¿Qué harías si supieras que el mundo va a llegar a su fin en dos semanas? Las listas de cosas que hacer antes de morir son un clásico en la ficción, pero en el caso de Two Weeks To Live, la serie que ha estrenado hoy HBO España, tiene una particularidad, que el fin del mundo no es real (al menos no de forma literal), aunque así lo crea su protagonista. Sin embargo, ella cree que la llegada del apocalipsis es inminente y con eso en la mira, hay solo una cosa importante que tiene que tachar de su lista: vengarse del asesino de su padre.

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Maisie Williams es Kim en esta historia de seis episodios creada por Gaby Hull (We Hunt Together) para BBC, y su primer papel en televisión después de Juego de tronos, recuerda mucho a su Arya Stark. Es una joven con hambre de venganza por la muerte de su padre (asesinado ante sus ojos cuando solo era una niña), preparada en el uso de armas, la lucha cuerpo a cuerpo y tácticas de supervivencia y, sí, también tiene una lista: "cosas que hacer en el mundo real". 

Kim ha crecido totalmente aislada de la civilización junto a su Tina, su madre (Sian Clifford, Fleabag), y cuando cumple 21 años, decide que es el momento de coger carretera y manta para salir a tachar cosas de su lista. Como si fuera Once de Stranger Things o Villanelle de Killing Eve, se enfrenta al mundo con inocencia, porque no sabe cuánto cuestan las cosas ni muchas otras cosas básicas pero, como esos personajes que mencionamos, también sabe defenderse sola y deja un río de sangre por donde pasa. 

Sian Clifford interpreta a Tina, la madre de Kim. HBO

A su aventura se unen otros tres personajes y juntos deberán salir de las múltiples complicaciones que van surgiendo en la trama, porque pronto estarán en el punto de mira de unos terceros implicados. La serie pone el acelerador desde su primer episodio, una muestra de ello, es que lo que creemos va a ser su destino, se convierte rápidamente en la primera parada del viaje de Kim. Esta no es la primera ni será la última vez que la historia subvertirá nuestras expectativas. 

El ritmo es trepidante, pero hay situaciones, diálogos, giros y personajes que resultan poco naturales, y que es mejor no cuestionar, pero el tono de comedia negra es todo un acierto en Two Weeks to Live. La escena en la que Kim se encuentra por primera vez con un gran villano es una de las mejores de la serie y lo es, precisamente, por los toques de humor inesperados en un momento que, se supone, es clave para la protagonista. Porque historias de venganza en las que hay cosas que salen mal hemos visto centenares, pero el toque de humor y la total ausencia de solemnidad hace que la experiencia se disfrute.

Para los que busquen algún otro aliciente, aparte de los momentos más ligeros de comedia, de acción, y de todas las subtramas que se van abriendo hay, por supuesto, algunos interrogantes interesantes por resolver. Si tenemos en cuenta que el asesinato del padre de Kim solo lo vemos en los primeros episodios desde el punto de vista de Kim (un recuerdo de cuando tenía seis años) hemos de suponer que hay mucho más en esa historia. ¿Por qué mataron a su padre? ¿Quién es Jo? y, quizá lo más importante, el enigma de su madre: por qué decidió vivir aislada durante 15 años y criar a su hija de esa forma. Estos son los grandes misterios de la temporada y todos encontrarán respuesta para el final de temporada.

Two Weeks to Live no entrará en las listas de lo mejor del año, pero es una propuesta entretenida. Y no exige mucho compromiso, porque solo son seis episodios, y se pueden consumir en cómodas dosis de 25 minutos.