Iago Moreno, el joven del balcón que atiza a Vox por su cacerolada contra el gobierno.

Iago Moreno, el joven del balcón que atiza a Vox por su cacerolada contra el gobierno.

Sociedad

Quién es el joven viral del balcón contra Vox: Iago, un jinete errejonista de la escuela privada

En un vídeo, 'atiza' desde su balcón a todos los que han organizado la cacerolada contra el Gobierno. 

6 abril, 2020 21:33

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Iago Moreno, el pasado sábado, se hizo viral por responder a todos los que, en su calle, cacerola en mano, clamaban contra el Gobierno y su gestión de la crisis del coronavirus. “Os callasteis con los recortes, con la corrupción del monarca, con la Gürtel, con la Púnica (…) Con todos los casos de corrupción de la clase política del bipartidismo”, empezaba su alegato, desde su balcón, ‘atizando’ a la derecha.

“Ahora salís a darle a la cacerola. Vergüenza, vergüenza me daría dividir a nuestro pueblo en un momento tan difícil. Porque eso es lo que sois, gente de la más baja ralea moral. Se os tendría que caer la cara de vergüenza, que lo recuerde toda España, que jamás lo olvide, que en este momento de nuestra historia estabais haciendo esto mientras holanda nos insulta y mientras la Unión Europea hace lo mismo de siempre, robar nuestra soberanía, acabar con los derechos de la clase trabajadora que vosotros dejasteis privatizar. Venís aquí a hacer el tonto con una cacerola. Pues muy bien, señores, es lo que os queda”, termina su vídeo.

Pero bien, ¿quién es Iago Moreno, el ‘azote’ de la derecha? Noventa, en un hilo de Twitter, lo ha ido desmontando: “Sociólogo por la Universidad de Cambridge. Podéis leer lo último que he escrito en Jacobin Magazine, Contexto, La Trivial y escucharme en Trasel Covid-19”. Así se define en su cuenta de Twitter. Pero hay mucho más. De no ser así, no se habría hecho viral ni tampoco estaríamos hablando de él.

Iago Moreno ha sido uno de los hombres de Iñigo Errejón desde que este dejara Podemos para formar parte de Más Madrid primero y de Más País después. Es, de hecho, uno de los que llevan El Observatorio, un “espacio de comunicación política”, agencia de comunicación y laboratorio de ideas de los afines a Iñigo. Y es parte activa de La Trivial, una revista de divulgación teórica y cultural, feminismo, ecologismo, política e información y análisis internacional.

Pero eso, de nuevo, es lo de menos. Su gran labor en la izquierda la llevó a cabo como parte del equipo que dirigía la campaña de Iñigo Errejón con Más País y que consistía, entre otras codas, en hacer canciones. Todo esto, compaginándolo con viajes por Cuba, Venezuela, Bolivia y Argentina durante sus procesos electorales, apoyando a los movimientos/gobernantes de izquierda. No se sabe, realmente, con qué ingresos, pues nunca tuvo un empleo tras terminar la carrera en 2019.

¿Hijo de taxista?

Iago Moreno, en numerosos tuits, ha presumido de ser hijo de taxista. “Orgulloso de ser hijo y nieto de taxista. Hoy defienden en Madrid y Barcelona la dignidad de gente trabajadora, de la España que madruga. Contra Uber, Cabify y demás multinacionales que nos roban los derechos, nos tendrán a todos en pie”, escribía.

Pero, sin embargo, su padre se licenció en medicina hace 30 años y es cirujano y especialista en oftalmología. Trabaja en el hospital público y tiene su propia clínica. En Ourense, con su trabajo en el hospital público, ganaría más de 37.000 euros, situándose en el percentil 90 de los que más ganan según el Instituto Nacional de Estadística.

Por eso, él –siempre según el hilo de Twitter– se crió montando a caballo. “Uno de los hobbies más practicados y que mejor definen a la clase trabajadora española: la equitación”, ironiza Noventa. Fue a un instituto privado, donde pagó del orden de 40.000 euros y a una universidad privada, Cambridge, donde también se pagan más de 20.000 euros por curso.

Pero, mientras estudiaba, seguía promulgando su ideología de izquierda y, tras el paso en falso de la candidatura de Errejón al congreso de los diputados, sigue escribiendo en Contexto y en otras publicaciones. A la vez que no veía con buenos ojos que sus padres, devotos y firmes simpatizantes de Más País, contrataran a una limpiadora para su casa.