"Si no es ahora, ¿cuándo?". Esto fue lo que se dijo Barry Jenkins después de posponer en varias ocasiones el momento de cumplir su deseo de adaptar El ferrocarril subterráneo (The Underground Railroad) de Colson Whitehead. Dudaba de la necesidad de volver a plasmar en imágenes el trauma que vivieron sus antepasados, pero los constantes gritos del eslogan "Make America Great Again" y las banderas confederadas que ondearon en el Congreso el pasado mes de enero le confirmaron que la serie llega a Amazon en buen momento y que contar estas historias sigue siendo necesario.

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La historia que nos cuenta la serie es la de la esclavitud como institución sobre la que se forjó Estados Unidos a través del viaje de su protagonista, Cora, una joven que escapa de una plantación siguiendo una red de ferrocarriles subterráneos que en el libro y en la serie se convierte en literal. En su viaje se nos muestra cómo era el pensamiento de la sociedad del momento y nos muestra lo que fue, pero también lo que pudo ser.

Aunque hay situaciones difíciles de ver, principalmente en el primer episodio, estas son retratadas con sensibilidad, autoconciencia y respeto. Jenkins huye de los primeros planos para no convertir el dolor de sus antepasados en espectáculo, pero no puede borrar la historia porque estaría negando la existencia de un sufrimiento que fue muy real y aún arrastra secuelas. Entiende a los espectadores que acusan cansancio de este tipo de historias, pero explica con elocuencia por qué siguen siendo importantes. Sobre esto, el proceso de creación y sus retos SERIES & MÁS pudo hablar recientemente con el director. 

Ha dicho en varias ocasiones que esta adaptación era un gran reto para usted, ¿qué aspecto era el que lo intimidaba más?

Realmente todo. Nunca había dirigido ningún proyecto cuyo rodaje superara los 34 días y en el rodaje de El ferrocarril subterráno rodamos durante 116. Pero el principal reto es saber que el tema que trata es muy sensible y que las imágenes que se representan pueden generar mucho dolor en la audiencia. Además, también sabía que hay algo con relación a este período de nuestra historia al que mi país prefiere no enfrentarse. Fue un reto y una gran responsabilidad en todos los sentidos.

Sabía que hay algo con relación a este período de nuestra historia al que mi país prefiere no enfrentarse

¿Cuáles fueron las principales dificultades que encontró en el proceso de adaptación?

Elegir qué partes de la historia íbamos a contar en la serie y en ese sentido lo más difícil fue decidir cuáles dejábamos fuera, porque no podíamos hacer una traslación literal, no tiene sentido. Con eso en mente, el reto era tener presente todo el tiempo que aunque no incluyéramos algunas cosas, el relato tenía que mantener su entidad para que el espectador no sintiera lagunas que no existen en la lectura de la novela.

Gran parte de la obra de Colson, como vemos con Cora, se basa en la importancia de reclamar su narrativa, ¿es eso lo que hace también usted con la serie?

Creo que la historia nos ha puesto en un marco particular siempre a través de la mirada de otros. Lo he visto en los libros que estudié en el colegio, en las películas con las que crecí y en la forma en que se cuentan las noticias en los medios. Todo ha sido contado desde un único punto de vista controlado por quienes ostentaban y ostentan el poder. Siempre quise crear algo que honrara a mis ancestros y con esta serie quise crear imágenes que transformen la visión que de ellos se han creado en el imaginario colectivo.

La composición de los planos y el tratamiento de la luz nos dejan imágenes potentes y muy hermosas, ¿puede hablarme de sus intenciones e inspiración al crearlas?

Gracias. Rodamos toda la serie en el estado de Georgia y te lo digo porque creo que la belleza que ves en nuestras imágenes realmente existió en la época en la que todas estas cosas tan terribles estaban ocurriendo. Siento que si hubiera eliminado esa belleza conscientemente por razones éticas, habría traicionado la realidad que vivieron mis antepasados. De alguna manera, creo que conseguir esas imágenes tan bellas lo hace todo aún más triste. Agradezco el cumplido, pero esa belleza estaba ahí, no es artificial, el mundo era hermoso cuando sucedían estas cosas horribles.

Si algunas personas gritan "Make America Great Again" es porque olvidan cómo era América antes.

¿Qué le diría a las personas que dicen estar cansadas de ver ficciones sobre la esclavitud?

Entiendo de dónde puede venir esa postura, pero uno de mis objetivos durante todo el proceso de creación de la serie fue recontextualizar la visión que se tiene sobre mis antepasados y con suerte proporcionar un nuevo punto de vista, una nueva mirada para acercarnos a ellos. Porque la alternativa es ignorar que existieron y no creo que eso sea aceptable. Por eso hice una serie de televisión y no una película, porque en la sala de cine el espectador es cautivo, pero en su casa tiene el control. Si llegas a una escena que crees que es mucho para ti puedes pausarla o saltarla. Puedes seguir viendo la serie mañana o retomarla dentro de cuatro años, cuando sientas que estás preparado para ello. Lo que no podemos hacer es ignorar que esto ocurrió porque fue un cimiento sobre el que se fundó este país. Hay mucho trabajo de preparación e investigación para crear estas imágenes, no hay nada que se haya exagerado o falseado por sensacionalismo y hemos sido muy cuidadosos en la representación de algunas situaciones. Es nuestro deber seguir contando estas historias porque si algunas personas gritan "Make America Great Again" es porque olvidan cómo era América antes. Y cómo continúa siendo en algunos sentidos.

La serie 'El ferrocarril subterráneo' ya está disponible completa en Amazon Prime Video.

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