecimiento bajo el modelo europeo. Precisamente, una industria de transformación europea fuerte y líder, es aquella que con su intervención en origen permitirá mejorar la gestión pesquera sostenible y gobernanza sin perder nuestra soberanía alimentaria. Un concepto tan lógico que repito, vemos incoherente con determinadas decisiones regulatorias y cuyo exponente lo vemos en el propio abastecimiento restringido de materia prima con las herramientas comerciales dispuestas, que no dan respuesta a nuestras necesidades. Específicamente, hablo de la necesidad de elevar los contingentes arancelarios autónomos.

¿Cómo están trabajando las compañías aspectos clave para el desarrollo industrial como la innovación o la sostenibilidad?

Como regla general, como sector mar-industria podemos innovar en nuestros procesos, productos y modelo organizacional. Las empresas asociadas abarcan todos estos aspectos, por ejemplo, en proceso digitalizando, tomando datos, implementando visión artificial y optimizando las relaciones entre etapas, totalmente trazables, con inteligencia artificial o mediante maquinaria con tratamientos de conservación emergentes; en producto, con nuevas presentaciones listas para consumo, sistemas de cierre o recetas adaptadas al gusto del consumidor, certificando drivers de consumo, propiedades funcionales, etc.; y finalmente en el propio modelo, aprovechando conceptos de economía circular y valorizar cada subproducto con potencial, en industria farmacéutica o alimentación animal, por ejemplo. Destacar que los productos del mar transformados por las empresas asociadas son medioambientalmente sostenibles, pues el cumplimiento de la normativa implica dicha sostenibilidad.

En ese desarrollo sectorial, Anfaco-Cecopesca participa anualmente en más de 80 proyectos de I+D+i, de los cuales la colaboración con empresas del complejo mar-alimentario suponen el éxito. Me gustaría destacar el Centro Tecnológico como palanca de innovación abierta y agente clave del ecosistema de I+D+i para el sector. Les invito a seguir nuestras Redes Sociales para comprobar el empuje creativo y práctico de los investigadores y proyectos en curso.

Aunque es una asociación nacional el peso de Galicia entre las empresas que forman parte de Anfaco es enorme. ¿Cuáles son las principales demandas de las firmas gallegas en la comunidad?

Como bien indica, Anfaco-Cecopesca nació en 1904 como Asociación de conservas de la ría de Vigo, hasta convertirse actualmente en la Organización más representativa del complejo mar-industria español, que defiende los intereses de sectores clave, como ahumados, salazones, congelados, platos preparados, aceites y harinas pescado, etc. y por supuesto conserva, impulsando soluciones y diálogo con los productores de materia prima, como atuneros, bateeiros, etc. Las comisiones de trabajo internas son plurales, y de ahí democráticamente emanan propuestas de actuación. Realmente es el poder de la unión y la profesionalidad, basada en el soporte del Centro Tecnológico, como eje de respuesta rigurosa y científica. Actualmente son 258 empresas asociadas, con una facturación superior a los 10.200 millones de euros y 25.000 empleos directos. Del total por comunidades autónomas, un 60% del total empresas asociadas, aproximadamente, se sitúan en Galicia.

Anfaco-Cecopesca nació en 1904 como Asociación de conservas de la ría de Vigo, hasta convertirse actualmente en la Organización más representativa del complejo mar-industria español.

Las demandas se extrapolan a todas las Administraciones con competencias. Si hablamos de Seguridad jurídica, por ejemplo, demandamos un Reglamento de Costas que genere certidumbre a las empresas situadas en dominio público marítimo-terrestre, en algunos casos centenarias respetando su relación con el medioambiente; en cuestiones de apoyo económico, solicitamos que se activen las medidas de compensación por sobrecostes derivados de la guerra de Ucrania al amparo del FEMP, o al gobierno central en una notificación específica a la Comisión Europea para activar un Perte Mar-Industria que impulse la inversión; necesitamos asegurar un abastecimiento competitivo para la industria con el contingente arancelario autónomo de productos de la pesca adecuadamente dimensionado; una normativa de Denominaciones comerciales en España que atienda a las restricciones operativas de la transformación, o un freno en políticas de transición verde, como el impuesto al plástico, que generan mayor inflación por la vía impositiva. Asimismo, un refuerzo en la promoción de productos del mar, un descenso del IVA en todos los productos del mar o mayores políticas de formación especificas para industria del mar, una revisión de la normativa europea de minimis para elevar su importe históricamente bajo a otras industrias alimentarias, un reglamento de control que no imponga nuevas trabas, evitar modificaciones del contrato fijo-discontinuo sin diálogo social, etc.

Suelo indicar que existen más de 30 dosieres de defensa sectorial por regla general en nuestra mesa, y créame que necesitan de una reflexión trabajada y una acción coordinada dentro de España, Bruselas y en ocasiones hasta con países de la Unión Europea. Por ello, es muy importante nuestra presencia en los principales órganos de representación, tanto de entidades españolas como comunitarias, a las cuales solemos dedicar una parte importante de recursos: consejos consultivos, asociaciones europeas, hubs, federaciones, confederaciones, etc.

Están trabajando en diversos proyectos europeos y con universidades, ¿podría destacar alguno de los que resulten en estos momentos más interesantes para el sector?

Citaré los más recientes publicados desde Anfaco-Cecopesca. El proyecto Rhodogal, trabaja en el desarrollo de metodologías y técnicas de cultivo de dos macroalgas rojas en sus parámetros lumínicos, nutrientes, aireación etc., que permitan obtener gran cantidad de ejemplares en un periodo de tiempo más breve y sirvan como germen del crecimiento económico azul que se busca. Asimismo, el proyecto Fish4fish ha hecho realidad el aprovechamiento de subproductos de crustáceos para crear un envase activo que ayuda a prolongar la vida útil del producto, reduciendo un 30% la emisión de CO2 en su fabricación y es biodegradable. También citar el proyecto Mussel Go, que pretende dar respuesta a un reto para el sector mejillonero, el cultivo de semilla de mejillón en criaderos, o proyectos de envergadura industrial, como la Unidad Mixta de consolidación con Emenasa, que ha permitido consolidar las posibilidades de la tecnología hiperespectral.

Los proyectos buscan obtener resultados tangibles, con impacto y novedosos sobre el estado del arte actual. Existe un equipo fantástico de investigadores con capacidad de resolver adaptándose a los asociados.

Ha sido nombrado recientemente presidente del Comité Europeo Interprofesional del Atún Tropical (Eurothon). ¿Qué implica este nombramiento para usted y para Anfaco-Cecopesca?

Por supuesto es un reconocimiento para Anfaco-Cecopesca, como Organización singular y de referencia en el complejo mar-industria, y su conocimiento de la cadena de valor atunera. El atún tropical es una especie compleja, por su carácter migratorio, distribución en alta mar, y con una gobernanza internacional difícil y con reglas en continua evolución. Mi elección como presidente implica un reto que asumimos con compromiso, dadas las incertidumbres que rodean al sector en su momento actual, con una exportación fuertemente ligada al mercado comunitario, en el cual competimos en desventaja, y un consumo interno menguante por la inflación. Debemos seguir trabajando en prevenir decisiones de Bruselas perjudiciales para la industria de productos del mar europea, siendo Eurothon una palanca adicional y referente con ese cometido, como interprofesional que aglutina a toda la cadena de valor de los principales países: Italia, Francia, Reino Unido, Portugal, etc. Actualmente estamos diseñando el plan de trabajo para 2023.

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